
El PP impide la comparecencia urgente de Rueda en el Parlamento gallego mientras hace desfilar ministros por el Senado
El rodillo popular tumba la petición del BNG de un pleno extraordinario sobre los incendios y aplaza las explicaciones del presidente de la Xunta hasta la primera sesión ordinaria, el 9 de septiembre
Rueda admite ahora que hubo medios de la Xunta parados en los incendios por falta de personal para cubrir las 24 horas
Mientras Luis Planas comparece en el Senado para hablar de la oleada de incendios —el cuarto ministro que lo hace, obligado por la mayoría absoluta del PP en la Cámara alta—, Alfonso Fernández Mañueco se sube al estrado en las Cortes de Castilla y León. A la misma hora, en Galicia, los populares usan su mayoría absoluta para tumbar la solicitud del BNG de que el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, diese explicaciones urgentes en el Parlamento en un pleno monográfico. El argumento: que atender la emergencia tiene prioridad sobre atender a la Cámara. “¿La prioridad no es abrir el Parlamento pero sí es abrir el Senado?”, replicaba el nacionalista Luis Bará.
Quien defendió el orden de prioridades popular fue el portavoz parlamentario, Alberto Pazos Couñago. En la diputación permanente no había representantes del gobierno autonómico porque, también este viernes por la mañana, Rueda se había llevado a Ourense el Consello Extraordinario de la Xunta donde se aprobaron las ayudas a los afectados, una coincidencia buscada que Bará no dejó de señalar como “un ejemplo de coherencia y coordinación perfecto”. La convocatoria de la permanente tardó tanto que el siguiente día hábil, el lunes, comenzará el nuevo período ordinario de sesiones.
Bará se sentaba al lado del la líder del BNG, Ana Pontón, quien apenas 24 horas antes pedía la dimisión de Rueda como máximo responsable de la “peor gestión de una ola de incendios en la historia de Galicia”. Pero, esta vez, Pontón no tomó la palabra. Fue el diputado pontevedrés el que no ahorró calificativos para el mandatario autonómico: irresponsabilidad, negligencia, ineptitud, responsable —juntao a la herencia de Feijóo— de políticas “fracasadas y suicidas” que primero crean un “polvorín” en el monte y después un “yermo negro” mientras vive instalado en “la soberbia, el triunfalismo y la propaganda”.
Además de epítetos, Bará contaba con datos: los más de 700 millones que, según dijo, la Consellería de Medio Rural dejó de ejecutar en sus presupuestos durante el período 2019-2024, cuando tocaba poner en marcha el dictamen aprobado por la Cámara tras los fuegos de 2022. Eso supuso que medidas comprometidas como dotar de planes específicos a cada distrito forestal, aprobar la ley de incendios forestales o poner en marcha un ente instrumental específico para la prevención se quedaron en “incumplimientos gravísimos”.
El PSOE amenaza con la Fiscalía
Tras la intervención del diputado de Democracia Ourensana, Armando Ojea, quien ironizó con amargura refiriéndose a que el papel metafórico que su formación achacaba a la provincia, el de “la Cenicienta de Galicia”, se había vuelto una realidad tras la devastación que dejaron los fuegos, llegó el turno del PSdeG, donde sí tomó su palabra su líder, José Ramón Gómez Besteiro.
Besteiro no obvió las acusaciones de falta de apoyo lanzadas por la Xunta al Gobierno central, aunque no quiso entrar en ellas y prefirió dejar el “cinismo” al PP “para el PP que lo trabaje a jornada completa”. Para él, la “evidencia” estaba clara: ni Galicia ni la Xunta “estaban preparadas para una ola de esta intensidad”
Una ola que, por otra parte, consideró “absolutamente previsible” y recordó que los socialistas avisaron del riesgo “una y otra vez”. “Su respuesta (de Rueda) siempre fue la misma: reír, negar y presumir de que todo estaba perfecto”, haciendo gala de su “soberbia y dejadez”.
Frente a la “propaganda” —“lo único que siempre funcionó”, con los medios públicos como ariete—, la “realidad” es que “los brigadistas y vecinos se dejaron la piel y. la sociedad está indignada”. “Sólo falló la Xunta de Galicia” a quien acusó de pretender que “hasta la lluvia depende del presidente del Gobierno”.
Besteiro recordó también el dictamen parlamentario de 2018, con las 123 recomendaciones respaldadas por PP y PSOE, de las cuales “la inmensa mayoría no se ejecutaron”. Entre ellas, destacó la ley de incendios, calificada entonces por la Xunta como “prioritaria e imprescindible” y que hoy “sigue en un cajón”.
Besteiro reclamó la activación “urgente” de una comisión de seguimiento —“porque las de investigación se convierten en un paripé que el PP maneja a su antojo”—de aquellas medidas y de las consecuencias de los fuegos de este verano. Y cerró esa demanda con una advertencia: “Si se detectan negligencias, no descartamos llevar las conclusiones a la Fiscalía”.
Las “prioridades” del PP
El portavoz popular resumió el papel de la oposición en esta crisis como “ruido, mentiras y descalificaciones”. Acusó a Besteiro de ser una “recadero y marioneta de la moncloa” y a Pontón de “espacir bulos” y “calcular la superficie quemada a mano alzada” tras “un minuto de debilidad” en el que defendió que la prioridad era apagar los fuegos.
Pazos insistió en que el dispositivo desplegado por la Xunta fue “el mayor de nuestra historia” para volver al mantra favorito del PP: “Galicia no arde, la queman”, para lo que citó datos del Ministerio de Transición Ecológica según los que el 59% de los incendios son intencionados y otro 29% se deben a negligencias. Frente a esa “situación excepcional que trasciende nuestras fronteras”, la Xunta pidió refuerzos al Gobierno, que tan sólo proporcionó —“tarde”— 200 soldados.
El portavoz contrapuso el papel del presidente de la Xunta, que estuvo “sobre el terreno, llamando a la calma y huyendo de confrontaciones estériles”. Quizá se refiriese al post en X que el PPdeG publicó tras la reunión de Rueda con Pedro Sánchez, criticando al inquilino de Moncloa, y que poco después borraba, una rectificación que el presidente gallego respaldó.
“Cada uno establece sus prioridades”, continuó Pazos, quien criticó que el BNG pidiese la dimisión de Rueda justo cuando éste anunció que comparecería en el primer pleno ordinario del período de sesiones, el del 9 de septiembre. “¿Ahora quieren que comparezca un presidente al que le pidieron la dimisión? No quieren justicia ni verdad, quieren un linchamiento político”.
“¿De verdad van a defender que la prioridad es un debate parlamentario antes que atender a la emergencia?”, preguntó a la oposición, que votó en pleno a favor de la propuesta nacionalista. “Lo realmente importante es lo que está haciendo el ejecutivo: las ayudas, útiles, rápidas y de tramitación sencilla”. En su réplica de cierre, Bará le recordó cómo el PP forzó el desfile de ministros en el Senado. “Pura coherencia”.