Una campaña nacionalizada: Aragón se acerca al 8F tras dos semanas de bulos, insultos y ausencia de propuestas

Una campaña nacionalizada: Aragón se acerca al 8F tras dos semanas de bulos, insultos y ausencia de propuestas

La presencia de los principales líderes de los partidos ha marcado los días previos a las elecciones en la comunidad, donde se ha hablado de casi todo menos de los problemas de los aragoneses

El PP aragonés utiliza al Ejecutivo autonómico para hacer campaña en Teruel a través del Consejo de Gobierno

En su primer proceso electoral en solitario, los aragoneses han pagado el peaje de la polarización que vive la política española y han vivido una campaña plagada de insultos y polémicas, en la que han predominado los asuntos de carácter nacional frente a los autonómicos. En estos últimos quince días, líderes nacionales como Santiago Abascal (Vox) han pasado más tiempo en las tres provincias que fuera de la comunidad, mientras que la presencia de otros como el popular Alberto Núñez Feijóo también ha sido constante. El próximo domingo, Aragón votará en un 8-F tras el que, a tenor de todas las encuestas, solo sumarán las derechas.

En general, ha primado la política de bloques más que de propuestas. Los partidos de izquierda –el PSOE, CHA, Izquierda Unida-Sumar y Podemos– han centrado sus intervenciones en alertar de la llegada de la extrema derecha de nuevo al poder autonómico y de denunciar las privatizaciones del PP de Jorge Azcón en estos dos años y medio, especialmente en el ámbito sanitario y educativo. El candidato popular ha puesto más el foco en desacreditar a Pilar Alegría que en difundir su programa electoral: ha afirmado de manera repetida que la aspirante socialista “no es de fiar”, que está “inhabilitada” y que “miente”.

Vox ha cabalgado a lomos de Abascal, omnipresente estos días –en una estrategia similar a la de Extremadura–, hasta el punto de que el candidato ultra, Alejandro Nolasco, ha sido objeto de chanzas por su papel subsidiario. Ni siquiera la irrupción del trasvase del Ebro, un factor de desestabilización de primer orden para cualquier partido en Aragón en las últimas décadas, ha sido suficiente –al menos, en apariencia– para hacer mella en la campaña de la extrema derecha, a la que a última hora sí que le ha llegado fuego amigo con la filtración de audios de candidatos de Vox criticando a Abascal.

Ataques a Alegría

La más damnificada por los ataques de la campaña, muchos de ellos de carácter personal, ha sido la propia Alegría. Han sido constantes las menciones a su comida con Salazar, a quien incluso Azcón ha vinculado falsamente con la campaña socialista, ha habido informaciones sesgadas sobre su familia y ha sido el objeto de menosprecio por parte de Abascal y Díaz Ayuso por su elección como candidata.

A apenas 48 horas de la votación, en el PP aseguran que seguirán “pedaleando hasta el último minuto”. Las perspectivas no son las mejores: pese a que el candidato popular forzó el adelanto electoral, los populares se arriesgan a no ganar ni un escaño, lo cual es síntoma de debilidad ante un Vox que subirá de manera intensa. “Es evidente que Jorge Azcón seguirá siendo presidente. La campaña ha sido positiva, estamos satisfechos con la percepción en la calle”, añaden.

En las filas del PSOE, sin embargo, el panorama es negativo: ya lo era al principio de la campaña, pero el paso de los días –y los resultados de los ‘trackings’ internos del partido– no ha hecho más que acrecentar la sensación de que, salvo movilización inesperada de los abstencionistas, el descalabro puede ser grande. La frontera son los 18 diputados que obtuvo en 2015 Javier Lambán, aunque entonces Podemos llegó hasta 14.

Hay un runrún entre los cargos del partido y es que la campaña ha cojeado. No ayuda el hecho de que parte del trabajo provenga de Ferraz en vez de llevarse a cabo desde Aragón, como había sido habitual. “A Pilar (Alegría) no se le puede reprochar falta de trabajo: ha hecho muchos kilómetros y ha participado en muchas reuniones. Pero la percepción de mucha gente es que han faltado mítines, actos grandes abiertos al público: cuando no tienes la mayoría, debes convencer a más gente, no solo reunir a los que tienen ya tienen carné”, valora un veterano cargo socialista.

Optimismo en Chunta

Y, si esa es la cruz, la cara es Chunta Aragonesista. Su candidato, Jorge Pueyo, ha brillado en los dos debates en televisión e incluso en el celebrado el miércoles por ‘El Periódico de Aragón’ en la sede de las Cortes. Allí logró zafarse de las críticas del candidato de Azcón por su salario en el Congreso –fijado por la Cámara– y le lanzó un ataque directo: “Usted lleva desde hace 26 años en política, usted es millonario, tiene 10 inmuebles y por eso nunca tomará mediadas valientes para reducir el precio de la vivienda”, le espetó.

Las encuestas tienden al alza para la formación aragonesista. “Hemos recibido muy buena respuesta tanto en los mítines como en las calles. También en redes sociales. Las sensaciones son muy buenas”, resumen fuentes de Chunta.

Para la Coalición Existe, la campaña discurría al ralentí, con un candidato –Tomás Guitarte– apagado en los dos debates electorales, pero una gran bomba ha hecho tambalear la estrategia de la formación: la acusación de que una empresa de su mujer, jefa de gabinete en la Diputación de Teruel –donde Teruel Existe apoya al PP en el Gobierno–, resultó adjudicataria de dos contratos del Gobierno de Aragón cuando ya ocupaba este cargo.