
Sabrina Carpenter no quiere complacer a ningún hombre con ‘Man’s Best Friend’, y sus tácticas funcionan
El nuevo disco de la artista estadounidense, que se publica un año después de su exitoso ‘Short n’ Sweet’, analizado canción a canción
El fin de la ‘monocultura’: ¿lo tienen más difícil los músicos de ahora para llegar al nivel de éxito de los de antes?
Una década después de su debut, Sabrina Carpenter se ha convertido en una de las figuras más importantes de la escena pop internacional. La artista estadounidense, nacida en 1999, había logrado hacerse un hueco en la industria musical debido a su presencia como actriz en el mundo Disney. Sin embargo, el enorme alcance del que goza en 2025 posiblemente era inimaginable para ella durante el lanzamiento de sus cuatro primeros discos. Tanto es así que incluso ella parece considerarlos como parte de una carrera diferente.
“Quienes adoráis esos primeros discos y los escucháis, os quiero por eso, pero personalmente siento una sensación de distanciamiento con respecto a ellos, en gran parte debido al cambio que he experimentado como persona y como artista, antes y después de la pandemia”, reconoció la artista en una entrevista al medio especializado Variety en 2024. Lo que llegó tras la pandemia cambió para siempre su trayectoria, sobre todo por el interés mediático de su relación con el también actor Joshua Bassett, quien a su vez estaba protagonizando las canciones de ruptura de Olivia Rodrigo, que acababa de irrumpir en el sector.
Su respuesta a todo aquello fue su álbum Emails I Can’t Send (2022), en el que alude a su ruptura con Bassett y a los temas dedicados por Rodrigo, como Deja Vu (2021). No obstante, si bien la acogida del disco fue discreta en el momento de su lanzamiento, en 2023 se volvió uno de los trabajos femeninos más reproducidos del año. La causa fue la gira The Eras Tour de Taylor Swift, donde Carpenter actuó como telonera y alcanzó el foco más grande de su carrera. Desde entonces, el álbum comenzó a ser todo un éxito en plataformas de streaming, algo que también le sucedió a la artista Gracie Abrams, y su base de fans comenzó a aumentar hasta niveles enormes.
Olivia Rodrigo, en el videoclip de ‘Manchild’
Tras este ascenso, Sabrina Carpenter publicó Short n’ Sweet en el verano del año pasado, que le valió sus dos primeros premios Grammy y le dejó éxitos como Espresso y Please, Please, Please. Su gira por arenas y festivales la ha llevado a ser parte del cartel de este año del Primavera Sound de Barcelona. Pero su buen momento lo ha catapultado con el anuncio de su nuevo disco, Man’s Best Friend, que presentó con la canción Manchild. En acompañamiento del tema publicó un divertido e inteligente videoclip, en el que usa el mito de Circe para metaforizar cada una de sus relaciones con la corta duración de un trayecto en coche, convirtiendo en animales a cada uno de los hombres con los que no termina encajando.
Por otro lado, la portada del álbum avivó una de las mayores polémicas en la cultura pop de este 2025, pues la cantante aparece de rodillas, con tacones negros y siendo agarrada del pelo por un hombre. Además, en la fotografía de acompañamiento al anuncio, aparece un perro con un collar que toma el título del álbum. “Tirar del pelo fue una de las primeras formas de misoginia violenta que yo y muchas otras mujeres enfrentamos cuando éramos niñas”, expuso una mujer en relación a la portada, que la tildaba de “profundamente irresponsable”. “¿Una mujer usando con libertad sátiras, juegos y su sexualidad en su arte es un retroceso para el feminismo? Deberían de revisar su definición de feminismo”, alegó otro usuario.
‘Manchild’
La pista de apertura de Man’s Best Friend ha sido también su carta de presentación. Dejándose aupar por los sintetizadores más característicos de Jack Antonoff, la artista ha creado todo un himno contra aquellos hombres inmaduros que no saben cuidar una relación amorosa. La primera estrofa deja una de las citas más memorables de todo el trabajo: “¿Acabas de decir que has terminado? Ni sabía que habíamos empezado”. Como acostumbra a hacer desde su disco Emails I Can’t Send (2022), Carpenter muestra su lado más mordaz con alusiones sexuales que juegan al doble sentido. La cantante, que parece hacer alusión a que su pareja llegaba al clímax demasiado rápido, también apunta a que fue él quien la dejó sin ella saber siquiera que estaban saliendo.
‘Tears’
El segundo tema del álbum es, a su vez, el segundo single. No es de extrañar: cuenta con uno de los estribillos más adictivos de todo el disco, aunque queda por ver si eso es suficiente para que se convierta en un éxito. Con una melodía inicial que podría pertenecer a una escena de misterio, Sabrina Carpenter pone de lleno toda su sensualidad en una canción con constantes referencias al sexo. Lo hace, por supuesto, a su manera. “Me mojo al pensar en ti siendo un chico responsable”, confiesa la estadounidense. “Tratándome como se supone que deberías de hacerlo, las lágrimas corren por debajo de mis piernas”, añade, insinuando que está tan mojada que empieza a ‘llorar’. “Que consideres que tengo sentimientos me hace pensar: ‘¿Por qué sigo con la ropa puesta?’”, satiriza con respecto a lo poco que se le exige a un hombre.
‘My Man on Willpower’
Una de los sonidos más mágicos de Man’s Best Friend se lo adjudica la tercera pista. En esta ocasión, la artista opta por hacer un retrato muy perspicaz de la fuerza de voluntad de los hombres, contando cómo un antiguo amante ha perdido el interés en ella y ahora ni siquiera la busca en un sentido sexual. “Está ocupado, está trabajando, no tiene tiempo para mí. Mi pijama sensual no lo tienta en lo más mínimo”, canta Carpenter, que se pregunta “qué demonios es esta comedia oscura y romántica últimamente”. Todo lo que caracteriza a la estrella se encuentra reunido en esta canción, mezclando la ironía y la burla que deriva de su situación con el pop más divertido.
‘Sugar Talking’
El proyecto de Sabrina Carpenter encuentra su cauce más tranquilo a partir del cuarto tema. En este, la cantante reflexiona acerca de cómo las acciones siempre dicen más que las palabras y la importancia de que los hombres demuestren su amor más allá de los mensajes de texto. “Dices que me extrañas. Hombre, ¿quieres un premio?”, manifiesta con impotencia la artista. “Estás teniendo esas epifanías, una palabra muy grande para una mente tan pequeña. ¿No estás cansado de decir un montón de nada?”, se cuestiona. Carpenter incluso le pide a este hombre que guarde todo su dinero y deje de hacerla llorar, denunciando el materialismo.
‘We Almost Broke Up Again Last Night’
Cogiendo el relevo a Sugar Talking, la estadounidense mantiene la lenta línea melódica en una de las canciones que muestran mayor sensibilidad. Es lo más cerca que está el álbum de tener una balada con permiso de Don’t Worry I’ll Make You Worry, siendo una pista en la que Sabrina Carpenter lamenta el uso del sexo como recurso para continuar adelante una relación que está a punto de terminar. “Tuvimos sexo y después hicimos las paces”, la cantante. “Lo llamamos ‘falsa alarma’ para todos nuestros amigos, luego casi rompemos otra vez anoche”, apunta.
‘Nobody’s Son’
La narrativa que Sabrina Carpenter ha construido en la primera mitad de Man’s Best Friend se percibe en la sexta canción. Tras varias rupturas, lágrimas, falsas promesas y pérdida de fuerza de voluntad, la cantante llega a la conclusión de que, en efecto, todos los hombres son iguales. “Creí que él cedería y me llamaría, pero no, señor, descubrió el autocontrol”, admite Carpenter en la segunda estrofa. El tema recupera el sonido más divertido del inicio, siguiendo así con un sonido que abraza principalmente los sintetizadores. “Ese chico está dañado. ¿Podrías criarlo para que me ame, tal vez?”, insiste la artista.
‘Never Getting Laid’
Tras haber cortado con su pareja, la cantante estadounidense hace una crítica a la forma en que los hombres con los que ella se ha relacionado han podido pasar página tan fácilmente, deseando a su ex que algún día le de “agorafobia” y que tenga una “vida llena de felicidad y una eternidad sin tener sexo”. “Nosotras, las chicas, somos divertidas pero estresantes, ¿verdad?”, declara con orgullo Sabrina Carpenter. Es en esa frase, un pensamiento que los chicos suelen tener sobre las chicas, donde reside la magia del disco y desde la cual nace la sátira que desarrolla la artista.
‘When Did You Get Hot?’
Devin, el aparente chico sobre el que gira este tema, se ha vuelto más atractivo desde la última vez que Carpenter y él se conocieron. “¿Cuándo te volviste tan sexy de repente? Podría mirarte de arriba a abajo todo el día”, reconoce la cantante en el estribillo de la canción. “Eras un niño feo, pero ahora eres un hombre atractivo”, confiesa sin ningún tapujo, una habitual a lo largo de todo el trabajo. La cantante, que llevaba un tiempo sin intentarlo con nadie, manifiesta la ilusión habitual de quien vuelve a pillarse por una persona: “Ya era hora de que volviera en mi caballo al rodeo”.
‘Go Go Juice’
El ambiente vuelve a tornarse divertido de la mano del jugo, que la cantante bebe para tener energía hasta tarde y poder trabajar en esos momentos. Ya en Espresso (2024), Carpenter alude a trabajar “hasta tarde” porque es una “cantante”. “Supongo que a un corazón roto no le importa que me acabe de despertar, tengo una debilidad por la bebida y por un chico que es gay”, reflexiona la artista en una de las estrofas más graciosas de la canción. Este es, sin duda, otro de los temas más pegadizos del disco, que además cuenta con una composición bastante completa.
‘Don’t Worry I’ll Make You Worry’
La artista califica de “lotería emocional” sus relaciones con los hombres en uno de los temas más bellos del álbum y con una narración de lo más curiosa. El ritmo apuesta por la calma y lleva a Sabrina Carpenter a apoderarse de la imagen de psicópata que los hombres han dibujado de ella. “Crees que voy a joderte la mente”, comenta. “Bueno, tienes toda la razón”, añade. La artista sabe lo mucho que puede ofrecer a su pareja. Sin embargo, también es consciente del daño que puede hacerle si se va. “Nunca te devolveré la llamada, pero, cuando lo haga, te haré reír. Luego te criticaré cuando se me antoje. Aun así, creo que me amas”, indica.
‘House Tour’
Acercándose al final del álbum, Sabrina Carpenter vuelve a tirar de los sonidos más animados que tantas alegrías le han brindado en el último, con Espresso o Taste entre ellos. “¿Quieres un tour de mi casa? Puedo llevarte a la primera, segunda o tercera planta, y juro que nada de esto es una metáfora”, canta la artista. Por supuesto que se trata de una metáfora: Carpenter recurre a las metáforas del béisbol para el sexo, donde cada base, en este caso representadas como pisos de una casa, significa avanzar gradualmente en el acto sexual. “Solo quiero que entres. Cariño, lo que es mío ahora es tuyo”, apunta jugando, una vez más, con el doble sentido.
‘Goodbye’
Sabrina Carpenter cierra el disco con una de las canciones más movidas de su nuevo trabajo, pues en los ritmos más potentes radica su gran fortaleza. De hecho, logra dejar un buen sabor de boca. “Aún estás enamorado de mi culo”, dice la estadounidense. “No cariño, no lo volverás a ver”, sentencia. La canción cierra toda la narrativa que ha ido elaborando Carpenter, regresando al principio para volver a despedir una relación que no ha funcionado. “Bueno, sayonara, adiós”, dice en español. “No eres bilingüe, pero deberías saberlo”, declara. Al español vuelve a recurrir posteriormente: “Por siempre, te amo”. Es una pista que funciona a la perfección como conclusión, poniendo así punto final a la historia y reuniendo las melodías con las que ella se siente más cómoda.