
López Miras asume el argumentario ultra de Vox y deja el acuerdo de presupuestos en Murcia en sus manos
El presidente de la Región de Murcia ha mostrado este miércoles en la Asamblea su rechazo frontal a la acogida de menores migrantes en la comunidad y al Pacto Verde europeo, tal y como pedía la extrema derecha para aprobar las cuentas autonómicas
Vox intenta imponer su islamofobia al PP murciano y condiciona los Presupuestos al veto de la cultura árabe en los colegios
Los presupuestos y la viabilidad de la legislatura del PP en la Región de Murcia pasan indudablemente por la ultraderecha, y su aprobación es solo cuestión de días. Falta que ambas partes apuntalen los últimos detalles. Las posturas están más cerca que nunca. El presidente del Ejecutivo, Fernando López Miras, ha respondido este miércoles en la Asamblea regional, y por primera vez desde el inicio de este nuevo curso legislativo, a preguntas sobre sus intenciones de cara a sacar adelante las cuentas de 2025. Y lo ha hecho comprando al completo el argumentario ultra que tanto Santiago Abascal como José Ángel Antelo esgrimen en vídeos publicados en redes sociales y en declaraciones a los medios de comunicación. “Rechazamos la inmigración ilegal. Rechazamos el Pacto Verde europeo. ¿Cuál es el problema para que no haya presupuestos? Ahora depende de ustedes”, ha verbalizado el líder popular, mirando directamente a la bancada de Vox del Hemiciclo.
Estas palabras del presidente autonómico aluden sin titubeos a las constantes exigencias que la extrema derecha ha hecho en las últimas semanas para garantizar su ‘sí’ al techo de gasto autonómico en Murcia. El tiempo apremia. Los de López Miras negocian a contrarreloj y las conversaciones con Vox ya están avanzadas. Los populares todavía gobiernan con los presupuestos del año 2024 y sus exsocios aprovechan la urgencia. Pero da la sensación de que dicha negociación, hacia la que fuentes del partido ultra consultadas admiten que “el PP tiene predisposición” de sacarla “adelante”, da un nuevo giro cada semana. “Queremos el traje a medida”, señalaban en la jornada de ayer las mismas fuentes de Vox.
Ese traje a medida ya lo tienen desde hoy. El número uno del Ejecutivo ha acatado de forma pública y oficial, en la sede de la soberanía murciana, las dos máximas condiciones vindicadas por la dirección nacional de los de extrema derecha: el rechazo directo de la acogida de los menores migrantes en la Región, y del Pacto Verde promovido por una coalición de partidos -incluido el popular- en la Unión Europea. Ahora, no solo los puntos de entendimiento están mucho más próximos de cara a rubricar el acuerdo presupuesterio, sino que fuentes populares confirman al respecto que, tras la comparecencia de López Miras de hoy, “la pelota está en el tejado de Vox”. El PP acata firmemente su discurso xenófobo y su guerra hacia las políticas medioambientales comunitarias, de la misma forma que lo hizo Carlos Mazón en Valencia la pasada semana. “Ahora depende de ellos”, reiteran las fuentes del PP.
Lo cierto es que, durante esta última semana, lo que se ha transmitido desde el partido de extrema derecha en Murcia tras el acuerdo perpetrado en la Generalitat es que querían un pacto idéntico, en el que el PP “acceda” a todas y cada una de sus “peticiones”. Pero el fin de semana pasado Santiago Abascal sacó a la palestra la última de todas: el veto del Programa de Lengua Árabe y Cultura Marroquí que lleva funcionando más de 12 años en los colegios de la Región y del resto de comunidades autónomas -incluso cuando Vox ostentó la pasada legislatura la Consejería de Educación-.
Ese ha sido el principal argumento que José Ángel Antelo le ha recriminado a López Miras en la Asamblea este miércoles. “Nuestra postura es clara. Si quiere contar con Vox para los próximos presupuestos, hay que rechazar la inmigración ilegal y el pacto verde, que es una gran losa que machaca nuestra productividad”. Su homólogo del PP no ha tardado en repudiar ambas cuestiones. Pero Antelo ha proseguido dejando una vez más en evidencia la islamofobia de su partido. “Y, en esta época, es importante defender nuestra cultura. Aquel que quiera aprender otra, ya tiene su país de referencia. Fíjese en Mazón, que no aplica -en la Generalitat- ese convenio -de la lengua árabe-. Por ahí no vamos a pasar”, ha espetado.
“Este programa no tiene nada que ver con Murcia. Valencia no lo aplica porque no lo ha solicitado ningún centro educativo. Ni un solo euro se destina a ello, ni una sola decisión de la Consejería de Educación. No tiene nada que ver con la Región”, ha respondido López Miras, de nuevo tendiendo puentes, vislumbrando ya, casi, el acuerdo futuro.
Un poco más tarde, el consejero de Economía de la Región, Luis Alberto Marín, ha terminado de otorgar solidez a los pilares de las conversaciones entre ambos exsocios de San Esteban. “No sacar los presupuestos es incumplir preceptos constitucionales. Los presupuestos de 2025 serán nuestra hoja de ruta”, ha evidenciado.
Sin contacto con el PSOE
La oposición da por hecho el acuerdo. No hay margen de maniobra. Quien primero ha preguntado por las cuentas al líder del Ejecutivo murciano es el actual portavoz del PSOE en la Asamblea y ya exnúmero uno del partido en la Región, José Vélez, que tendió por vez primera en octubre la mano a los populares para aprobarlas, y que lo ha vuelto a hacer después en varias ocasiones más, incluido, ahora, desde este mes de marzo, el nuevo líder de la formación, Francisco Lucas. Pero los socialistas no han obtenido respuesta en ningún momento, a juzgar por lo que transmiten fuentes internas. “Un presidente tiene que favorecer los intereses de su tierra. Ha tomado la peor decisión: aprobar los presupuestos con la ultraderecha. Usted tenía y tiene alternativa. Reúnase con Francisco Lucas. No apruebe los presupuestos del chantaje. No permita que le marque el rumbo la extrema derecha. No siga dando la espalda al partido más importante de la oposición”, ha remarcado Vélez.
López Miras ha respondido únicamente con la misma moneda que el PSOE le ataca: que Pedro Sánchez continúa gobernando España con los presupuestos prorrogados del año 2023. “¿Cree el señor Lucas que se puede gobernar la Región sin presupuestos?”, ha preguntado retóricamente el presidente del Gobierno regional. Fuentes socialistas consultadas confirman a esta redacción que “no han recibido ninguna respuesta oficial por parte del PP o del Gobierno regional” a ninguna de sus peticiones. Francisco Lucas, que no tiene escaño en el Parlamento autonómico, ha reaccionado inmediatamente desde su cuenta de X tras las palabras del presidente.
También ha habido turno para el otro partido de la oposición, Podemos, y su diputado, Víctor Egío, ha manifestado, en otra pregunta referente a los presupuestos, aunque en esta ocasión dirigida al consejero Marín, que las prioridades del Ejecutivo popular de cara a su redacción son “el racismo institucional y el negacionismo climático”. “A López Miras se le está poniendo cara de Mazón. Ustedes son exactamente lo mismo que Vox”, ha proseguido. Luis Alberto Marín, por su parte, ha dejado claro que los presupuestos se presentarán en la Asamblea en “muy breve plazo”.
Gobernar con la ultraderecha
Con la intención de seguir estrechando lazos para sacar adelante las cuentas públicas a pesar de la ruptura abrupta de Vox con el Ejecutivo murciano en julio de 2024, el PP ha seguido gobernando la comunidad, en los últimos meses, a golpe de ultraderecha, aprobando numerosas medidas con su beneplácito o dando directamente su visto bueno a las iniciativas promovidas por los de Santiago Abascal, como la supresión total del Consejo de la Transparencia y la creación en su lugar de un cargo ostentado por una figura sin experiencia y muy cercana a Vox, o la luz verde a que los jefes de servicio del Sistema Murciano de Salud (SMS) puedan compatibilizar su puesto de responsabilidad con otro trabajo en la sanidad privada.
Entre el resto de exigencias puestas en el foco mediático por Vox, que desde su fuero interno ya dan por satisfechas porque han dejado de reclamarlas, se encuentra retirar cualquier ayuda pública al colectivo LGTBI y a la ideología de género en los presupuestos, cuyas partidas, en realidad, no forman parte de las cuentas regionales desde hace años. Tampoco hay en los presupuestos anteriores partidas para la memoria histórica. Sí que hay unas muy pocas ayudas a cátedras universitarias relacionadas con la Agenda 2030 que también desaparecerán, a priori, del acuerdo. La reforma de la ley del Mar Menor a la medida del lobby agrario que vindica Vox también parece haber desaparecido del argumentario ultra de cara al pacto con los populares.
Al principio, el mismo día en que se produjo el entendimiento de Vox con Mazón en la Generalitat valenciana, el PP de Feijóo vio con buenos ojos el resultado del acuerdo, pero menos de 24 horas después, la secretaria general popular, Cuca Gamarra, dio marcha atrás y reiteró que el pacto en Valencia era una excepción para reconstruir las poblaciones afectadas por las riadas. Sin embargo, sin hacer demasiado caso al revuelo valenciano, López Miras ha continuado negociando con la ultraderecha en la Región de Murcia, y ahora los puentes del entendimiento entre ambos son mucho más sólidos. Las dos formaciones creen que la pelota está en el tejado de la otra. Falta saber cuántos días de ese “muy breve plazo” detallado por el consejero de Economía quedan para que los presupuestos murcianos al dictado de Vox sean una realidad tangible.