
¿Quién es Macario Fernández? ‘El rey del zinc’ con su imperio en crisis
El empresario de origen leonés y cuya carrera se ha desarrollado en Asturias, Macario Fernández, es el principal accionista de Asturiana de Laminados, en situación de preconcurso de acreedores y administrador de la promotora de un macrovertedero cerca de Astorga en la que trabajó como alto cargo el hijo del consejero de Medio Ambiente que lo autorizó
El empresario Macario Fernández, que tenía como alto directivo a un hijo del consejero de Medio Ambiente de Castilla y León, Juan Carlos Suárez-Quiñones, firmante de la autorización de un polémico macrovertedero en la provincia de León, es un ejecutivo asturleonés, natural de la comarca de Babia y que ha desarrollado su carrera profesional principalmente en el Principado de Asturias.
Fernández es natural de La Vega de los Viejos, una pequeña localidad en el municipio leonés de Cabrillanes, y su biografía oficial señala que inició su carrera profesional en el sector de la obra civil y de la construcción y en 1986 compró la empresa Carbones Tudela Veguín, que acabó cerrando en el proceso de la reconversión minera de los 90. Posteriormente se lanzó al sector del zinc y el cobre para la construcción tras fundar Metazinco y rescatar Asturiana de Laminados en el año 2006. Una empresa que, según su autopromoción, es “uno de los 3 mayores productores mundiales de zinc laminado”.
A las empresas de Macario Fernández se les debe parte de la estética actual del mundo urbano actual, ya que de su factoría ubicada en Pola de Lena salen buena parte de los acabados de construcción que se han convertido en seña de identidad de los revestimientos de fachada.
Macario Fernández mantiene muy buenas relaciones con los dos partidos mayoritarios: ha logrado que la Junta de Castilla y León, en manos del PP, participara en su proyecto de Latem Aluminium, pero también ha colocado en los consejos de administración de sus empresas a exaltos cargos del PSOE asturiano.
Sobre la autorización de uno de sus polémicos proyectos, el vertedero de residuos peligrosos y no peligrosos que pretende operar durante las próximas dos décadas, Macario Fernández niega cualquier irregularidad y descarta que sus relaciones con la Junta de Castilla y León jugasen algún papel en la obtención del permiso. En conversación con elDiario.es, el empresario resta importancia a que su conglomerado empresarial tuviese empleado durante varios años a un hijo del consejero que debía autorizar la operación del vertedero. “Esta persona nunca hizo ningún trabajo en esa empresa que tuviera que ver con el señor consejero. Y cuando me enteré de que este chico era hijo del consejero era ya cuando estaba dentro. Me lo presentan y me suena el apellido, Quiñones”, ha explicado a este medio. Según la versión de Macario Fernández el papel del hijo del consejero en su empresa era prácticamente el de un becario. Semejante afirmación choca con un documento oficial de Bolsas y Mercados que reconoce la presencia del hijo del consejero como ‘Alto Directivo’ ya en el año 2021.
En León el empresario ha desplegado además negocios hosteleros, una armería e inversiones ganaderas. Su último proyecto ha sido objeto de polémica en la provincia leonesa: un macrovertedero industrial al lado del Centro de Tratamiento de Residuos de San Román de la Vega, ya autorizado por la Junta de Castilla y León con la firma del consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones.
El macrovertedero estaba impulsado por una filial de Asturiana de Laminados en el verano del 2023, Valorización Verde SA. La participación en esta sociedad fue vendida a otra empresa vinculada al empresario como administrador único, Inverórbigo, aunque el empresario señala que no tiene participación accionarial en la misma.
El imperio empresarial de Macario Fernández atraviesa una grave crisis desde hace un año, cuando tuvo que llevar a preconcurso de acreedores a su principal compañía, Asturiana de Laminados, y posteriormente a su filial Latem Aluminium, un proyecto en crisis que iba a desarrollar en León y Zamora entre una gran inyección de capital público y que ha acabado en un sonoro fiasco.
En el caso del proyecto de Latem Aluminium, la empresa vendía su proyecto como un ejemplo de economía circular, con una inversión en dos fábricas de 238 millones de euros para crear “cerca de 2.000 puestos de trabajo, 660 de ellos empleos directos”. En concreto prometía inversiones de 100 millones de euros en Villadangos, con 110 puestos de trabajo directos y de 140 millones de euros en Villabrázaro, con la creación de 550 empleos. El proyecto de Latem Aluminium fue uno de los escogidos para asumir parte de la actividad industrial y de los empleos perdidos en Villadangos tras la salida de Vestas, recibiendo el apoyo del Gobierno de Mañueco en su capital como Proyecto Industrial Prioritario y una ayuda financiera de 56,4 millones de euros del Ministerio de Industria. Todo está parado y en ERTE para una plantilla que no llegó a completar.
LatemAluminium SA fue fundada como filial del grupo a través de Latem Global Trading, que tenía el 51% y el resto la propia Junta de Castilla y León a través de ADE Capital Sodical (49%). En el año 2023 Iberdrola adquirió el 20% del capital de LatemAluminium, rebajando así la participación de la Junta de Castilla y León.
Asturiana de Laminados cerró 2024 con 33,9 millones de euros de pérdidas, además de tener una deuda financiera de más de 100 millones de euros. El plazo del preconcurso acabó a principios del mes de agosto, sin que se conozca de forma oficial si hay acuerdo para refinanciar su ingente deuda o se pasa a la quiebra y posterior concurso de acreedores.
El empresario ha señalado a elDiario.es que confía en que sus proyectos empresariales obtengan la refinanciación que han buscado en el último año, pendiente de resolución judicial, y salgan adelante con su planteamiento original.