Santiago Segura pierde la guerra con Hacienda en el Supremo: sus empresas pagaron 827.000 euros de menos en impuestos
El tribunal, con dos votos particulares en contra, confirma que el holding empresarial del creador de ‘Torrente’ intentó compensar irregularmente pérdidas de sus sociedades en la declaración de 2011 aunque ya ha saldado su deuda
Archivo – La Justicia confirma que las empresas de Santiago Segura deben 827.000 euros del Impuesto de Sociedades
El Tribunal Supremo ha confirmado que el grupo de empresas de Santiago Segura, creador de la saga ‘Torrente’, pagó 827.000 euros de menos y de forma irregular en su Impuesto de Sociedades de 2011. Los jueces dan la razón a la Agencia Tributaria y entienden que su holding societario intentó beneficiarse fiscalmente de las pérdidas de una empresa cuando, dice ahora el Supremo en firme, eso suponía un doble beneficio para el productor. Esta sentencia de la sala tercera del Tribunal Supremo ha contado con una fuerte división interna: dos de los seis magistrados apostaban por dar la razón a Santiago Segura en este pleito con Hacienda que arrancó hace ahora 13 años. Segura, recuerdan desde el equipo legal que ha llevado el caso, ya puso ese dinero a disposición de Hacienda hace una década sin que en ningún momento fuera acusado de un delito fiscal ni sancionado.
La Agencia Tributaria puso la lupa sobre el grupo empresarial de Santiago Segura en 2013. El conglomerado fiscal AE William Holding, del que Segura es administrador único, recogía bajo su paraguas varias compañías vinculadas al productor cinematográfico, entre ellas ‘Amiguetes Entertainment’, la productora responsable de la mayor parte de las películas de ‘Torrente’. El grupo echó a andar en la década de los noventa pero en 2008 incorporó una sociedad que arrastraba pérdidas y fue entonces cuando, según Hacienda y el Supremo, Santiago Segura intentó obtener beneficios fiscales de forma irregular.
En un primer momento Hacienda acusó al creador de ‘Padre no hay más que uno’ de haber pagado de menos un total de 827.183,29 euros en el Impuesto de Sociedades de 2011 además de imponerle dos sanciones que sumaban, entre las dos, más de 700.000 euros. Los tribunales administrativos anularon esas sanciones, pero la Audiencia Nacional terminó avalando a Hacienda y entendió que el grupo había hecho algo irregular en su declaración fiscal de 2011: compensar las bases imponibles negativas por las pérdidas millonarias que una de estas compañías llamada ‘Netjuice’ había tenido antes de pasar a formar parte del holding.
El caso llegó al Tribunal Supremo después de que el grupo empresarial del director de cine, que se encuentra a las puertas de estrenar la sexta entrega de la saga ‘Torrente’, recurriera la resolución desfavorable de la Audiencia Nacional. Entre otros argumentos, la entidad AE William Holding entendía que la normativa tributaria permitía compensar esas pérdidas de años anteriores y el Supremo, incluso, llegó a admitir a trámite el recurso para sentar jurisprudencia. La respuesta de la sala a este conflicto tributario es que sí tenía que pagar esos 827.000 euros.
Los jueces explican que da igual que esta fusión empresarial fuera indirecta y no directa: se le aplican los mismos límites para que no exista un “doble aprovechamiento” de las bases imponibles negativas. Y en este caso lo que pretendían las compañías de Segura, añade la sentencia, es “una suerte de amnesia fiscal o borrado histórico” de esa empresa antes de formar parte de su grupo. “El resultado fiscal de una reestructuración no explica ni justifica la obtención de ventajas fiscales no deseadas ni amparadas”, zanja el tribunal. El objetivo, añade, es mantener la “neutralidad fiscal”.
Desde el equipo legal que ha llevado el caso en nombre de las empresas del cineasta recuerdan a elDiario.es que ya puso esos 820.000 euros a disposición de Hacienda en 2016 y que en ningún momento ha sido acusado de un delito fiscal. También que ese tipo de operaciones, tal y como reconocen los jueces, no estaban reguladas expresamente en ese momento. De hecho su caso ha sido el primero en llegar a manos del Supremo y el que ha sentado doctrina después de meses de debate en el seno del tribunal.
“Hay una laguna en la ley”
La sentencia de la sala de lo contencioso-administrativo del Tribunal Supremo tiene una doble relevancia porque no solo resuelve el caso de Santiago Segura sino que fija doctrina para cualquier caso similar, aunque el conflicto entre el director de cine y Hacienda era singular con respecto a las operativas empresariales habituales. Si los anteriores socios de una compañía fusionada ya aprovecharon las bases imponibles negativas antes de la fusión, no se puede aprovechar posteriormente por los nuevos socios, en este caso Santiago Segura. Tampoco si es una fusión inversa, como este caso.
La decisión no ha sido pacífica y ha dado lugar a una división poco habitual en la sección segunda de lo contencioso del Tribunal Supremo, especializada en tributos e impuestos. Dos de los seis magistrados han emitido votos particulares en los que apuestan por dar la razón a Santiago Segura. Una de las discrepantes es Sandra María González de Lara, la ponente inicial y magistrada del Supremo desde hace un año. Considera que en este caso concreto puede existir “una laguna en la ley” y que la interpretación de sus compañeros implica retorcer un precepto legal para perjudicar al holding del productor.
Desde el equipo legal de la empresa de Santiago Segura destacan también la existencia de estos votos particulares y sus argumentos alineados con su recurso, mientras estudian “otras vías” para seguir recurriendo.
El otro magistrado discrepante es Francisco José Navarro, veterano de la sala con 12 años de experiencia en el Supremo que entiende que se le ha aplicado una norma pensada para subrogaciones empresariales cuando este no es el caso. Hace dos años y medio, cuando trascendió la sentencia de la Audiencia Nacional, Segura ya deslizó que había pagado ese dinero reclamado por Hacienda a la espera del desarrollo del pleito. “Ese dinero no está en mi bolsillo, está ahí y si en algún momento me dieran la razón los tribunales pasaría a ser de nuevo mío, pero ahora mismo no debo nada a Hacienda”, afirmó.