La Junta reabre los colegios en gran parte de Andalucía, pero deja el cierre en Jaén, Almería y los municipios más dañados
La comunidad sigue en alerta máxima, con más de 3.500 personas desalojadas de sus casas, 14 ríos y diez embalses en riesgo extremo de desbordamiento, carreteras cortadas y todas las conexiones ferroviarias de alta velocidad cerradas
La borrasca Leonardo obliga a desalojar a 3.500 personas y a cortar las líneas de AVE Sevilla-Córdoba y Málaga-Granada
El Gobierno andaluz ha ordenado vover este jueves a la actividad presencial en los centros educativos de gran parte de la comunidad afectada por la borrasca Leonardo: todas las capitales reabrirán sus escuelas, excepto Jaén y Almería, y se prolongarán las restricciones en los municipios y comarcas que más se han visto dañadas por el temporal.
Almería, la única provincia donde hoy los alumnos han asistido a clase con normalidad, tendrá que cerrar las escuelas este jueves, por un desplazamiento de la borrasca hacia Andalucía oriental. Al resto de la comunidad se le ha dado una solución diversa: hay cierres y reaperturas de colegios en todas las provincias, dependiendo de las previsiones, pero también del impacto que ha causado el temporal en los centros educativos de algunos municipios.
La borrasca dará un alivio a la Andalucía occidental -Huelva, Cádiz, Sevilla y Córdoba-, donde el impacto ha sido mayor hoy, pero se desplazará hacia la zona oriental “invirtiendo las tornas”. Almería, la única provincia que hoy ha mantenido las clases lectivas, cerrará las escuelas este jueves, dado que se esperan rachas de viento superiores a los 90 kilómetros hora.
Sevilla capital recupera también la actividad lectiva, pero no algunos municipios de la Sierra Sur, donde las incidencias han sido muy altas. En Cádiz los alumnos volverán a los centros educativos, excepto en las zonas más golpeadas por la borrasca, como la comarca de Grazalema y el Campo de Gibraltar, donde han sido desalojadas cientos de personas de sus casas.
En la provincia de Granada se recupera la actividad lectiva presencial, excepto en los municipios de la cuenca del Genil y el bajo Guadix, donde se han registrado más desbordamientos. Huelva vuelve a la normalidad escolar y también Córdoba, algunas zonas de la campiña sudbética.
El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, ha informado de las decisiones adoptadas en la reunión del Comité Asesor de Emergencias, el órgano que coordina a todas las administraciones para actuar contra el temporal, y que ha estado encabezado por el presidente Juan Manuel Moreno. Sanz ha hecho una comparecencia algo caótica, seguida por streaming en directo por casi 30.000 personas, dejando muchas dudas sobre los municipios donde reabren los colegios y donde no.
La Consejería de Educación ha distribuido el listado de todas las localidades, provincia a provincia, donde se retoman las clases presenciales a través del Programa Séneca, y los colegios e institutos trasladarán esa información a las familias de sus alumnos a través de la plataforma Ipasen.
3.500 desalojados y vías ferroviarias cortadas
La Junta ha prolongado un día más algunas medidas excepcionales de prevención, como la suspensión de las escuelas, frente al avance de la borrasca Leonardo, que en las últimas 24 horas ha desbordado ríos, ha anegado viviendas, obligando a desalojar de urgencia a 3.500 personas, ha derrumbado casas y paredes, cortado carreteras y líneas de ferrocarril, y ha dejado aislados municipios de la Sierra de Grazalema (Cádiz), donde el impacto de las lluvias ha sido más fuerte.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, ha participado esta tarde de la reunión del Comité Asesor de Emergencias, el órgano que coordina a todas las administraciones para actuar contra el temporal. Cerca de las ocho de la tarde, el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, ha anunciado que Andalucía se mantiene en la situación operativa dos, de alerta por riesgos de lluvia y viento.
El paso de la borrasca por Andalucía ha dejado este miércoles cifras históricas de lluvia en zonas de Cádiz, Málaga y Jaén -hasta 700 litros en algunos puntos- y, aunque la AEMET espera menos precipitaciones este jueves, las autoridades coinciden en que es justo ahora cuando hay que “extremar la precaución”. “Ahora viene lo peor: todo el agua que ha caído arrastrada por ríos y cauces, y el deshielo de Sierra Nevada”, advierten desde Emergencias.
La borrasca Leonardo comenzará a debilitarse de manera progresiva a partir del viernes, pero el sábado se espera la llegada de un nuevo frente atlántico que daría lugar a una nueva intensificación tanto de las precipitaciones como del viento, según el aviso especial lanzado este miércoles por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
Andalucía sufre un fenómeno climatológico “excepcional”, un “río atmosférico” que se ha desplazado 7.000 kilómetros desde el Caribe y se ha “incrustado” en una región no acostumbrada a estas condiciones. 14 ríos y diez embalses están en riesgo extremo de desbordamiento. La situación ya no se mide con el semáforo habitual -alerta amarilla, naranja o roja-, porque el peligro no está ya en lo mucho que llueva, sino que la tierra está empapada y ha dejado de drenar.
Cualquier lluvasco ahora, por pequeño que sea, puede provocar desprendimientos, edificios anegados, árboles y techos caídos. En Grazalema, uno de los epicentros de la borrasca, han sido desalojados 400 vecinos, que por la mañana martilleaban los muros de sus casas para evitar que el peso del agua la echara abajo. En este pueblo de Cádiz, donde la Junta ha instalado el puesto avanzado para ayudar a la población, las calles se han convertido en ríos, el agua ha brotado de los suelos de los hogares y ha salido por los agujeros de los enchufes de la pared.