Naviluz, el bus de la Navidad en Madrid, pasa de 2 a 15 euros por billete después de que Almeida regalara la marca a Alsa

Naviluz, el bus de la Navidad en Madrid, pasa de 2 a 15 euros por billete después de que Almeida regalara la marca a Alsa

El servicio empezó bajo la alcaldía de Manuela Carmena como una prestación pública operada por la EMT. La llegada del PP a Cibeles ha ido multiplicando sus precios, que se han terminando disparando por las autorizaciones demaniales que operan desde este año

Alsa usa la marca Naviluz, propiedad del Ayuntamiento de Madrid, para vender y encarecer su bus privado de la Navidad

En el año 2016 el Ayuntamiento de Madrid se tuvo que inventar sobre la marcha un nombre para su tradición navideña de enseñar las luces del centro de la ciudad en poco tiempo y a bordo de un transporte colectivo, que hasta entonces se había llamado Navibús. Un avispado empresario había registrado a su nombre la marca que el consistorio empleaba desde hacía años y el ejecutivo municipal, entonces con Manuela Carmena al frente, alumbraba la denominación de Naviluz, un servicio municipal operado desde ese año por la EMT de Madrid, empresa pública que se encargó de registrar el nuevo nombre.

Pese al cambio en la denominación, el primer Naviluz fue un éxito rotundo: miles de madrileños acudieron en masa a disfrutar de este servicio, que agotó todas sus entradas disponibles al operar por el módico precio de 2 euros por adulto. Incluso tuvo que ampliar el número de viajes ante la enorme demanda creada, así como habilitar nuevas paradas ante las aglomeraciones de viajeros.

Desde aquel otoño de 2016 los precios se han encarecido en España un 26,1%. Pero el del Naviluz ha aumentado hasta este año un 750%, para alcanzar hace unos días los 15 euros por billete. Un enorme salto que se ha producido en varias fases y siempre con las concesiones privadas como protagonistas.

Con Carmena, la EMT operaba un servicio gracias a la cesión de los grandes vehículos rojos de Madrid City Tours, una compañía formada por Julià Travel y Alsa, que eran las que gestionaban una concesión municipal para autobuses turísticos, otorgada en el año 2011, cuando Alberto Ruiz-Gallardón era alcalde de Madrid.

La llegada de Almeida a Cibeles apartó a la empresa de buses municipal y concedió todo el negocio del Naviluz a la privada. Los autobuses de Madrid City Tours serían los únicos que circularían, algo que se anunciaba en noviembre de 2019 desde el Ayuntamiento con el siguiente titular: “Vuelve Naviluz con menos emisiones, menos coste y las mismas tarifas”. Los precios de entonces -ya a 4 euros- solo duraron ese año, porque después de un año de pausa por la pandemia subieron hasta los 6 euros. Era el principio de una escalada de precios que se ha multiplicado mucho más desde entonces.

En 2022 el coste se elevó a los 7 euros, coincidiendo con el fin de la concesión. El Ayuntamiento decidió dejar al mercado libre la explotación de los buses turísticos, pero Alsa se quedó con el nombre de Naviluz, que ha seguido explotando hasta ahora mientras elevaba precios hasta los 10 euros el año pasado. Este regalo municipal a una empresa privada se produce pese a que en el registro figura que la titularidad de la marca pertenece a la EMT de Madrid hasta 2027.

Tres autorizaciones, solo un Naviluz

El pasado verano, el área de Movilidad anunció cambios con respecto a la explotación turística de la ciudad. La aparición de numerosos operadores con sus vehículos y una gran variedad de rutas obligaba al Ayuntamiento a reordenar de nuevo este tráfico con tres autorizaciones demaniales para la explotación del espacio público.

El consistorio abría entonces una convocatoria para que las empresas interesadas pudieran efectuar a lo largo del año varias rutas marcadas por el departamento que dirige Borja Carabante y que cuando llegara la Navidad también explotaran los buses de las luces. A cambio habían de abonar cada una 250.000 euros al Ayuntamiento en concepto de canon de explotación.


Paradas de los buses de la Navidad en la calle Alfonso XII, junto a una de las entradas al Retiro

La concesión demanial para el servicio navideño establece varias obligaciones, como la de tener una única parada en la calle Alfonso XII, junto a la entrada sureste del parque del Retiro. Las salidas se pueden producir con una frecuencia máxima de un cuarto de hora -en tiempos de Carmena había incluso cada cinco minutos- y el recorrido ha de ser fijo, con duración aproximada de una hora.

Cada viaje ha de discurrir por el Paseo del Prado, Atocha, Puerta de Alcalá, Cibeles, Gran Vía y girar hacia el barrio de Salamanca, pasando por las calles Velázquez, Serrano o Goya. En su extremo norte, los autobuses llegan hasta el puente que lleva a Jorge Juan, donde el Ayuntamiento ha colocado unas luces formando la bandera de España.


Ruta de los buses de Navidad en Madrid

Tres empresas ofrecen actualmente este recorrido: Big Bus, Experience Travel Tours y la citada Alsa, aunque solo esta última comercializa el nombre de Naviluz. El precio de sus billetes va desde los 15 euros hasta los 20 euros en algunos casos para los “asientos VIP”, es decir, los situados en la parte delantera de la azotea del vehículo. A diferencia de los tiempos en los que las entradas eran más asequibles, los tickets no se agotan y es posible encontrarlos para casi cualquier hora de este fin de semana, uno de los que concitan más visitantes en la capital.

Además, una cuarta compañía dependiente de Big Bus que opera bajo el nombre de Navibus, se salta este recorrido municipal para hacer salidas turísticas y ver las luces desde Menéndez Pelayo. Pero Alsa quiere hacerse también con esta otra denominación comercial y ya ha registrado este año un logo con el nombre de Navibus -cuando acaba el plazo de diez años de registro de la primera marca- que se uniría a su actual explotación de Naviluz.

Los cambios en el sistema de explotación llegan después de que en el año 2024 el servicio registrara importantes retrasos de más de una hora durante su primer fin de semana de circulación, con un notable caos en la parada de la calle Felipe IV, desde la que se iniciaban los viajes entonces.

Este periódico ha preguntado al área de Movilidad por qué hay una compañía más operando de las tres concesiones demaniales que se licitaron, así como la razón por la cual Alsa está operando el servicio bajo una marca municipal -Naviluz-, propiedad de la EMT. En el momento de la publicación de esta información el departamento de Borja Carabante no ha respondido a ninguna de las cuestiones.

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