“He quitado al CNIO de mi testamento”: los escándalos pasan factura al mayor centro de investigación contra el cáncer

“He quitado al CNIO de mi testamento”: los escándalos pasan factura al mayor centro de investigación contra el cáncer

Los científicos del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas muestran su indignación por las denuncias de corrupción que han destruido su imagen: “Estamos hartos, la gente piensa que somos un nido de ladrones”

Hemeroteca – El Ministerio de Ciencia conocía la existencia de una nueva denuncia contra el exgerente del CNIO pero no alertó al patronato

“Hola. Te llamo porque he decidido sacar al CNIO de mi testamento”. Enrique, de 69 años, es uno de los protagonistas de un reciente reportaje en elDiario.es sobre las donaciones a instituciones científicas y había registrado ante notario su voluntad de donar al Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas más de medio millón de euros. El miércoles, tras conocerse que la Fiscalía Anticorrupción abría diligencias para investigar al centro por las nuevas denuncias de corrupción contra el exgerente, llamó a este medio para anunciar su cambio de opinión. “No quiero que mi dinero acabe en manos de un particular”.

Este es el segundo golpe de una crisis mal cerrada y pésimamente gestionada. En enero de 2025, los teléfonos del departamento de “Amigos del CNIO” echaban humo ante la vorágine de noticias sobre la directora científica y el gerente del mayor centro de investigación contra el cáncer en España. Los trabajadores que atendían la línea estaban desolados ante el aluvión de llamadas, algunas con reproches e insultos, muchos basados en informaciones falsas sobre el programa CNIO Arte o sobre el destino de los fondos de investigación. Aunque el centro no da cifras, fuentes internas confirman que para el programa de Filantropía la situación fue “catastrófica”.

Pesadilla antes de Navidad

Hartos del goteo de noticias sobre irregularidades que está destruyendo su imagen pública, los trabajadores del CNIO se han concentrado esta semana a las puertas del centro para manifestar su “indignación”. “Queremos que la sociedad sepa que la comunidad investigadora del CNIO hemos seguido trabajando con la misma dedicación de siempre, y que no permitiremos que prácticas ajenas a la ciencia enturbien nuestra labor ni la misión que nos mueve”, decían en un comunicado. 


Imagen de la concentración de trabajadores ante el CNIO el pasado miércoles.

Según fuentes internas, los diferentes grupos y facciones han dejado a un lado sus divisiones para defenderse de esta situación sin precedentes. El deseo general de la plantilla es sacar al centro del foco mediático y que les dejen trabajar. Casi nadie quiere hablar, y los pocos que lo hacen prefieren hacerlo de forma anónima para evitar problemas. 

“Después de la crisis del año pasado, que nos vuelva a pasar esto cada Navidad es una pesadilla”, dice el líder de un grupo de investigación que prefiere no dar su nombre. “Es como la peli de Bill Murray [Atrapado en el tiempo], esto se ha convertido en un clásico”. En este ambiente, el director de personal del CNIO comunicó el pasado jueves a los trabajadores que este año no se celebrará la tradicional copa de Navidad porque “no se dan las condiciones adecuadas” ni “la normalidad y la tranquilidad” deseadas.

“Que se termine esto ya”

“Nos sentimos víctimas de todo lo que está pasando”, dice un técnico de laboratorio que lleva más de 20 años en el centro. “La sensación general es que somos las marionetas, tanto de quienes dirigen el centro como de los políticos”. En su caso, su enfado se multiplica porque lleva dos décadas con el mismo salario y el dinero para equipos siempre escasea. “Estamos hartos, queremos terminar con esto ya”, asegura. “La gente piensa que esto es un nido de ladrones y los 500 que trabajamos aquí venimos a hacer investigación, no venimos a otra cosa”.

Entre los trabajadores hay confianza en la figura del nuevo gerente, que tomó posesión en septiembre y que tras en la última reunión del patronato anunció la presentación de un informe ante la Fiscalía. Pero la denuncia de un ex alto cargo aparecida en los medios precipitó los hechos e hizo estallar una nueva crisis. A pesar de haber conocido la existencia de esta denuncia con meses de antelación, el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades no tomó medidas hasta que saltó el nuevo escándalo. Ha sido esta semana cuando el patronato ha anunciado la decisión de expulsar al exgerente Juan Arroyo y a otros dos cargos de su entorno más próximo, aunque entre muchos trabajadores hay desconfianza e incertidumbre porque no se ha materializado. 

Al final, esta manta de descrédito nos cubre a todos. Y es muy triste, porque el 99% de la gente que trabajamos en CNIO estamos a otra cosa

Un jefe de laboratorio del CNIO que prefiere permanecer anónimo

Entre la plantilla también hay una sensación de déjà vu y de malestar por la falta de reflejos de las autoridades. “Que la crisis no se cerró completamente es evidente, porque el exgerente seguía ahí, como vicedirector de Asuntos Económicos”, dice un técnico de laboratorio. “El prestigio se lo cargaron en diciembre, habría que ver quién se lo cargó y no ayudó”, añade otra investigadora del centro. “Que esto salga a la prensa quizás ayude a poder empezar de nuevo”.

“Es importante que la sociedad tenga claro que los problemas de los que se está hablando no han sido causados por los científicos que investigamos en el CNIO”, dice Guadalupe Sabio, que dirige uno de los grupos del centro. “La situación es triste porque esto genera desconfianza en la ciencia, pero queremos trasmitir a la sociedad que los investigadores no hemos parado de trabajar para hacer ciencia de calidad que repercuta en la sociedad. Esa es la razón del manifiesto y el nombre: por la ciencia”.

Otro de los jefes de laboratorio expresa su profunda tristeza por lo que está ocurriendo. “Entre el personal científico, el técnico y el de administración, muchos de los cuales ni pinchan ni cortan, están pagando las consecuencias”, asegura. “Al final, esta manta de descrédito nos cubre a todos. Y es muy triste, porque el 99% de la gente que trabajamos en CNIO estamos a otra cosa, estamos a hacer ciencia, a educar a estudiantes, a dar charlas, a conseguir fondos, que es bastante laborioso”. 

Recuperar el orgullo

Desde la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) reconocen que ante situaciones como las que se están viviendo en el CNIO la población reacciona retirando su confianza y apoyo. “Esta desconfianza es entendible, nos da mucha pena y rabia, pero también es importante señalar que la investigación oncológica salva vidas y no puede pararse”, asegura su directora, Isabel Orbe, a elDiario.es. “No se pueden generalizar las posibles malas prácticas llevadas a cabo en el CNIO con la realidad de la investigación en nuestro país y su excelencia. Hay que tener mucho cuidado”.

Estamos trabajando para que el CNIO vuelva a ser un centro excelente de investigación en cáncer del que nos podamos sentir orgullosos todos los españoles

Isabel Orbe
Directora de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC)

Como patrono del CNIO desde octubre del 2024, la AECC lamenta que toda esta situación esté afectando al trabajo y a los proyectos de los investigadores del centro, así como a la pérdida de confianza de los españoles en nuestro sistema de Ciencia. “Pero estamos trabajando para que el CNIO vuelva a ser un centro excelente de investigación en cáncer del que nos podamos sentir orgullosos todos los españoles”, indica Orbe.

Fuentes del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, recuerdan que la ministra, Diana Morant, ha reiterado en varias ocasiones su defensa de la ciencia que se hace en el CNIO y, por supuesto, del trabajo que hacen sus científicos y científicas. “Si ha habido cualquier tipo de irregularidad con el dinero que tenía que ir a la investigación en la lucha contra el cáncer, perseguiremos cada uno de estos euros”, ha asegurado Morant. “Vamos a ser muy contundentes”. 

Los científicos seguiremos trabajando con ilusión, porque creemos que lo que hacemos es esencial y ayuda a mejorar la vida del paciente

Guadalupe Sabio
Investigadora principal en el CNIO

“Confiamos en que el nuevo equipo directivo, tanto en la gerencia como en el área científica, abrirá una etapa marcada por una gestión transparente y orientada al interés público”, subraya Guadalupe Sabio. “Los científicos seguiremos trabajando con ilusión, porque creemos que lo que hacemos es esencial y ayuda a mejorar la vida del paciente”.

En las próximas semanas, dependiendo de cómo evolucione la denuncia contra el entorno del exgerente en los tribunales, el CNIO volverá a ser objeto de decenas de titulares que sepultarán el trabajo de los científicos contra el cáncer. “Tienen que limpiar y que limpien rápido y a la gente que tengan que limpiar para que nos dejen seguir haciendo lo que hacemos, que es trabajar para investigar”, asegura un técnico del centro. “A ver lo que encuentran, pero ojalá todo esto termine”, concluye uno de los investigadores principales. “Y que la siguiente vez que vuelva a aparecer el nombre del CNIO en la prensa sea para alguna noticia que haga sentir orgullosos a la gente que nos quiere”.