La UE concede el permiso a Seat para vender el Cupra Tavascan sin aranceles

La UE concede el permiso a Seat para vender el Cupra Tavascan sin aranceles

El anuncio es un bálsamo para la compañía con fábrica en Martorell (Barcelona) muy afectada en sus cuentas por los aranceles europeos. Seat se compromete a vender el Cupra Tavascan a un precio mínimo y a limitar sus volúmenes de importación

La UE y China buscan con el precio mínimo solventar la guerra comercial por los vehículos eléctricos chinos

La Unión Europea sigue dando pasos para solventar su conflicto comercial con China por los automóviles eléctricos que tendrá un impacto muy beneficioso para la fábrica de Seat en Martorell. La Comisión Europea ha anunciado este martes que ha concedido el permiso para que Volkswagen Anhui, la empresa conjunta entre el Grupo Volkswagen y la compañía china JAC Motors, pueda exportar su modelo Cupra Tavascan a la Unión Europea sin aranceles del 20,7%. El permiso se ha concedido con el compromiso de que el precio sea igual o superior al precio mínimo de importación propuesto por Bruselas, de esta manera este modelo quedará exento del pago de los derechos compensatorios impuestos a las importaciones de vehículos eléctricos con batería procedentes de China. Ni la Comisión ni la compañía han dado detalles del acuerdo.

El anuncio es un bálsamo para la factoría de Seat en Martorell (Barcelona). La multinacional, que fabrica su modelo Cupra Tavascan en el gigante asiático, cerró el tercer trimestre de 2025 con unas pérdidas operativas de 22 millones frente a un beneficio de nueve millones del año anterior. El resultado operativo acumulado en los nueve primeros meses sigue siendo positivo, ganó 16 millones de euros, pero supone un 96% menos que hace un año.

La Comisión Europea asegura que tras una investigación se demostró que el umbral de precios propuesto por Volkswagen Anhui para este modelo concreto no causaría perjuicio a la industria de la UE. Bruselas añade que el compromiso de precios fue aceptado por Volkswagen Anhui y su empresa vinculada en la UE, Seat.

Seat se compromete a veder el Cupra Tavascan a un precio mínimo de importación y a limitar sus volúmenes de importación. Asimismo, Volkswagen Anhui ha asumido “el compromiso de invertir en proyectos relacionados con vehículos eléctricos de batería en la UE en apoyo de la estrategia industrial de la Unión y como incentivo para el cumplimiento de los objetivos de transición climática de la UE”.

Bruselas ha puesto en marcha una nueva estrategia para cerrar su guerra comercial con China sobre la entrada de coches eléctricos importados desde gigante asiático. La UE ha confeccionado incluso una guía con recomendaciones para ofertar precios mínimos de los fabricantes de vehículos eléctricos con sede en China y puedan evitar los aranceles que impuso la UE. El Ministerio de Comercio de China comunicó que con esta medida ambas partes “tienen la capacidad y la voluntad de resolver adecuadamente sus diferencias mediante el diálogo y la consulta”, así como de “mantener la estabilidad de las cadenas industriales y de suministro del sector automotriz de China, la UE y el mundo en general”.

Aunque la imposición de aranceles sobre los coches eléctricos fabricados en China se aprobó como una medida para ayudar a la industria europea, pronto se comprobó que también afectaba de manera negativa a las marcas que tienen fábricas conjuntas en China. Los gravámenes europeos afectaban al Cupra Tavascan eléctrico en un 30,7% de su precio, del cual un 10% ya estaba previsto anteriormente y un 20,7% se añadían como parte del nuevo arancel.

Volkswagen Anhui es una empresa conjunta (joint venture) creada entre el Grupo Volkswagen y la compañía china JAC Motors, con sede en Hefei (China). Su creación responde a la estrategia industrial del Gobierno de Pekín que impuso la estrategia “en China para China” y que ha sido respondida por la UE con impuestos a la importación. 

Los aranceles han golpeado a las cuentas de la matriz, el grupo Volkswagen (que también tiene entre sus enseñas a marcas como Audi, Skoda o Porsche): ganó 3.523 millones de euros, un 53% menos que un año antes.