El Senado frustra la maniobra de Milei para controlar la Corte Suprema de Argentina

El Senado frustra la maniobra de Milei para controlar la Corte Suprema de Argentina

Con una amplia mayoría multipartidista, el Senado ha rechazado a los jueces nombrados por decreto por el presidente argentino para ocupar dos vacantes en el máximo tribunal de justicia

El Congreso le ha dado una clase de derecho constitucional a Javier Milei. El Senado ha rechazado a los dos jueces nombrados por decreto por el presidente argentino para ocupar vacantes en la Corte Suprema de Justicia. Con 51 votos contra el abogado Manuel García-Mansilla y 43 votos contra el juez Ariel Lijo, la Cámara alta asesta un golpe al intento del Gobierno ultraderechista de intervenir un poder del Estado. 

Más de un año de presiones y maniobras que pusieron en jaque la institucionalidad en Argentina no fueron suficientes para que la Casa Rosada lograra su objetivo de moldear la Corte Suprema a su medida. Ante la falta de apoyos en el Legislativo, Milei el 25 de febrero había designado a los dos jueces por decreto pese a que la Constitución establece que los cinco magistrados del máximo tribunal judicial son nombrados por acuerdo del Senado. García-Mansilla ya está en funciones y ha firmado decenas de fallos, pero a Lijo la Corte le rechazó la pretención de mantener el cargo de juez federal. 

La oposición logró reunir los consensos necesarios para rechazar los pliegos impulsados por el Ejecutivo. A los votos negativos del bloque peronista Unión por la Patria se sumaron apoyos clave de legisladores del PRO, partido de Mauricio Macri y de la Unión Cívica Radical (UCR), consideradas fuerzas dialoguistas. Martín Lousteau, de la UCR, fue lapidario: “Hace 115 años que no pasaba una barbaridad de esta índole. Hay que ir a 1910 para encontrar presidentes constitucionales que hayan hecho esto. Estamos defendiendo si vamos a tener una justicia independiente o una justicia adicta a tiro de decreto”. 

Es que la objeción central de los legislados se dirigió al decreto presidencial que buscó saltear la potestad del Senado para aprobar los pliegos invocando el artículo 99 inciso 19 de la Constitución que dice que el Presidente puede completar con nombramientos “en comisión” las vacantes que se produzcan en casos de urgencia y durante el receso del Congreso. Una medida cuestionada por inconstitucional en los tribunales. Y también en el Senado. 

Debilidad parlamentaria y disputas

Así, quedó expuesta la debilidad parlamentaria del oficialismo y la disputa que mantiene con Macri por el control de la Ciudad de Buenos Aires. También quedó expuesto el enfrentamiento de Milei con la vicepresidenta Victoria Villarruel, a quien se la acusa de no impedir el desarrollo de la sesión, tal como ordenó la Casa Rosada. La vicepresidenta se desligó del debate en la Cámara y adujo que no participó porque, con Milei de viaje en Estados Unidos, cumplía funciones ejecutivas. 

La oficina de Presidencia ha difundido un comunicado reforzando el discurso “anticasta”. “Por primera vez en la historia, el Senado de la Nación ha rechazado pliegos propuestos por un presidente, por motivos meramente políticos y no por cuestiones de idoneidad, lo que evidencia una vez más que la Cámara alta es el refugio de la casta política”.

García-Mansilla, abogado ultraconservador y antiabortista, está cercado y su permanencia en el cargo, puesta en duda. El Gobierno considera que su nombramiento por decreto tiene validez hasta noviembre, mientras que gran parte de la oposición advierte que debe apartarse del tribunal tras el rechazo parlamentario. Después de la votación del Senado, el juez federal Alejo Ramos Padilla dictó una medida cautelar para impedirle a García-Mansilla decidir en los asuntos de la Corte Suprema. Entonces el exdecano de la Facultad de Derecho de la Universidad Austral si pretende continuar, deberá hacer caso omiso al pronunciamiento del Legislativo y a un fallo en contra. 

García-Mansilla, “juez de facto”

Andrés Gil Dominguez, abogado constitucionalista, señala a elDiario.es que una primera lectura política es que con 51 votos negativos, el rechazo es de tal magnitud (muy por encima de los 25 necesarios) que pone a García-Mansilla en la situación de tener que renunciar. “García-Mansilla obtuvo más de dos tercios en contra, con lo cual, si la condición resolutoria de un juez en comisión es que obtenga el acuerdo del Senado, este rechazo implica que García- Mansilla debe renunciar y que, de lo contrario, se convierte en un empleado del Ejecutivo actuando ante la Corte Suprema. Si insiste en quedarse en el cargo, va a recibir denuncias penales y cuestionamientos de nulidad de las causas que tenga que intervenir, además que la Corte se enfrenta a una debacle institucional”. 

Con todo, se trata de una derrota para Milei, quien regresa de Mar-a-Lago, Florida, con el maletín vacío. Tras dar un discurso en la gala “American Patriots”, organizada por Make America Clean Again (MACA), el presidente ultra no logró sacarse la foto con Donald Trump y afirmó que decidió “readecuar” la legislación para atenuar el impacto de los aranceles, que en el caso de Argentina son del 10 %. Milei buscaba algún gesto de respaldo para poder concluir con el nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.