Walls, cantante: «Las redes sociales han hecho que la gente se olvide de que no se puede faltar al respeto a los demás»

Walls, cantante: «Las redes sociales han hecho que la gente se olvide de que no se puede faltar al respeto a los demás»

El compositor recorre su trayectoria desde sus inicios en el freestyle, destacando su orgullo por dedicarse a la música: «Lo que más funciona conmigo es salir a la calle, estar cara a cara con los fans y cantar»

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Walls es el nombre artístico de Ginés Paredes (Murcia, 2000), el cantante cuya trayectoria inició en el mundo del freestyle, donde destacó gracias a su ingenio. Sin embargo, en 2020 cerró esa etapa para centrarse únicamente en la música, que siempre ha sido su pasión. Su primer disco, ‘Los Niños del Parque’, le posicionó como un artista potente en la nueva ola del pop español y, dos años más tarde, lanzó su último álbum ‘Luna 18’, lleno de sensibilidad y autenticidad. El disco incluyó singles tan especiales como ‘Haz lo que quieras conmigo’, que le acarreó un éxito debido, en gran parte, a la historia que se encuentra detrás y a la forma en la que la cantó por primera vez, junto a su público.

Walls ha lanzado temas que alternan entre distintos géneros, pero con ‘Mi Nena’, una de sus canciones más recientes, despide su faceta más rockera para lanzar un proyecto en el que tiene la intención de hablar de cómo se siento, de cuál es su perspectiva y su opinión sobre el mundo. Antes pasará por el Negrita Music Festival de Santander, con un concierto previsto para este sábado junto a la playa de la Virgen del Mar.

Con solo 24 años ha vivido una presión enorme: la industria, los cambios de estilo, el éxito tan rápido… ¿Cómo lleva esa responsabilidad siendo tan joven? ¿Ha tenido que sacrificar mucho su vida anterior?

He tenido que hacer sacrificios como en cualquier otro trabajo o como cualquier persona que se marca un propósito en la vida. He tenido que echar muchas horas en mi trabajo, que perderme muchas experiencias que mis amigos y mi familia han vivido, he tenido que viajar mucho y perderme eventos que me importaban… Pero no me arrepiento, sino que estoy orgulloso de ello. En cuanto a lo de la responsabilidad, al fin y al cabo, diría que realmente se tiene en otras profesiones, yo soy un privilegiado. Soy músico, me limito a hacer música, vivo de ello y ya está. Para mí es algo mucho más simple que la manera en la que algunas personas lo intentan pintar cuando dicen que se encuentran en una mala situación… Todos vivimos épocas complicadas, pero en otros trabajos sí que hay gente que sufre de verdad, mucho más que en la música. Al fin y al cabo, es un trabajo como cualquier otro. Todo lo que implica es trabajar, menos componer y cantar, claro, que eso es mi hobby y lo seguirá siendo siempre.

Es de Murcia, pero vive en Madrid. ¿Esta ciudad ha influido mucho en su música? ¿De qué manera?

La verdad es que ha influido en todo. Me ha hecho mejor persona, pero también me ha hecho peor en momentos determinados; me ha hecho perderme, pero también me ha ayudado a encontrarme… Es una ciudad a la que le estoy completamente agradecido. Creo que, en la actualidad, está muy de moda criticar la vida en Madrid, pero desde mi experiencia, a todo aquel que conozco que ha venido aquí a trabajar se le ha recibido con los brazos abiertos y se le ha dado una oportunidad. Evidentemente es más estresante que otras ciudades, pero es lo que hay, es mi Madrid, y a mí me gusta tal y como es.

¿Sigue manteniendo la conexión con Murcia a pesar de no vivir allí en la actualidad?

Sí, como Murcia no hay nada. Es mi tierra y a mí lo que me hace decantarme por un sitio u otro es la gente… Y en Murcia está mi gente, la de siempre. Pero, aun así, Madrid me gusta y también disfruto de la vida en la ciudad.

La época actual que vive el freestyle no se puede comparar a cuando yo rapeaba, antes era todo mucho más sano y ahora se están perdiendo cosas buenas por culpa de intereses ajenos

Empezó en el freestyle. Es un mundo complicado, que exige mucha rapidez mental, mucho ingenio. ¿Cómo se metió en él y qué recuerda de aquella etapa?

Me metí en ese mundo siendo un crío y me fui siéndolo también, porque empecé muy joven. Lo pasé muy bien, tengo muy buenas experiencias y recuerdos, pero pienso que, con todo el respeto del mundo, la época actual que vive el freestyle no se puede comparar a la época de entonces, cuando yo rapeaba. En aquella etapa era todo mucho más sano, todo era mejor. Seguía teniendo esa mística hacia los freestylers, pero ahora se están perdiendo muchísimas cosas buenas por culpa de intereses ajenos y de quienes “meten la zarpa” donde no deberían. Pero bueno, igualmente, recuerdo esa época de mi vida con mucho cariño.

Hoy en día se pueden escuchar sus batallas en Spotify. ¿Por qué decidió dejarlo?

Decidí salir de aquel mundo porque la música siempre me ha gustado muchísimo más. Cuando hacía freestyle yo ya había empezado a componer canciones y me encantaba. Lo dejé, simplemente, porque me apetecía. Después viví unos años complicados porque pasé de rapear en espacios grandes, con mucho público, a cantar para 15 personas. Además, había quienes venían a escucharme y me pedían que hiciera freestyle porque no me valoraban como cantante… Pero me daba igual porque me gusta ser músico y al final lo he conseguido.

La gente que me conoce únicamente por el freestyle, que me perdió la pista y me ve en un vídeo de TikTok se dedica a comentar de manera desagradable, como si le fuera la vida en ello

¿Fue complicado conseguir que sus seguidores desde el freestyle le aceptasen como músico?

Sí. De hecho, hoy en día es algo que sigue pasando. La gente que me conoce únicamente por el freestyle, que me perdió la pista y, de repente, me ve en un vídeo de TikTok cantando, se dedica a comentar de manera desagradable, como si le fuera la vida en ello… Son unos tristes, pero es lo que hay. Sin embargo, también están quienes me siguen desde mis inicios y ahora vienen a los conciertos y cantan todas mis canciones porque les encantan. Es el tipo de público que más agradezco, porque he cambiado de estilo infinitas veces y perfectamente podrían haberse marchado pero no, ahí siguen, apoyándome y disfrutando conmigo de la música.

¿Cree que la forma en la que la sociedad consume la música y juzga a los artistas está influenciada por las redes sociales?

Totalmente. Las redes sociales han conseguido que la gente se olvide de que no se puede faltar al respeto al resto, pero es muy fácil comentar algo cruel y deshonesto porque no va a haber consecuencias, pero un comentario desagradable, aunque sea en internet, puede hacer incluso más daño que uno en persona. A mí ya me da igual, pero sé que hay artistas a los que les duele y tengo amigos que lo han pasado muy mal por esto. No obstante, en mi caso, la inmensa mayoría de lo que recibo es positivo y, aunque también hay un lado negativo, a eso no le presto atención.

Muchos artistas como Duki, Natos y Waor o usted mismo empezaron en el free y han terminado haciendo música. ¿Por qué cree que pasa esto?

Porque hacer música mola mucho más, es mucho más provechoso y se gana mucho más dinero que en la industria del freestyle. Hasta hace poco, al ser un mundo que estaba emergiendo, cuando los raperos llenaban de público el Palacio Vistalegre, que es una barbaridad, cobraban cuatro euros… Y eso no puede ser, es normal que los artistas aspiren a más.

Empezó en el free, sus primeros singles fueron cercanos al rap y ha hecho muchos otros rockeros, pero también ha trabajado el pop. Siempre ha dicho que el proceso que ha tenido su música ha sido natural y se ha visto reflejado en su imagen, en su forma de vestir, en su pelo… ¿Cuál es el motivo detrás de todos estos cambios?

Todos los cambios que doy los hago simplemente porque me apetecen. Con el paso del tiempo se han convertido en una seña de identidad para mí y me sirven para definir un proyecto o una era en mi música. Intento que mi pelo y mi ropa vayan acorde a esa etapa que inicia. Por ejemplo, si las canciones que estoy componiendo ahora son algo más classic me peino de forma que eso se pueda reflejar. Cuando saqué el álbum ‘Los Niños del Parque’, que reflejaba mi etapa menos adulta, como chaval, me hice un modelo de pelo concreto y, más adelante, para el disco de ‘Luna 18’ me teñí de rubio.

¿Alguna vez se ha sentido cohibido a mostrar su verdadero estilo debido a la presión social?

Sí. Me he sentido cohibido muchas veces, pero afortunadamente he tenido a mi lado a personas que me ayudan a sentirme bien y a dar el paso de mostrarme tal y como soy. Creo que la moda es una expresión, una manera de expresarse. La ropa que llevo puesta la llevo porque quiero y eso es lo que defiendo. La moda es una actitud, como el rock & roll.

¿Puede ser parte de lo que quiere transmitir con su música, esa actitud?

Sí. A mí no me sirve de nada que un artista luzca un outfit del mejor diseñador, con diamantes bordados y que cueste un dineral si no se siente cómodo vistiendo así. Es mucho mejor comprar ropa, por ejemplo, en una tienda del barrio porque, si lo sabes defender, siempre vas a transmitir mucho más a la gente. La prenda da igual, lo importante es sentirte a gusto con lo que lleves y defenderlo, salir a la calle con seguridad en uno mismo. Sé que es algo que hay que trabajar, pero desde aquí invito a todo el mundo a vestirse como le dé la gana y a expresarse y mostrarse tal como es, porque nadie se fija tanto en nosotros como pensamos.

Invito a todo el mundo a vestirse como le dé la gana y a expresarse y mostrarse tal como es

En sus redes sociales es muy directo y cercano. ¿Alguna vez piensa en posicionarse en debate públicos más controvertidos?

Siempre me he posicionado. No lo hago desde mi música, porque en mis canciones no hablo de eso, pero siempre que me pregunten me posicionaré y diré mi opinión sobre las cosas. No obstante, en el próximo proyecto sí que estoy intentando tratar temas más allá de lo que es la canción. Yo hablo mucho de amor, pero sí que quiero sacar singles que hagan que mi público reflexione sobre, por ejemplo, la manera en la que las redes sociales nos están haciendo sentir culpables por vivir una vida normal, por lo distorsionada que tienen la realidad los influencers…. Quiero hablar de cómo me siento, de cuál es mi perspectiva y mi opinión del mundo.

¿Cree que es necesario actuar como altavoz social siendo artista?

Claro. De hecho, creo que eso es lo que te hace grande como artista. Hay mucha música vacía hoy en día, que puede ser mejor que la mía, seguramente, pero está vacía, no tiene fondo ni una historia detrás. Veo a muchos artistas, sobre todo a los más populares, sin decir nada relevante del mundo, peleándose por tonterías… Yo me incluyo dentro del saco a veces, porque por pereza y porque a lo mejor me han comido la cabeza, no digo lo que debería decir, pero se acabó.

Hace casi un año, en la Plaza de España en Madrid hizo algo muy especial: tocar ‘Haz lo que quieras conmigo’ en la calle, rodeado de gente. ¿Era una forma de mostrarse más cercano a su público?

La única razón por la que lo hice era para presentar la canción, no tenía ningún otro propósito. Sin embargo, me he dado cuenta a raíz de aquel encuentro de que lo que más funciona conmigo, más allá de un trend de TikTok o una campaña de marketing, es salir a la calle, estar cara a cara con los fans, cantar, que es a lo que me dedico, y que sea el propio público el que suba los vídeos y se viralice. Eso sí, al mismo tiempo me sentí mal porque no me preparé el tema, así que espero volverlo a repetir algún día con otro single.

Este single es su top 1 en Spotify y se incluye en su último disco, ‘Luna 18’. ¿Por qué cree que triunfó tanto? ¿Le sigue representando el disco?

Este tema funcionó porque es una buena canción. Está escrita desde el corazón, desde la silla en la que estoy sentado ahora mismo. Es un primer verso muy bueno y tuve suerte, como todos. Hay gente haciendo cosas muy guays de las que nadie se entera, pero principalmente creo que es porque, honestamente, es muy bueno.

En él hay colaboraciones con Costa y Natos & Waor, artistas con distintos caminos pero que siempre han estado algo relacionados. ¿Por qué los eligió para un trabajo tan importante en su carrera?

Porque ‘Luna 18’ era un disco cercano a lo urbano y quería meter artistas de ese mundo. Son cantantes a los que respeto y admiro y, aunque trabajen un género diferente al mío, son sobre todo personas con la que me gusta hablar. Aprendo mucho de ellos y me gusta que me cuenten sus historias porque han vivido más que yo. Escuchar y hablar con Waor, por ejemplo, me relaja, me da muchos consejos y es un gusto.

Sus dos últimos singles forman parte de su futuro álbum, pero son muy distintos en cuanto a estilo. ‘Mi nena’ la presentó como quizá su último single rockero. ¿Por qué ha decidido dejar atrás ese mundo?

No lo he dicho, pero sí, forman parte de un futuro proyecto, pero solo diré que hay que esperar a escuchar el proyecto. Fui a un concierto este verano y me cambió la vida por completo.

‘Conmigo no lloras’, el último adelanto, aunque vaya dirigido a otra persona, da la sensación de que habla mucho de usted: “Quizá muy complicado, matón y delicado”. ¿Qué quiere transmitir?

‘Conmigo no lloras’ es lo siguiente a mi despedida con el rock. Es una canción que le dedico a Claudia porque hablo de mis errores, de lo ‘capullín’ que soy a veces. La letra es un poco tóxica, si te pones a pensarlo… Cuando canto “yo recuerdo tus ojos rígidos como rosas”, hablo de cuando la conocí, de cómo estaba yo emocionalmente en aquel momento… Pero no justifica nada, ninguno somos samaritanos y aunque la persona que esté contigo esté ahora mejor, hay que cuidarse.

Nunca termina de descubrirse del todo, como usted mismo ha dicho. ¿Y qué ha descubierto en este último año?

Este año me he sorprendido mucho escribiendo. Creo que estoy haciendo unas letras muy bonitas y estoy muy orgulloso de ello.