
Un juzgado de València pide al Supremo que impute a Alvise por amenazar a una fiscal
El tribunal tramita la exposición razonada tras la denuncia de la fiscal Susana Gisbert contra el eurodiputado y su canal de Telegram donde escribió varios mensajes contra ella con su foto
El Parlamento Europeo sanciona a Alvise sin dietas dos días por ocultar sus ingresos
El Tribunal Supremo estudia desde hace semanas si imputa al eurodiputado Luis ‘Alvise’ Pérez por injuriar y amenazar a una fiscal ante los casi 700.000 seguidores de su canal de Telegram. Los magistrados tramitan la exposición razonada que un juzgado de València remitió el pasado mes de febrero contra el agitador por varios mensajes en los que publicaba la foto de la fiscal Susana Gisbert, especialista en delitos de odio, llamando a “buscar” su identidad y publicando fotos privadas.
El líder de ‘Se Acabó La Fiesta’ dedicó varios mensajes a esta fiscal en febrero de 2024, cuando dedicó una de sus múltiples campañas de señalamientos a los fiscales especialistas en delitos de odio, llamando a buscar “sus identidades” y publicando sus fotografías. “Esta gente es la que nos está multando e intentando meter en prisión a miles de españoles por decir que la masiva inmigración ilegal es una INVASIÓN”, añadía.
En dos de esos mensajes publicó varias fotografías de la fiscal Susana Gisbert, una de ellas mientras hablaba con una periodista, y la jurista denunció al agitador por injurias y amenazas. El caso llegó primero a un juzgado de València, que ha decidido ponerlo en conocimiento del Tribunal Supremo, cuya Sala de lo Penal está ahora pendiente de abrir una causa contra él.
Por el momento, el primer movimiento del juez Pablo Llarena ha sido prorrogar la causa durante seis meses ante la cercanía de final de los plazos procesales. La Fiscalía, favorable a abrir la causa contra el eurodiputado, explicó que “es precio” practicar diligencias: tramitar el suplicatorio, que Alvise declare, que declaren también testigos, y que se haga una pericial sobre su canal de Telegram para saber qué control tiene el agitador sobre los comentarios de sus seguidores.
El Supremo, por ahora, está “pendiente de resolver sobre su competencia para el conocimiento del asunto y de analizar si concurren las razones que justificarían la tramitación de un procedimiento para el esclarecimiento de los hechos”, explica el auto del juez Llarena que, por el momento, alarga las diligencias durante medio año más.
Media docena de causas contra Alvise
La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo tiene pendiente decidir si abre media docena de causas que juzgados de todo el país han remitido contra él en los últimos meses, después de que obtuviera tres escaños en el Parlamento Europeo y quedara aforado. Una de ellas es la acusación de la Fiscalía de haber financiado ilegalmente su candidatura europea con los 100.000 euros que le dio en efectivo el empresario del sector de las criptomonedas, Álvaro Romillo, después de prometer una legislación favorable para su sector.
Hay varias causas pendientes de decisión en el Supremo sobre el líder de ‘SALF‘: por difamar a un diputado del PSOE por León, por amenazar a una jueza de Sevilla, por promover altercados en la calle Ferraz de Madrid frente a la sede del PSOE o por difundir audios confidenciales del ‘caso Kitchen’, entre otros. También está pendiente de llegar al alto tribunal la causa abierta contra él en Sevilla por acoso a una de las hijas del Presidente del Gobierno.
En este caso fue la propia fiscal Susana Gisbert la que denunció los mensajes de Alvise y sus seguidores ante los juzgados al entender que había incurrido en amenazas e injurias contra ella, tanto él como sus seguidores en los comentarios de su canal.
Esta semana, según informa Europa Press, también ha trascendido que un juzgado de Sevilla ha abierto la puerta a abrir la imputación de Alvise en el Supremo por difundir bulos sobre la muerte de un joven en Sevilla en las vías del tren de la estación de Santa Justa. El agitador llegó a plantear la posibilidad de que hubiera implicado un “grupo de gitanos” cuando el fallecimiento fue debido a una electrocución sin intervención de terceros.