Detenido en Gran Canaria un supuesto representante deportivo por abuso sexual a 61 menores

Detenido en Gran Canaria un supuesto representante deportivo por abuso sexual a 61 menores

Llegó a obtener fotos íntimas de sus víctimas y a mantener relaciones con varias de ellas

La Guardia Civil de Vecindario, en Gran Canaria, ha detenido acusado de graves delitos de abusos sexuales y corrupción infantil a un hombre que llegó a obtener fotos íntimas de al menos 61 menores y a abusar físicamente de varias de ellas haciéndose pasar por representante deportivo para captarlas por internet.

Solo una de las víctimas se atrevió a denunciar los hechos tras recibir apoyo psicológico a resultas de los abusos que sufrió, en tanto que, según ha informado este domingo el instituto armado en un comunicado, las demás tuvieron que ser localizadas merced a un “análisis minucioso del contenido del teléfono móvil intervenido al detenido”.

El cual condujo a “la obtención de múltiples declaraciones, tanto de víctimas como de testigos” de los actos del detenido, que, se identificaba ante los menores con un apodo, y empleaba un modus operandi “altamente planificado y estructurado”, destaca la nota, detallando que la operación que llevó a su arresto se inició a raíz del testimonio de una única denuncia presentada en diciembre de 2024.

El acusado, que, “como suelen hacer los agresores sexuales en internet, empleaba técnicas de manipulación emocional para obtener material de contenido sexual y propiciar encuentros presenciales que llegaron a materializarse en varias ocasiones”, incluso “organizó un viaje deportivo en el que participaban varios” de los menores.

Algo que llevó a cabo cuando, además, ya había sido detenido en una primera ocasión en el marco de las investigaciones de sus actividades, y “a pesar de la prohibición de ejercer actividades vinculadas con menores” que dictaminó entonces el juez instructor del caso, detalla la Guardia Civil.

Refiriendo que combinaba dos métodos de engaño: hacerse pasar por mánager deportivo con contactos ofreciendo a los menores falsas oportunidades de promoción, como pruebas en clubes de alto rendimiento o difusión de sus perfiles en redes especializadas, por un lado, y, por otro, emplear identidades femeninas falsas para acercarse a los jóvenes.

Sus promesas de asesoramiento profesional, en el primer caso, se convertían en un instrumento de manipulación para generar una deuda de gratitud que derivaba en la obtención de favores de carácter sexual, incluyendo la solicitud de material pornográfico o de encuentros íntimos.

En ese caso, se aprovechaba de su aparente posición de autoridad como representante deportivo para ejercer control sobre los menores, quienes obedecían sus instrucciones sin cuestionarlas, incluso cuando estas se alejaban del ámbito estrictamente deportivo.

Mientras que el uso de identidades falsas le permitía reducir las suspicacias de los jóvenes para introducir paulatinamente conversaciones de contenido sexual, solicitar imágenes íntimas y enviar material pornográfico, con el fin de normalizar estas conductas.

Al respecto, la Guardia Civil subraya que “las víctimas relataron que mostraba insistencia reiterada en tratar temas sexuales y en requerir fotografías de carácter explícito”.

Y explica que, tras la única denuncia de 2024 y la recopilación de los primeros indicios de los hechos en marzo de 2025, se iniciaron actuaciones correspondientes para el esclarecimiento de lo ocurrido, en el marco de una operación bautizada como “Fake Manager”.

Operación que posibilitó un primer arresto del presunto corruptor, que quedó, sin embargo, más tarde en libertad hasta que volvió a ser definitivamente detenido el 12 de noviembre de 2025, decretándose su inmediato ingreso en prisión por quebrantamiento de las medidas cautelares, tras obtener nuevos indicios de sus actos y de que reincidía en su conducta, agregan desde el instituto armado.

Y recalcan que esta operación “subraya la importancia de concienciar a las familias y a los menores sobre los riesgos del denominado ‘grooming’, esto es, la manipulación intencionada por parte de un adulto para ganarse la confianza de un menor con fines de abuso sexual”.