
Calles de seis metros de la Edad del Hierro y restos intactos: el yacimiento de Mallén se afianza como referente en arqueología
La excavación en El Convento se prolongará hasta octubre y combina trabajo de campo y laboratorio con materiales inéditos desde los años 80
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Por quinto año consecutivo, el municipio zaragozano de Mallén se ha convertido en un referente en la formación universitaria en arqueología y restauración. Desde que en 2021 se pusiera en marcha el Proyecto Belsinon —una iniciativa del Ayuntamiento de Mallén en colaboración con la UNED y su centro asociado en Tudela—, la campaña ha crecido de forma constante hasta alcanzar en 2025 su edición más ambiciosa: más larga, con más participantes y con hallazgos que refuerzan la importancia del yacimiento en el contexto del valle del Ebro.
“El balance de esta campaña es muy positivo. Ha sido la más grande que hemos hecho hasta ahora, la que vamos a extender más en el tiempo y en la que hemos contado con más personal, y los resultados son impresionantes”, asegura Óscar Bonilla Santander, codirector del proyecto.
La excavación en el yacimiento de El Convento se prolongará hasta octubre, combinando el trabajo en campo con el análisis de los materiales de campañas anteriores, especialmente los de los años 80, que habían quedado sin estudiar desde 1989. “Hemos podido llevar el trabajo en paralelo, y los resultados en el campo están dando una visión del yacimiento que desconocíamos hasta el momento. El trabajo con los materiales de los años 80 está poniendo en el mapa al yacimiento”, añade Bonilla.
“Esta campaña estamos redoblando los esfuerzos en la limpieza, estudio, clasificación e inventario de los materiales de las campañas de 1987 y 1989 gracias al apoyo del Gobierno de Aragón y el Museo de Zaragoza”, explica la restauradora Miriam Pérez Aranda. Este estudio permitirá tener una visión de conjunto de la Belsinon romana, un centro de producción artesana y agrícola que actuaba como un espacio comercial de distribución de productos procedentes de Italia, Galia y África.
Vestigios urbanísticos de hace 2.600 años
Uno de los hallazgos más relevantes de esta campaña es la identificación de una fase correspondiente a la Primera Edad del Hierro —alrededor del 600 a.C.— en un excepcional estado de conservación. “Estamos viendo una trama urbana compleja, planificada, que se ordena en torno a grandes calles que para la época son bastante llamativas, de seis metros de anchura y pavimentadas con grava”, explica Bonilla. Esa planificación revela una organización urbana poco habitual para la época: “Nos habla de la complejidad de esa sociedad”, subraya.
Visita a las excavaciones arqueológicas del Proyecto Belsinon
En paralelo, el equipo ha iniciado el estudio sistemático de los materiales de las campañas de 1987 y 1989, que permitirá completar la visión de conjunto del yacimiento, especialmente de su fase romana. Gracias a la presencia de la vía romana 32 —que unía Tarraco (Tarragona) con Asturica (Astorga)— y a la mención del nombre Belsinon en fuentes antiguas, se ha podido contextualizar este enclave como centro de mercado, producción y redistribución de materiales agrícolas. “Su cercanía con el Ebro y la vía romana parece que le hicieron ser un centro que recibió mucho material de fuera y que reorganizaría la producción agrícola de esta zona para abastecer en dirección Zaragoza y Tarragona, pero también hacia la meseta, donde se encontraban las legiones”, indica Bonilla.
Los trabajos de excavación en el yacimiento han ocupado el mes de julio. Ángel Santos Horneros destaca que “las excavaciones arqueológicas en el sector del Peirón de San Antón nos están permitiendo estudiar una secuencia de ocupación de más de 1000 años, entre el siglo VII a.C. y el siglo V d.C.”. El pasado sábado 26 de julio se celebró la jornada de puertas abiertas en la excavación arqueológica y el laboratorio, en la que más de un centenar de personas se acercaron a conocer de primera mano los resultados de la campaña.
Una escuela práctica para universitarios
Uno de los pilares del proyecto es su vocación formativa. En esta edición participan 20 estudiantes universitarios y nueve profesionales, en una campaña que se prolonga cuatro meses. “El trabajo se ha multiplicado por ocho respecto al inicio”, destaca Bonilla, que también subraya el compromiso del Ayuntamiento de Mallén con el proyecto: “Desde 2021 ha apostado por el yacimiento, uno de los pocos de Aragón que es Bien de Interés Cultural y cuya extensión es pública, tanto municipal como del Gobierno de Aragón”.
El proyecto acoge estudiantes de diversas universidades españolas y europeas: “Tenemos alumnos de historia, arqueología y restauración. Lo que han podido ver a lo largo del curso se queda en algo más teórico, pero estar tres meses excavando y trabajando con materiales reales da un valor añadido a todo lo aprendido”, resalta el codirector.
Visita al laboratorio del Proyecto Belsinon
Los trabajos continuarán con el alumnado en prácticas del programa Campus Rural del MITECO hasta octubre. “Gracias a la apuesta decidida del Ayuntamiento de Mallén por convertir el Proyecto Belsinon en un referente en la formación de universitarios en arqueología y restauración, esta quinta campaña contaremos con estudiantes con prácticas remuneradas de universidades españolas y europeas. Para muchos de ellos, es su primera experiencia laboral”, apunta Óscar Bonilla Santander. El consistorio municipal ha establecido convenios de colaboración con la Universidad de Zaragoza, la Universidad de La Rioja, la Universidad Autónoma de Madrid, la Universidad de Granada, la Universidad Complutense, la Universidad de Valencia, la Universidad de Castilla la Mancha, la Universidad del País Vasco, La Universidad de Turin (Italia), y la Universidad de Saboya y Mont Blanc (Francia).
El Proyecto Belsinon es una iniciativa del Ayuntamiento de Mallén, que en esta campaña de 2025 cuenta con la colaboración del Gobierno de Aragón y Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.