Aragón se prepara para el gran eclipse solar de 2026: “Será un espectáculo que enganchará”

Aragón se prepara para el gran eclipse solar de 2026: “Será un espectáculo que enganchará”

La astronomía despierta la curiosidad de la ciudadanía y Teruel se perfila como uno de los mejores lugares para observar el gran fenómeno del próximo verano

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El cielo volverá a ser protagonista en Aragón en agosto de 2026. El eclipse solar total más esperado del siglo recorrerá España, mientras que Teruel y la Laguna de Gallocanta serán algunos de los enclaves privilegiados para la observación. A diferencia de otros fenómenos celestes, este atraerá no solo a aficionados a la astronomía, sino también a turistas y familias enteras.

“Teruel es fantástica para verlo”, asegura Juan Trujillo, secretario de la Agrupación Astronómica Aragonesa, que recuerda que la ubicación y la claridad del cielo en esa zona la convierten en un escenario excepcional. La previsión es que lleguen “cientos de miles de personas” para contemplar cómo el día se convierte en noche en cuestión de minutos.

Una agrupación que acerca el cielo a la ciudadanía

La Agrupación Astronómica Aragonesa cuenta con alrededor de 50 socios y se reúne los viernes en el Teatro de las Esquinas para charlas, talleres y conferencias. Además, realizan salidas mensuales de observación lunar y planetaria, y otras para fotografiar el cielo profundo.

“Todas las actividades que hacemos son abiertas al público y gratuitas, excepto algunas específicas para socios, como el taller de procesado fotográfico”, explica Trujillo, quien regresó a Zaragoza tras 40 años en Barcelona por trabajo.


Foto de Júpiter

No obstante, su acercamiento a la astronomía arrancó desde la ciudad condal, cuando un compañero astrofotógrafo de su mujer le compartía sus aprendizajes al respecto. Esto, tal y como explica, lo llevó a interesarse cada vez más por esta materia e ir aprendiendo.

“Si solo te informas por internet avanzas muy lento. Sin embargo, dentro de una agrupación, aprendes más y todo lo que preguntes te lo contestan al momento. La curva de aprendizaje es rapidísima”, subraya.

El eclipse lunar del 7 de septiembre

Aunque la mirada está puesta en agosto de 2026 por el eclipse total de Sol, el próximo 7 de septiembre tendrá lugar un eclipse lunar. En este caso, se podrá observar desde España a pesar de que parte del fenómeno vaya a coincidir con luz diurna.

“El eclipse empezará a las seis de la tarde, pero como es de día no lo veremos. A las ocho empezará a taparse y hacia las ocho y media o nueve menos cuarto se verá un poquito”, añade, además de detallar que “la Luna estará rojiza porque la luz que recibe es la que la Tierra refleja a través de la atmósfera y del polvo en suspensión”.


Foto del Sol con el tránsito de un halcón. 15 de julio 2021.

Los eclipses lunares duran varias horas, ya que “la Tierra es mucho más grande que la Luna y tarda mucho en pasarla”. En cambio, los eclipses solares totales duran apenas dos o tres minutos porque la Luna, más pequeña y cercana, tapa el Sol “durante un instante breve pero espectacular”.

Preparándose para el gran eclipse solar de 2026

En el caso del eclipse solar de agosto de 2026, Trujillo advierte que Aragón va a ser uno de los lugares más privilegiados para observar este fenómeno. Aunque no tanto en Huesca, de Zaragoza para abajo, sobre todo en Teruel, “se va a ver perfecto”.

Según afirma, en España van a haber tres eclipses de Sol totales en tres años. Pero, en cambio, en 2027 habría que bajar hasta Tarifa, en Cádiz, para observarlo.

“Las condiciones para que se produzca un eclipse dependen. La Tierra orbita al Sol con cierto ángulo, lo mismo que la Luna con la Tierra. La desviación de cinco grados hace que no tengamos eclipses lunares todos los meses, sino entre tres y cinco veces al año”, remarca.

No obstante, respecto a los eclipses de Sol, especifica que es “más complicado” porque “se produce cuando la Luna tapa el Sol a la Tierra y la diferencia de tamaños es muy obvia”. “Es tan pequeña la Luna y está tan cerca de la Tierra que, a su velocidad, el tiempo que está tapado por completo el Sol es muy pequeño. La Luna está cuatrocientas veces más cerca de la Tierra que del sol”, aclara.


Protuberancias solares. Foto del 15 de abril de 2021.

Y para ver este fenómeno sorprendente, hasta Aragón llegarán visitantes de toda España y de diferentes partes del mundo, ya que, tal y como admite Trujillo, “la afición por los eclipses solares es enorme y se espera una acumulación brutal de personas” por todo el territorio.

Para observarlo correctamente, asegura que es fundamental contar con un horizonte despejado, “sin montañas, edificaciones ni árboles”, y una protección visual especial o con filtros. “Las gafas de sol normales no sirven porque la radiación es brutal. Hay a gente que se le ha lesionado la retina al mirar de frente al sol”, advierte.

Además, señala que durante el eclipse la temperatura puede descender hasta 12 o 14 grados en pocos minutos, por lo que “sería recomendable llevar también una chaqueta”. “Es corto, pero el cambio de día a noche, de calor a frío, es brutal”, sostiene.

“Es espectacular porque en un momento se pueden ver estrellas, los animales se comportan de manera diferente, parece que estás en otro momento del año… Es una experiencia única”, comenta.

No obstante, recuerda que hay eclipses totales de Sol todos los años, “lo que pasa es que como la Luna es tan pequeña ocupa un trocito muy pequeño de la Tierra e igual solo se ve en Estados Unidos, por ejemplo”.

“Yo tengo un compañero que, de hecho, viaja por todo el mundo cada año para ver todos los eclipses solares y fotografiarlos. Ha estado en Kenia, en Tailandia, en Estados Unidos… Allí donde hay eclipse. Porque pasa por una franja muy pequeña a diferencia del de la Luna, que es enorme”, destaca.

Aragón se prepara para este gran espectáculo

Aunque desde la Agrupación Astronómica Aragonesa no van a llevar a cabo actividades en torno al eclipse de Sol, Trujillo apunta a que el Gobierno de Aragón y las diputaciones provinciales sí lo “deberían hacer”.

“Me consta que quedan muy pocas plazas en los hoteles y en los parkings. Creo que también están pensando en habilitar zonas como acampadas para caravanas, motorhome y de más”, subraya.

Al final, según agrega, la llegada de turistas será un “revulsivo económico y turístico importante”, por lo que la Comunidad debe estar a la altura y “la gente debe tener dónde dormir y comer”. “Si vienen de muy lejos, mínimo se van a quedar allí a dormir cuatro días o una semana”, estima.

En este sentido, asume que Aragón va a ser el hogar de miles de personas de todas las partes del mundo que mirarán al cielo y, como él, se emocionarán al darse cuenta de la simbiosis entre lo técnico y lo poético que mueven los eclipses.


Luna. Foto hecha el 25 de marzo de 2021.

“Cuando sales a fotografías galaxias o nebulosas, te das cuenta de que el ojo no puede archivar la luz como una cámara. La astronomía te enseña lo insignificantes que somos y lo inmenso que es el universo. Vivimos un siglo y nos vamos. Mirar al cielo, nos da perspectiva”, reflexiona este experto en fotografía solar.

Y es que, al igual que comparte, la ciudadanía debe tener en cuenta la grandiosidad del universo porque “la edad de los astros no se puede medir en tiempo ni se pueden establecer distancias en metros ni en kilómetros”.

Además, Juan Trujillo añade: “Luego nos preocupamos en la Tierra de cosas que no tienen importancia, pero, cuando te pegas tres horas mirando el cielo, te das cuenta de que estamos de paso y que todo es realmente insignificante”.

Agosto, mes de Perseidas

Agosto también es el mes de las Perseidas, conocidas como lágrimas de San Lorenzo. “No son estrellas, sino restos del cometa Swift-Tuttle que se incineran al entrar en la atmósfera. Hace 20 o 30 años podías ver hasta 250 meteoros por hora, ahora rondan los 180-200. La recomendación es quedarse quieto mirando hacia el radiante, en Perseo, y disfrutar de los que pasen”, explica Trujillo.

La tradición de pedir deseos al ver estrellas fugaces tiene raíces antiguas, ya que, según comenta, desde hace milenios, los fenómenos celestes se interpretaban con fines religiosos o espirituales. “Con el tiempo, la astronomía y la astrología se separaron; hoy la astronomía busca conocimiento y fascinación, no superstición”, aclara.

Para Trujillo, formar parte de una agrupación astronómica es la manera más efectiva de aprender y disfrutar del cielo. “Si te interesa la astronomía, busca una agrupación cerca de tu casa. La curva de aprendizaje es rapidísima y aprendes muchísimo”, valora.

Lo que está claro es que el eclipse de 2026 no solo atraerá turismo, sino que también acercará a la ciudadanía al conocimiento del cosmos y al asombro que provoca contemplar el cielo en uno de sus “momentos más impactantes”.

“La vida es rara. La Tierra tiene 4.600 millones de años y la vida inteligente solo lleva 2 millones de años. Mirar al cielo nos recuerda nuestra pequeñez y nos invita a valorar nuestro paso por este mundo, aunque seguro que hay otras vidas en otros mundos”, reflexiona.

Mientras tanto, y con esa duda sobre si hay más vidas en otras partes del universo, solo queda mirar al cielo, disfrutar de estos fenómenos hipnóticos y celebrar, solo o en compañía, que Aragón será un lugar ideal para construir un recuerdo astronómico imborrable.

“Seguro que mucha más gente empieza a mirar hacia arriba. En España, habrá gente que se va a aficionar y a enganchar a esto. Siempre pasa”, concluye.