El plan maestro sigue adelante

El plan maestro sigue adelante

En Aragón, como antes en Extremadura, hay un ganador claro: la ultraderecha. Y dos derrotados: el PP, que empeora y no consigue gobernar en solitario; y el PSOE, que cae más bajo que nunca. Es verdad que Vox no parece necesitar ayuda; pero por si acaso, tanto PP como PSOE le están facilitando el camino, sea por interés o por torpeza

Uno. El plan maestro del PP sigue adelante, paso a paso y cumpliendo sus objetivos. Primero fue Extremadura, ahora Aragón y detrás vendrán Castilla y León, Andalucía y, si necesitan otro éxito más antes de las generales, no descartemos un adelanto en cualquier otra comunidad. Hay que reconocerle al PP la genialidad: se propusieron un objetivo, y lo están consiguiendo sobradamente, de éxito en éxito.

No, no estoy siendo irónico, no hablo del posible plan del PP para ampliar sus mayorías y gobernar en solitario; ese plan, de existir, les salió de pena en Extremadura y ahora mucho peor en Aragón. Tampoco hablo de su plan para desangrar poco a poco al PSOE, en sucesivas elecciones autonómicas que desanimen al electorado de cara a las generales; ese plan sí les está saliendo muy bien. Pero yo me refiero al verdadero plan maestro del PP: hacer más fuerte a Vox. Que la ultraderecha siga creciendo en cada territorio, generando una sensación de ola imparable para que en las generales Vox se dispare.

De otra forma no se entiende lo que está haciendo el PP: adelantar elecciones sin necesidad, convertirlas en plebiscito nacional, radicalizar su discurso, copiarle la agenda a la ultraderecha, invitar a sus mítines a referentes ultras; es decir, presentarse como una copia de Vox, para que el elector prefiera el original. Ya digo, debe de ser un plan maestro del PP para dar más fuerza a Vox, no me creo que sean tan torpes.

Dos. El plan maestro del PSOE sigue también adelante, paso a paso y cumpliendo sus objetivos. Primero fue Extremadura, ahora Aragón y detrás vendrán Castilla y León, Andalucía y, si necesitan otro éxito más antes de las generales, no descartemos un adelanto en las pocas comunidades donde gobiernan. Hay que reconocerle al PSOE la genialidad: se propusieron un objetivo, y lo están consiguiendo sobradamente, de éxito en éxito.

No, no estoy siendo irónico, no hablo del posible plan del PSOE para mejorar sus resultados en los territorios presentando como cabeza de cartel a miembros del Consejo de Ministros. En Extremadura tenían la excusa del mal candidato, pero en Aragón apostaron por una ministra, y de las más visibles además, la ministra portavoz. Y les ha salido muy mal. Pero yo me refiero al verdadero plan maestro del PSOE: hacer más fuerte a Vox. Que la ultraderecha siga creciendo en cada territorio, generando una sensación de ola imparable para que en las generales Vox se dispare.

De otra forma no se entiende lo que está haciendo el PSOE: acudir a las elecciones con ánimo derrotista, con desgana, y presentando ministros justo en el momento en que más problemas tiene el gobierno, de forma que los candidatos cargan en la mochila la mala imagen del gobierno central, y los votantes ven la oportunidad de castigar a Sánchez. Ya digo, debe de ser un plan maestro del PSOE para dar más fuerza a Vox, no me creo que sean tan torpes.

Lo cierto es que en Aragón, como antes en Extremadura, hay un ganador claro: la ultraderecha. Y dos derrotados: el PP, que empeora sus resultados y no consigue gobernar en solitario; y el PSOE, que cae más bajo que nunca. Es verdad que Vox no parece necesitar ayuda, tiene el viento a favor, en plena deriva ultra global; pero por si acaso, tanto PP como PSOE le están facilitando el camino. Así que habrá que concluir que a los dos les interesa un Vox fuerte: al PP, porque sin un buen resultado de la ultraderecha no podrá gobernar en 2027, ya que es su único apoyo posible en el Congreso. Y al PSOE, porque un Vox fuerte le permite confrontar directamente con la ultraderecha, debilita al PP, se presenta como antídoto contra el ascenso ultra y moviliza al electorado progresista.

Pues nada, que sigan con sus planes maestros -tanto si lo hacen con intención como si es torpeza-, que nos va a ir muy bien a todos, sí.