Un cambio de voto de última hora de PP y Junts deja caer la Agencia Estatal de Salud Pública

Un cambio de voto de última hora de PP y Junts deja caer la Agencia Estatal de Salud Pública

El Ministerio de Sanidad acudía al Congreso con todos los apoyos atados, pero un conflicto con las enmiendas de otra norma ha bajado de su postura a los conservadores durante el Pleno

Fernando Simón, cinco años después: “Hubo propuestas políticas que los técnicos conseguimos que se pararan”

Estaba prevista en una ley de 2011 y tendrá que esperar un poco más. Un cambio de voto de última hora del Partido Popular y Junts ha hecho caer la aprobación de la Agencia Estatal de Salud Pública. Ambos grupos habían dado el apoyo a la norma que da paraguas a la creación de este organismo en la Comisión de Sanidad la semana pasada pero se han bajado de su postura durante el Pleno. También Vox se ha opuesto a la norma.

El motivo del cambio de opinión de ambas formaciones no tiene que ver con la ley que se estaba votando, sino que está relacionada con otra norma, la de desperdicio alimentario, que el Congreso también vota este jueves. El PP introdujo unas enmiendas en la tramitación de esa ley en el Senado a pesar de que el Gobierno las había vetado previamente en la Cámara Baja porque afectaban a las cuentas públicas. Entre ellas, una rebaja del IVA a los alimentos.

La Mesa del Congreso decidió volver a vetar esas enmiendas en su reunión del martes ante el enfado del PP. Un enfado que el partido ha llevado hasta las últimas consecuencias. Su portavoz, Miguel Tellado, pidió una reunión de la Junta de Portavoces extraordinaria esta mañana para posponer una semana la votación de la ley. También forzó un debate en el Pleno pero la Presidencia del Congreso decidió mantener el punto. Junts también ha volcado su enfado tumbando la Agencia Estatal de Salud Pública pese a que no tiene relación con el conflicto. “Ninguna agencia española de salud pública está por encima de los ganaderos catalanes”, ha afirmado la portavoz del grupo, Miriam Nogueras.

El giro de los acontecimientos ha pillado con el pie cambiado al Ministerio de Sanidad, que pensaba que tenía todos los apoyos atados al inicio del Pleno. La norma salvó el último obstáculo en la Comisión de Sanidad del pasado jueves y parecía tener allanado el camino. Iba a ser la primera ley de Sumar aprobada en la legislatura. El texto había superado muchas dificultades previas desde 2022: primero decayó por el adelanto electoral; después dos enmiendas a la totalidad estuvieron a punto de mandarla de vuelta al Gobierno. Hasta hoy.

La diputada del PP, María del Mar Vázquez, ya avanzó en su primera intervención que la postura de su grupo sería “crítica” pero no confirmó que había cambiado. “Trataremos de mejorar el texto en el Senado y, si resulta aprobada, no permitiremos que se juegue a que esta agencia sea el brazo ejecutor del PSOE”, aseguró.

Desde la tribuna de los invitados, el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) escuchaba las intervenciones sin saber que el resultado sería finalmente el que ha sido. Varias de ellas le han apelado directamente: desde la dura crítica del Partido Popular y Vox, que han hecho de sus intervenciones una enmienda a la totalidad de la gestión que se hizo de la pandemia desde el Gobierno de Pedro Sánchez, al agradecimiento de la ministra de Sanidad. Fernando Simón, que ha sido la diana de muchas críticas en los últimos cinco años y reapareció en un acto público la semana pasada tras salir de los focos, estuvo al frente de un pequeño departamento en cuyas recomendaciones se apoyaron muchas de las decisiones que se tomaron a nivel estatal.