Controversia por un macrovertedero en la provincia de Albacete: “Hay que enterrar el muerto y buscan zonas despobladas»

Controversia por un macrovertedero en la provincia de Albacete: “Hay que enterrar el muerto y buscan zonas despobladas»

Ambiental Bazul SL es la promotora de un proyecto empresarial que incluye una planta de gestión de residuos no peligrosos, un centro de transferencia y un vertedero de apoyo a seis kilómetros de la población de Fuente-Álamo. La iniciativa se encuentra todavía en fase previa de tramitación

Fuente-Álamo se levanta contra la instalación de un macrovertedero en esta parte de la provincia de Albacete

La noticia de la instalación de un “macrovertedero” en el municipio de Fuente-Álamo ha levantado una auténtica polvareda en esta parte de la provincia de Albacete.

Ambiental Bazul SL es la promotora de un proyecto empresarial que incluye una planta de gestión de residuos no peligrosos, un centro de transferencia y un vertedero de apoyo, en el paraje conocido como ‘Cueva de la Muerta’, a unos seis kilómetros del pueblo.

En plenas fechas navideñas los vecinos y vecinas de la comarca han salido a la calle para expresar su rechazo a esta iniciativa que, de momento, se encuentra en fase previa de tramitación. La empresa tiene actividad desde el año 2017, con sede en Fuente-Álamo, y dos años después presentó el proyecto al ayuntamiento que, de entrada, lo consideró viable.

En julio de 2021 la empresa presentó el estudio de impacto ambiental del proyecto y ya en 2022 se solicitó a la Dirección General de Economía Circular de la Consejería de Desarrollo Sostenible la autorización ambiental integrada.

La documentación que figura en el expediente registrado por el Gobierno de Castilla-La Mancha en su sede electrónica es muy prolija y con datos que varían según el documento consultado, en cuanto a sus características, pero se sabe que, una vez en marcha, entrarán unas 75.600 toneladas de residuos cada año al complejo.

El proyecto, con datos provisionales, incluye una planta de residuos de construcción y demolición (RCD) que ocuparía unos 3.500 m2, otra planta de residuos no peligrosos (RNP) con 3.250 m2. Esta última permitiría tratar 140 toneladas diarias (a un solo turno), lo que implica 35.000 toneladas al año de residuos que van desde el plástico, vidrio, papel y cartón o materiales férreos.

Se habla incluso de una planta de combustible derivado de residuos (CDR), que según la documentación ha sido desestimada, y otra para la clasificación y venta de cierto tipo de residuos.

En las instalaciones se incluye un vertedero de residuos no peligrosos, con un vaso de vertido que tendría capacidad para casi 115.000 m3 y que ocuparía 2,2 hectáreas de superficie, aunque estos datos son diferentes en otras partes de la documentación aportada y consultada por este medio.

No sería el único espacio de vertido. Con el tiempo, y de forma progresiva, se plantea la creación de siete vasos de vertido en todo el tiempo útil de la planta, hasta poder albergar casi 800.000 m3 de material.


El macrovertedero de Fuente-Álamo abrirá con un único vaso de vertido de 15.000 m2, pero de forma progresiva el proyecto incluye tener hasta siete

Una planta de compostaje para residuos animales y vegetales

Entre la documentación presentada figuran los detalles de una planta de compostaje para valorizar residuos no peligrosos, según el informe encargado a un profesional de la Ingeniería Agrícola. Se justifica la compatibilidad del uso de suelo con la actividad, ya que tal y como según cita “queda reflejada en el informe de compatibilidad urbanística emitido por el Ayuntamiento de Fuente Álamo”.

Sería una planta de compostaje a la que entrarían residuos de tejidos animales y vegetales, heces y restos de orina animal o estiércol, residuos de la silvicultura o lodos de lavado y limpieza, entre otros. Según el documento “no será necesario consumo de agua ni energía”, entre otras cosas porque, según se cita “el agua necesaria en el proceso de compostaje se obtendrá de los lixiviados del propio compostaje que serán vertidos de nuevo sobre el compost”.

La mercantil elaborará compost a partir de residuos vegetales (restos de cosecha, cultivo e industrias agrarias), lodos y desechos porcinos y caprinos en un área de 1.500 m2. La cantidad máxima de residuos a almacenar, a la espera de compostar, no superará las 130 toneladas. El proceso de compostaje durará una media de 100 días y la estimación es que se podrían llegar a compostar unas 4.500 toneladas anuales entre los diferentes residuos a tratar y llegar a producir hasta 1.000 toneladas al año de compost (fertilizante).

La actividad no plantea “ningún tipo de vertido de aguas residuales industriales ni a la red municipal de saneamiento, ni a ningún otro medio”, según el documento presentado por la empresa a la Junta de Castilla-La Mancha.

Más de media docena de poblaciones a menos de 20 kilómetros

El macrovertedero se ha planteado en el término municipal de Fuente-Álamo -con varias alternativas de ubicación- y a menos de 20 kilómetros se encuentran más de media docena de poblaciones como Ontur, Albatana, Montealegre del Castillo o Pétrola, entre otras.

La promotora explica que “no existen canales ni acequias en el interior de la finca”, que puedan obstaculizar el proyecto, aunque a unos 17 kilómetros de distancia está, por ejemplo, la reserva natural de la Laguna Salada de Pétrola, que cuenta con protección ambiental.  


Protestas por el proyecto para instalar un macrovertedero en Fuente-Álamo (Albacete)

El propio estudio alerta de la necesidad de “disponer de una parcela de una determinada superficie, que se encuentre lo suficientemente alejada de núcleos de población habitados, así como de otras figuras naturales y de protección ambiental y que reúna las características necesarias para su implantación”.

Uno de los informes presentados reconoce que “es inevitable que se produzca una alteración de la cuenca visual en la zona”, para añadir después que “se tomarán las medidas necesarias de tipo constructivo para conseguir la máxima integración de la explotación en el entorno”.

La promotora defiende en la documentación presentada que “al igual que se producen impactos negativos, la puesta en marcha del proyecto producirá una serie de impactos positivos”. En concreto, aseguran que se va a “incentivar la actividad económica en la zona” y que se creará empleo.

Una afirmación que contrasta con la percepción de los vecinos y vecinas de la comarca, que hablan de “crispación social” tras conocer la iniciativa.

La población no sabía nada y por eso empezamos a informar al pueblo con apoyo del ayuntamiento y para presionar a las administraciones públicas

En 2025 nació la Asociación Juntos por Fuente-Álamo como respuesta al proyecto empresarial. “La población no sabía nada y por eso empezamos a informar al pueblo con apoyo del ayuntamiento y para presionar a las administraciones públicas”, asegura Carlos Cerdán, vicepresidente de la asociación. Critica el hecho de que este tipo de proyectos lleguen ahora y se consideren necesarios “por la mala gestión de los residuos”.

“Hay que enterrar el muerto y buscan zonas despobladas con la mínima oposición social y empresarial, pero nosotros somos una comarca en crecimiento”, argumenta.

Representantes del colectivo se han reunido en los últimos meses con responsables políticos y técnicos, tanto en Albacete como en Toledo, dada “la magnitud” de una iniciativa que según asegura Carlos Cerdán preocupa en toda la comarca. “El anteproyecto omitió muchas cosas, no sabemos si de forma deliberada, como por ejemplo los pasos de lince ibérico” y por eso presentarán alegaciones “firmes” cuando el Gobierno regional abra el correspondiente proceso de información pública.  

También han recogido más de 2.000 firmas y cuentan con el apoyo del tejido empresarial de la comarca: desde la Unión de Consumidores de Albacete, la Denominación de Origen de Vino de Jumilla, CCOO, ASAJA o la Asociación de Criadores de Cabra Murciano-Granadina (ACRIMUR), entre otros.

“Tenemos una economía basada en el turismo, en el vino y en el queso y promovemos que sea sostenible. Esto para la comarca sería la destrucción de cientos de puestos de trabajo y de nuestra forma de vida”, afirma Carlos Cerdán.  

Tenemos una economía basada en el turismo, en el vino y en el queso y promovemos que sea sostenible. Esto para la comarca sería la destrucción de cientos de puestos de trabajo y de nuestra forma de vida

Hasta cinco ayuntamientos de la comarca lo rechazan. No solo el consistorio de Fuente-Álamo, sino los de Ontur, Montealegre del Castillo, Albatana y Tobarra. “La nuestra es una asociación transversal tanto social como políticamente hablando”, aclara el vicepresidente de la Asociación Juntos por Fuente-Álamo. Y es que, abunda, “no solo hablamos de la afección a la comarca de los Campos de Hellín sino a Jumilla, en la Región de Murcia. Está en manos de las autoridades de Toledo”, apunta, en alusión al Gobierno de Castilla-La Mancha.

El colectivo ciudadano cree que no se trata de un proyecto “de utilidad pública” y recuerda que antes se ofreció a pueblos como Montealegre del Castillo o Caudete, entre otros, sin que llegase a cuajar. “Son negocios muy rentables para pocos y muy perjudiciales para muchos porque… ¿quién va a querer comprar una casa en un pueblo que tenga un macrovertedero? ¿Quién apostará por una empresa sostenible allí?”.

Son negocios muy rentables para pocos y muy perjudiciales para muchos porque… ¿quién va a querer comprar una casa en un pueblo que tenga un macrovertedero? ¿Quién apostará por una empresa sostenible allí?

Carlos Cerdán
Vicepresidente de la Asociación Juntos por Fuente-Álamo

Este medio ha contactado con Ambiental Bazul SL que tiene sede social en Fuente-Álamo para conocer su versión, a través de la persona que consta como cabeza de proyecto, Eduardo Martín Pignatelli, responsable también de la empresa murciana Canteras y Reciclados, SL y actual presidente de la Asociación de Fabricantes de Áridos de la Región de Murcia (AFAREM). Sin éxito hasta el momento de cerrar esta información.

Tras la concentración vecinal durante las fiestas navideñas como acto de protesta, la asociación trabaja ahora en recabar nuevos apoyos. “Nos gustaría también contar con la presencia de otras asociaciones que ya hayan conseguido parar este tipo de proyectos en sus pueblos, para que informen a la gente porque este no es el futuro rural que queremos”, avanza Carlos Cerdán.