IU pide superar a Sumar porque «es evidente que no es capaz de aglutinar» y trabajar en una nueva alianza para las generales

IU pide superar a Sumar porque «es evidente que no es capaz de aglutinar» y trabajar en una nueva alianza para las generales

El borrador del informe político que Maíllo trasladará a la Coordinadora Federal carga contra las políticas de un PSOE de «alma neoliberal y atlantista» y pide una agenda de gobierno de «avance real» que frene al «trumpismo»

Los partidos de Sumar en el Gobierno aceleran sus encuentros y piensan ya en la candidatura para las generales

Izquierda Unida empieza a empujar al resto de partidos de Sumar que están en el Gobierno para dar forma a la futura alianza para las generales. Su líder, Antonio Maíllo, defenderá este sábado ante la Coordinadora Federal de la organización la construcción de un proceso “movilizador” para llegar “en condiciones” a las próximas generales. “Aspiramos a construir una alternativa de país en el que vivienda, trabajo, cesta de la compra asequible, dignidad y paz sean ya realidad”, sostiene en el borrador del informe político al que ha tenido acceso este diario.

Maíllo explica en este documento que los partidos que forman parte de Sumar en el Gobierno trabajan desde hace tiempo para mejorar los mecanismos de diálogo de la coalición y “explorar” la posibilidad de un acuerdo para llegar en las mejores condiciones a esas elecciones. “Izquierda Unida y las organizaciones que conforman la coalición Sumar con presencia en el Gobierno -Comuns, Más Madrid y Movimiento Sumar llevamos tiempo explorando la posibilidad de un acuerdo […] que permita anunciar que las organizaciones de la izquierda se ponen manos a la obra ante la barbarie y que somos capaces, desde nuestra autonomía política, de llegar a acuerdos para incorporar a más gente”, escribe.

El problema, según diagnostica el coordinador general de IU, es que Sumar tal y como se concibió para las últimas elecciones generales no es un instrumento válido para la próxima contienda.

“Es evidente que la coalición Sumar, tal y como la conocemos ahora, no es un instrumento capaz de aglutinar al conjunto de organizaciones políticas y personas conjuradas para evitar un gobierno de PP y de Vox. Aspiramos a construir una alternativa de país en el que vivienda, trabajo, cesta de la compra asequible, dignidad y paz sean ya realidad”, dice el dirigente.

Por eso pide que la nueva coalición tenga un nombre diferente que no confunda “el todo por la parte”, en referencia a Movimiento Sumar, el partido de Yolanda Díaz, y Sumar, la coalición de fuerzas que concurrieron juntas a las pasadas elecciones y que ahora se integran bien en el grupo del Congreso, bien en la alianza de partidos del Gobierno.

Maíllo plantea a esas fuerzas una serie de tareas para los próximos meses para crear una nueva alianza, que parta de un acuerdo programático y que pueda empezar a incorporar a más partidos “con un método democrático de funcionamiento”.

“Para llegar en buenas condiciones a las próximas generales, no es suficiente con que las organizaciones tengan voluntad de acuerdo, eso va de suyo, no estamos para dar malas noticias a nuestra gente, que da por hecho que las organizaciones estaremos a la altura del momento histórico”, dice sin referencias a Podemos, que ya ha dejado claro que no se integrará en ninguna coalición con fuerzas como Sumar o Más Madrid.

En esas tareas, Maíllo habla de la puesta en marcha de un programa común que sirva para generar cohesión entre las fuerzas, pero al mismo tiempo compatible con los propios principios de cada partido. Y al mismo tiempo establecer un calendario sobre el “proceso político” y el “trabajo” para “la conformación de candidaturas para las próximas generales”.

Además, habla de intnesificar el trabajo en el seno del Gobierno para marcar “posición propia”, como sostiene que ha ocurrido en el caso del incremento de gasto militar, el debate sobre la OTAN y como está sucediendo ahora con el asunto de la vivienda. “No valen las políticas de un PSOE cuya alma neoliberal y atlantista impide una agenda de gobierno de avance real que frene al trumpismo en España”, defiende Maíllo en el borrador que presentará a la Coordinadora Federal, el órgano más importante de IU entre congresos.

Y, por último, las elecciones autonómicas: “Aumentar la coordinación de los trabajos de la coalición con los territorios, en un ciclo de elecciones autonómicas en el que todos los recursos son imprescindibles para movilizar hasta el último voto de izquierdas en nuestro país”.

“En definitiva, Izquierda Unida y las organizaciones dispuestas a dar la batalla por la democracia los derechos de la clase trabajadora en nuestro país y en el mundo, queremos demostrar que no hay desánimo, que queremos contribuir a organizar una esperanza que va a ser decisiva para impedir que los derechos y las conquistas sociales logradas por nuestras mayores y nuestros mayores no sean dinamitadas por la derecha del PP y Vox”, sostiene.

“IU ha logrado cambiar la tibia declaración del Gobierno sobre Venezuela”

Maíllo también abordará este sábado asuntos que han marcado la coyuntura política en este comienzo de año, como la propuesta del Gobierno para un nuevo modelo de financiación autonómica o la respuesta del Ejecutivo al ataque ilegal de Estados Unidos contra Venezuela, en el que secuestró a su presidente, Nicolás Maduro, ahora en una prisión de Nueva York a la espera de juicio.

El líder de IU ha destacado la “firmeza” de su organización política y presume de haber logrado cambiar la posición de la parte socialista del Gobierno en los primeros días después de que se trascendiera la operación del ejecutivo de Donald Trump.

“Es destacable que la firme presión política de Izquierda Unida ha logrado que el gobierno de España rectificara su declaración tibia inicial y adoptara una postura de rechazo, demostrando que la firmeza política puede corregir, aunque sea parcialmente, posiciones iniciales erróneas”, sostiene.

En un primer momento, aquel 3 de enero, Exteriores lanzó un comunicado en el que llamaba a la “desescalada y a la moderación” pero no condenaba el ataque del país norteamericano contra Venezuela. Más tarde, Pedro Sánchez firmó una nota conjunta con varios países latinoamericanos como Colombia o Brasil en el que cargaba con más dureza contra lo ocurrido y también envió una carta a la militancia socialista en el mismo sentido.