El órdago de Vox a Guardiola: exige Agricultura, Economía y una vicepresidencia que tendría Interior, Seguridad e Inmigración

El órdago de Vox a Guardiola: exige Agricultura, Economía y una vicepresidencia que tendría Interior, Seguridad e Inmigración

El choque total entre las exigencias de la extrema derecha y las cesiones a las que está dispuesto el PP reabren el debate sobre la abstención del PSOE para la investidura

El alcalde de Mérida abre la puerta al diálogo entre PP y PSOE si Guardiola fracasa en la negociación con Vox

Extremadura se asoma al abismo de la repetición electoral. El calendario aprieta y las negociaciones entre PP y Vox para investir a María Guardiola están en punto muerto desde hace semanas. La extrema derecha no está dispuesta a dar “ni un paso atrás” en sus exigencias de máximos, como escribió el lunes en X su portavoz regional, Óscar Fernández Calle, pero el PP se resiste a ceder, por ahora, todos los sillones que exige para pactar un Gobierno de coalición.

Hasta el momento solo se han celebrado tres reuniones. El entendimiento para acordar un programa con medidas para la legislatura parece salvable. Según Guardiola, el PP está dispuesto a aceptar el 90% de las medidas que Vox ha puesto sobre la mesa. Sin embargo, el partido ultra también quiere tener competencias para asegurarse el cumplimiento del grueso de esas medidas. Eso se traduce en hacerse con las consejerías de mayor peso en el actual organigrama de la Junta de Extremadura y en arrebatar las responsabilidades que actualmente tiene la mano derecha de la presidenta extremeña en funciones, Abel Bautista, que es el consejero de Presidencia.

En concreto, Vox aspira a una vicepresidencia, que actualmente no existe en el Gobierno extremeño, que tendrían las competencias de Interior, Seguridad, Inmigración y Diálogo Social. Esas funciones están ahora en la Consejería de Presidencia, que dirige Bautista. Hay que tener en cuenta que la extrema derecha exige la reducción o eliminación de las ayudas a la patronal y sindicatos (una cuestión recogida en el pacto de 2023 entre PP y Vox, que no se llevó a efecto) y medidas contra la inmigración ilegal.

El partido ultra también quiere hacerse con la Consejería de Agricultura para desde ahí combatir el Pacto Verde y la Política Agraria Común. Esta pretensión tampoco es nueva, ya lo intentó en 2023, pero Guardiola ‘salvó los muebles’ con la creación de la Consejería de Gestión Forestal y Mundo Rural, a la que dotó de algunas de las funciones del departamento de Agricultura, además de los toros y la caza. La presidenta en funciones puso al frente de Agricultura a Mercedes Morán, una persona de su círculo de confianza.

En alguna ocasión Vox también ha mostrado interés por las competencias de Empresa e Industria, que actualmente están en la macroconsejería de Economía, Empleo y Transformación Digital. Por eso, algunas fuentes apuntan que la intención de la extrema derecha es hacerse con esas direcciones generales, permitiendo que la titularidad recaiga en alguien nombrado por el PP.

En este sentido, la candidata del PP denunció el martes, tras ser propuesta para la investidura, que Vox no solo quiere libertad para llevar a cabo sus políticas, también quiere influir en las del PP. Guardiola también criticó que sus exsocios planteen el cumplimiento de su programa electoral en su totalidad cuando en las elecciones de diciembre obtuvieron el 16,9% de los votos y 11 diputados, que, no obstante, son esenciales para el PP, que consiguió más del 43% de los votos.

La presidenta extremeña en funciones envío una nueva propuesta a Vox hace una semana, pero aún no se han reunido para trabajar sobre ella. La extrema derecha ha pedido tiempo ante la “ingente documentación” que envió el PP. Pero el calendario corre en contra de un acuerdo entre la derecha y la extrema derecha porque, como muy tarde, el 3 de marzo tiene que celebrarse el debate de investidura.

Si hay una repetición electoral en Extremadura, los extremeños tendrían que volver a votar en junio. Pero antes hay otras opciones. De hecho, si la negociación entre PP y Vox salta por los aires, ya hay voces que abogan por un entendimiento de Guardiola con el PSOE para lograr la abstención de los socialistas. Este extremo, que ya fue puesto sobre la mesa por el expresidente Juan Carlos Rodríguez Ibarra, ya se contempla como una opción por parte de Alberto Núñez Feijóo y personas con influencia entre los socialistas, como el alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna.