La mujer de Chomsky, sobre su relación con Epstein: «Fue un grave error, y pido disculpas por ello en nombre de los dos»

La mujer de Chomsky, sobre su relación con Epstein: «Fue un grave error, y pido disculpas por ello en nombre de los dos»

Valeria Chomsky publica un comunicado en el que condena «los crímenes» del depredador sexual y pide disculpas: «Fue profundamente perturbador darnos cuenta de que habíamos interactuado con alguien que se presentaba como un amigo servicial, pero que llevaba una doble vida de actos criminales, inhumanos y perversos»

“Ningún contexto puede explicar esta atrocidad”: la respuesta del colega de Chomsky a las revelaciones sobre su relación con Epstein

“Un grave error”. Así describe Valeria Chomsky, la esposa del lingüista Noam Chomsky, la relación mantenida con el depredador sexual Jeffrey Epstein, que ha quedado en evidencia tras las últimas revelaciones a raíz de la publicación de tres millones de documentos por parte del Departamento de Justicia. “Nunca fuimos a su isla ni supimos nada de lo que allí ocurría”, sentencia la mujer de Chomsky.

Vijay Prashad, coautor de dos libros con Chomsky, escribió hace unos días: “¿Por qué relacionarse tan libremente con una persona así? ¿Por qué brindar consuelo y consejo a un pedófilo por sus crímenes? Ningún contexto puede explicar esta atrocidad”.

“Como muchos saben, mi esposo, Noam Chomsky, de 97 años, se enfrenta a importantes problemas de salud tras sufrir un devastador derrame cerebral en junio de 2023. Actualmente, Noam recibe atención médica las 24 horas del día y es completamente incapaz de hablar o participar en el debate público”, explica Valeria Chomsky, su pareja, en un comunicado difundido este fin de semana.

En efecto, desde que el académico sufrió el ictus derrame, no puede comunicarse, y por eso ha sido su esposa quien ha salido a dar explicaciones: “Desde esta crisis de salud, me he dedicado por completo al tratamiento y la recuperación de Noam, siendo la única responsable de él y de su atención médica. Noam y yo no contamos con ningún tipo de ayuda para la comunicación y las relaciones públicas. Por esta razón, solo ahora he podido abordar el tema de nuestros contactos con Jeffrey Epstein”.

“Noam y yo hemos sentido una profunda preocupación por las preguntas sin resolver que rodean nuestras interacciones pasadas con Epstein. No deseamos que este capítulo quede envuelto en la ambigüedad”, escribe la esposa del intelectual: “Como es bien sabido, una de las características de Noam es creer en la buena fe de las personas. La excesiva confianza de Noam, en este caso particular, nos llevó a ambos a un grave error de juicio. Se han planteado, con razón, preguntas sobre las reuniones de Noam con Epstein y sobre la ayuda administrativa que su oficina proporcionó en relación con un asunto financiero privado, que no tenía absolutamente ninguna relación con ninguna de las conductas delictivas de Epstein”.

“Noam y yo conocimos a Epstein al mismo tiempo, durante uno de los eventos profesionales de Noam en 2015, cuando la condena de Epstein en el estado de Florida en 2008 era conocida por muy pocas personas, mientras que la mayoría del público, incluidos Noam y yo, la desconocíamos”, explica Valeria Chomsky: “Esto cambió después de una información de noviembre de 2018 del Miami Herald”.

Según la esposa de Chomsky, cuando conocieron a Epstein, “se presentó como un filántropo de la ciencia y un experto financiero. Al presentarse de esta manera, Epstein captó la atención de Noam y comenzaron a cartearse. Sin saberlo, abrimos la puerta a un caballo de Troya”.

“Epstein comenzó a acercarse a Noam, enviándole regalos y creando oportunidades para mantener conversaciones interesantes sobre temas en los que Noam ha trabajado extensamente”, continúa el comunicado: “Lamentamos no haber percibido esto como una estrategia para atraparnos e intentar socavar las causas que Noam defiende. Almorzamos una vez en el rancho de Epstein, con motivo de un evento profesional; asistimos a cenas en su casa en Manhattan y nos alojamos varias veces en un apartamento que nos ofreció cuando visitamos la ciudad de Nueva York. También visitamos el apartamento de Epstein en París una tarde, con motivo de un viaje de trabajo. En todos los casos, estas visitas estaban relacionadas con los compromisos profesionales de Noam. Nunca fuimos a su isla ni supimos nada de lo que allí ocurría”.

De acuerdo con el comunicado, Chomsky y su esposa, asistieron a “reuniones sociales, almuerzos y cenas donde Epstein estaba presente y se discutían temas académicos. Nunca presenciamos ningún comportamiento inapropiado, delictivo o reprobable por parte de Epstein ni de otras personas. En ningún momento vimos niños ni menores de edad presentes”.

Valeria Chomsky explica que “Epstein propuso reuniones entre Noam y figuras que le interesaban a Noam”. En cuanto al correo electrónico en el que Chomsky escribía a Epstein sobre cómo responder a las informaciones relacionadas con sus delitos en febrero de 2019, cinco meses antes de la presentación de cargos federales, la esposa del académico explica: “Epstein le había dicho a Noam que estaba siendo perseguido injustamente, y Noam habló desde su propia experiencia en controversias políticas con los medios de comunicación. Epstein creó una narrativa manipuladora sobre su caso, en la que Noam, de buena fe, creyó. Ahora está claro que todo fue orquestado, siendo una de las intenciones de Epstein, al menos, intentar que alguien como Noam reparara su reputación por asociación”.

“Las críticas de Noam nunca se dirigieron al movimiento feminista; al contrario, siempre ha apoyado la equidad de género y los derechos de las mujeres. Lo que sucedió fue que Epstein se aprovechó de las críticas públicas de Noam hacia lo que se conoció como la ”cultura de la cancelación“ para presentarse como víctima de la misma”, señala la esposa de Chomsky: “Solo después del segundo arresto de Epstein en 2019 nos enteramos de la magnitud y la gravedad de lo que entonces eran acusaciones —y ahora están confirmados— crímenes atroces contra mujeres y niños”.

“La mejor manera de proceder es ignorarlo”, escribió Chomsky en febrero de 2019, según un texto firmado con su nombre de pila que Epstein envió a un abogado y a un publicista: “Esto es especialmente cierto ahora con la histeria que se ha desatado sobre el abuso de mujeres, que ha llegado al punto de que incluso cuestionar una acusación es un crimen peor que el asesinato”.

“Fuimos negligentes al no investigar a fondo sus antecedentes”, reconoce Valeria Chomsky: “Este fue un grave error, y por esa falta de juicio, pido disculpas en nombre de ambos. Noam me compartió, antes de su derrame cerebral, que sentía lo mismo. En 2023, la respuesta pública inicial de Noam a las preguntas sobre Epstein no reconoció adecuadamente la gravedad de los crímenes de Epstein ni el dolor persistente de sus víctimas, principalmente porque Noam dio por sentado que condenaba tales crímenes. Sin embargo, siempre se requiere una postura firme y explícita sobre estos asuntos. Fue profundamente perturbador para ambos darnos cuenta de que habíamos interactuado con alguien que se presentaba como un amigo servicial, pero que llevaba una doble vida de actos criminales, inhumanos y perversos. Desde que se reveló la magnitud de sus crímenes, nos hemos quedado conmocionados”.

Según Valeria Chomsky: “Epstein actuó únicamente como asesor financiero en este caso concreto. Que yo sepa, Epstein nunca tuvo acceso a nuestras cuentas bancarias ni de inversión. También es importante aclarar que Noam y yo nunca tuvimos inversiones con Epstein ni con su oficina, ni individualmente ni como pareja. Espero que esta declaración aclare y explique las interacciones de Noam Chomsky con Epstein. Noam y yo reconocemos la gravedad de los crímenes de Jeffrey Epstein y el profundo sufrimiento de sus víctimas. Nada de lo expresado en este comunicado pretende minimizar ese sufrimiento, y expresamos nuestra solidaridad incondicional con las víctimas”.