¿Hasta qué punto es normal tener reglas irregulares cuando tienes la menstruación desde hace poco y eres adolescente?

¿Hasta qué punto es normal tener reglas irregulares cuando tienes la menstruación desde hace poco y eres adolescente?

La ginecóloga Alberta Fabris responde: «En el periodo de la adolescencia se considera normal que pasen desde 21 hasta 45 días entre los primeros días de dos reglas consecutivas»

“¿Es posible que los síntomas de la menstruación empeoren en verano? ¿Hay algo que pueda hacer para que mejoren?”

¿Hasta qué punto es normal tener reglas irregulares cuando tienes la menstruación desde hace poco y eres adolescente?

Alcanzar la madurez en la producción hormonal por parte de ovarios e hipófisis puede durar de dos a cinco años desde la primera regla (lo que llamamos menarquia). Esto se relaciona con ciclos irregulares normalmente en los primeros tres años.

Sobre todo en los primeros dos años, muchos ciclos son anovulatorios (sin ovulación) y pueden tener intervalos más largos. Se considera normal que pasen desde 21 hasta 45 días entre los primeros días de dos reglas consecutivas, mientras que en adultas el intervalo normal se reduce a entre 24 y 34 días. Las adolescentes que tengan la menarquia más precozmente tienden a tener ciclos regulares con ovulación antes que las mujeres cuya primera regla aparece más tarde.

También es frecuente que la cantidad de sangrado varíe en diferentes ciclos. En ciclos anovulatorios en la adolescencia es más frecuente experimentar menorragias, reglas abundantes. Se considera un sangrado excesivo si supera los 80 mililitros (16 compresas u 8 tampones sumando los que se hayan utilizado en todos los días de regla). La persistencia de reglas hemorrágicas puede estar relacionada con una patología de la coagulación y hay que investigarla.

La regla y el ciclo menstrual son marcadores de salud. Algunas sociedades médicas abogan por que se consideren un signo vital como la frecuencia cardiaca, respiratoria o la tensión. La regla normal en cualquier etapa vital, incluida la adolescencia, debería durar menos de siete días, no tendría que doler como para impedir las actividades cotidianas ni asociarse a malestar psicológico intenso ni a migrañas, náuseas, vómitos, desmayos o mareos.

Es importante que desde la adolescencia se visibilice la importancia de hablar de lo que es normal, se aconseje apuntar los ciclos y las vivencias asociadas en un cuaderno o en una aplicación móvil y se escuchen las quejas relacionadas con la menstruación para poder acompañar y diagnosticar eventuales patologías que se asocian con trastornos menstruales.