Una alto cargo del PP de la Sanidad extremeña oposita a una plaza de enfermera ante un tribunal nombrado por su jefe directo
Encarnación Solís, gerente del área de salud de Cáceres y concejala, aspira a una plaza fija en el SES en las oposiciones que se celebrarán el 28 de febrero
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El 28 de febrero se celebrarán en varias sedes de Badajoz y Cáceres las oposiciones de Enfermería en el Servicio Extremeño de Salud (SES) con una candidata polémica. Una alto cargo de la Sanidad extremeña aspira a una de las plazas en unas pruebas cuyo tribunal ha sido designado por su jefe directo, el gerente del SES, Jesús Vilés, como ha podido comprobar elDiario.es Extremadura.
Se trata de la gerente del área de salud de Cáceres, Encarnación Solís, una alto cargo en el Gobierno de María Guardiola y, además, concejala del PP en Cáceres. Su cometido como cargo de confianza es el de dirigir y coordinar los recursos asistenciales de la sanidad pública en la atención primaria y especializada en la zona de Cáceres capital y sus alrededores, donde residen unos 187.000 extremeños, según datos de 2022 disponibles en la web. Precisamente, los profesionales de esa área son los que han mostrado su malestar con esta situación y hay quien ha puesto la transparencia del proceso en entredicho.
Solís es diplomada en Enfermería por la Universidad de Extremadura desde 2008 y ha desarrollado su trayectoria profesional principalmente en el SES, según se recoge en la web del Ayuntamiento de Cáceres. Ha trabajado como enfermera quirúrgica del Complejo Hospitalario de Cáceres y en 2017 se afilió al PP, donde ha tenido responsabilidades locales y regionales.
Con las elecciones autonómicas y municipales de 2023, Solís obtuvo un asiento en la corporación de Cáceres, donde es la responsable de Servicios Sociales, Mujer, Igualdad y LGTBI, funciones que compagina con las de la Gerencia del SES desde ese mismo año tras la llegada del PP de María Guardiola a la Junta de Extremadura. Ahora su objetivo es obtener una plaza fija como enfermera en el turno libre del concurso oposición convocado por el SES. En total, se convocan 569 plazas de enfermeros y enfermeras, de las que 497 corresponden al turno libre por el que compite la actual gerente.
El proceso selectivo se convocó en diciembre de 2024 y en junio de 2025 se hizo público el nombramiento de los miembros de los tribunales de selección firmado por el director gerente del SES, Jesús Vilés, es decir, designados directamente por el ‘jefe’ de Solís en la estructura de la sanidad extremeña.
Este periódico se ha puesto en contacto con la gerente del SES en Cáceres, pero no ha sido posible obtener su versión de los hechos.
El derecho de Encarnación Solís a presentarse a estas oposiciones está fuera de toda duda, pero su participación en el proceso plantea un dilema ético y estético desde el punto de vista político. El secretario regional del sector de Salud de UGT-Servicios Públicos, Felipe Bachiller, defiende el derecho de la gerente a conseguir una plaza pública, aunque cuestiona la falta de ejemplaridad al participar en unas pruebas de selección convocadas por el SES, en cuya estructura política figura como una de las responsables.
Bachiller insiste en que se trata de un “asunto político” porque que te examine un superior o un subordinado, en referencia a la composición de los tribunales de selección, “puede ser bueno o malo, depende de lo bien que te lleves o de las ganas que te tengan”.
No obstante, recuerda no es la primera vez que se dan situaciones como esta, donde una persona quiere obtener una plaza pública y al mismo tiempo es juez y parte. En concreto, recuerda la “doble vara de medir del PP” por las críticas cuando la consejera de Sanidad de la primera legislatura (2007-2011) de Guillermo Fernández Vara , María Jesús Mejuto, médica de profesión, se presentó a unas oposiciones de cirugía general y del aparato digestivo. El proceso se convocó en junio de 2011 tras perder el PSOE las elecciones frente al PP de José Antonio Monago y, por lo tanto, estando como consejera en funciones.
Las oposiciones se celebraron en 2013, cuando Mejuto ya no tenía responsabilidades políticas, y obtuvo la máxima puntuación. Pero el SES, ya con el PP en la Junta, anuló su nota para que se presentara al examen con otro tribunal. Mejuto recurrió judicialmente y el juez le dio la razón en 2016 y hasta 2017, seis años después de la oposición, no pudo tomar posesión de su plaza de funcionaria.
Desde entonces, el PSOE obligó con un reglamento interno a que los altos cargos y puesto de confianza, incluido asesores, renunciaran a sus puestos, o serían cesados, si ejerciendo se presentaban a alguna plaza de empleo público, estuviera o no relacionado con su puesto de trabajo.