Estados Unidos apresa en el Caribe un sexto petrolero con supuestos vínculos con Venezuela
El asalto se produce al tiempo que este jueves el presidente de EEUU recibe a la líder opositora María Corina Machado en la Casa Blanca, después de hablar el miércoles con la presidenta venezolana, Delcy Rodríguez, a quien califió de «fantástica»
La resolución para evitar nuevos ataques sobre Venezuela cae en el Senado tras ceder dos republicanos a la presión de Trump
Las fuerzas militares estadounidenses han apresado otro petrolero en el Caribe que, según la Administración Trump, tiene vínculos con Venezuela, como parte de su ambición por tomar el control del petróleo del país latinoamericano. El asalto se produce al tiempo que este jueves el presidente de EEUU recibe a la líder opositora María Corina Machado en la Casa Blanca, después de hablar el miércoles con la presidenta venezolana, Delcy Rodríguez, a quien califió de “fantástica”.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, ha escrito este jueves en las redes sociales: “El petrolero Motor Tanker Veronica había pasado anteriormente por aguas venezolanas y estaba operando en desafío a la cuarentena establecida por el presidente Trump para los buques sancionados en el Caribe”.
Una publicación en las redes sociales del Comando Sur de Estados Unidos sobre la captura afirmaba que marines estadounidenses partieron del portaaviones USS Gerald R. Ford para llevar a cabo el apresamiento, mientras que la publicación de Noem señalaba que, al igual que en asaltos anteriores, un equipo táctico de la Guardia Costera de Estados Unidos llevó a cabo el abordaje y la incautación.
Las autoridades estadounidenses han publicado un breve vídeo que parecía mostrar parte de la captura del barco. Las imágenes en blanco y negro mostraban helicópteros sobrevolando la cubierta de un buque mercante mientras tropas armadas descendían a la cubierta por una cuerda.
El Veronica es el sexto petrolero incautado por las fuerzas estadounidenses como parte de las políticas de Trump por controlar la producción, el refinado y la distribución mundial de los productos petrolíferos de Venezuela, y el cuarto desde que Estados Unidos secuestró al presidente venezolano, Nicolás Maduro, durante un ataque el pasado 3 de enero.
Noem, en su publicación en las redes sociales, dijo que el asalto se llevó a cabo en “estrecha coordinación con nuestros colegas” del Ejército, así como con los departamentos de Estado y Justicia: “Nuestros heroicos hombres y mujeres de la Guardia Costera volvieron a garantizar una operación ejecutada a la perfección, de conformidad con el derecho internacional. No se puede huir ni escapar de la justicia estadounidense”.
La semana pasada, Trump se reunió con ejecutivos de empresas petroleras para discutir su objetivo de invertir 100.000 millones de dólares en Venezuela para explotar su producción y distribución de petróleo. Su Administración ha dicho que espera vender al menos entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo venezolano sancionado.