El Ayuntamiento de Madrid suspende el derribo del histórico edificio del Baobab en Lavapiés tras denunciarlo el PSOE
El Gobierno de Almeida retira la licencia de demolición a la espera de un pronunciamiento de la Comunidad de Madrid, en el día en el que el Grupo Municipal Socialista había presentado una denuncia ante la Fiscalía Provincial para evitar el arrase de una construcción cuyo origen datan en el siglo XVII
Movilización ante el inminente derribo del antiguo restaurante Baobab para preservar la centenaria historia del lugar
El Ayuntamiento de Madrid suspende cautelarmente la licencia otorgada para el derribo de dos edificios en la calle Cabestreros, en Lavapiés, a la espera de que la Comunidad se pronuncie sobre el valor patrimonial y posible protección d euno de ellos. Se trata de los situados en los números 1 y 3, sede del del antiguo restaurante senegalés Baobab, que según una carta elevada por el PSOE de Madrid al Consistorio podrían datar del siglo XVII y merecer dicha protección por sus especiales características. La demolición era el primer paso para erigir un hotel cápsula con 260 camas en su actual enclave.
El anuncio de la paralización ha venido del propio alcalde, José Luis Martínez-Almeida, desde Usera. Llega después de que el Grupo Municipal Socialista haya presentado una denuncia ante la Fiscalía Provincial de Medio Ambiente y Urbanismo este mismo martes para intentar frenar el derribo “inminente” de estos edificios y evitar “un atentado patrimonial”. El escrito solicita la la paralización cautelar, urgente e inmediata del proceso.
En un mensaje publicado en X, el concejal socialista Antonio Giraldo se ampara para ello en el artículo 46 de la Constitución: “Los poderes públicos garantizarán la conservación y promoverán el enriquecimiento del patrimonio histórico, cultural y artístico de los pueblos de España y de los bienes que lo integran, cualquiera que sea su régimen jurídico y su titularidad. La ley penal sancionará los atentados contra este patrimonio.”
Almeida ha confirmado que el edificio en concreto donde se encontraba el restaurante “no tiene protección urbanística en el Plan General”. “Sin embargo, como nosotros no tenemos ningún problema en repensar las decisiones si es necesario, lo que hemos hecho es hablar con la Comunidad de Madri para que desde la Dirección General de Patrimonio Histórico nos den su criterio”, ha trasladado a los medios sobre un paso que considera “razonable” y “adecuado”.
“Nosotros actuamos de conformidad a la normativa municipal y a la normativa urbanística, donde el edificio no tiene ningún tipo de protección. Ahora, para despejar cualquier duda, para que nadie tenga la mínima duda, no tenemos ningún problema en consultar a la autoridad competente en materia de patrimonio histórico con carácter general, que es la Comunidad de Madrid”, expone el regidor. Mientras esto sucede, “el Ayuntamiento va a suspender la licencia cautelarmente y, por tanto, que no se pueda proceder a la demolición”. “Lo que hacemos es tomar las decisiones de acuerdo a la ley. Una vez que se ha mostrado esta situación, y para que no haya ninguna duda, consultamos a la Comunidad de Madrid a través de la Dirección General de Patrimonio Histórico. Mientras tanto, suspendemos cautelarmente la licencia”, concluye Almeida.
Respuesta municipal después de la presión y la denuncia del PSOE
La movilización política y social ha crecido ha crecido en los últimos días para frenar la cada vez más cercana demolición del edificio situado junta a la plaza de Nelson Mandela, en cuya ubicación (y en el bloque anexo) se levantará un hostel con aforo de 288 personas. La parcela, que sale de agregar los números afectados de Cabesteros, cuenta con 400 metros cuadrados de parcela y 1.800 de edificabilidad. Este modelo sustituirá un lugar icónico por su pasado cultural, no solo como sede del histórico restaurante senegalés Baobab hasta el lamentado cierre en 2020, sino por el valor patrimonial del propio inmueble y los siglos de trayectoria que acarrea.
Lo relata el PSOE de Madrid en una carta dirigida al delegado de Urbanismo del Ayuntamiento, Borja Carabante, donde le piden detener el derribo y “valorar su inclusión en el catálogo de edificios protegidos”. El edil socialista en la Comisión municipal del ramo, Antonio Giraldo, firma un escrito en el que expone la centenaria historia de esta característica construcción de una sola planta: “El Grupo Municipal Socialista ha accedido a documentación original y fidedigna recopilada desde varias fuentes, entre las que están el Archivo de Villa, que acreditan la antigüedad del edificio existente como anterior a 1752”. Apunta incluso que, “con alta probabilidad”, existía “ya en 1656, momento en que es recogido en el propio plano de Pedro de Teixeira fechado en 1656”.
Giraldo recalca que la “diversa documentación en propiedad del Consistorio, así como el estudio del devenir de la ciudad, acredita que no ha habido una sustitución de dicha edificación desde entonces y que solo ha podido ser objeto de reformas interiores o exteriores menores”. Sostiene por ello que “con muy alta probabilidad se trata de uno de los pocos ejemplos de edificaciones del caserío tradicional de la Villa de Madrid fechable, al menos, en el siglo XVII en este sector de la ciudad”. Un vestigio histórico también “por tamaño y escala”, ya que estas características ayudan a “entender y conocer la morfología de la ciudad en el periodo temporal anterior a las grandes reformas decimonónicas, otorgándole por sí mismo un alto valor a nivel urbano”.
El edil del PSOE recuerda también que el entorno se encuentra englobado dentro del Conjunto Histórico de la Villa de Madrid que, por sus valores, ostenta la declaración de Bien de Interés Cultural otorgada el 27 de abril de 1995. “Cualquier actuación en este recinto implica la protección y la salvaguarda de los valores que motivaron su declaración, siendo el mantenimiento de la trama y la estructura edilicia un condicionante fundamental. El derribo solo se podrá autorizar con carácter excepcional como viene recogido en el artículo 44 de la Ley 8/2023, de 30 de marzo, de Patrimonio Cultural de la Comunidad de Madrid”, explica en su misiva. Giraldo tacha de “llamativo e incomprensible” que, conocidos estos hechos, el Plan General de Ordenación Urbana de 1997 no incluyera el edificio en su categoría específica dentro de las Normas Urbanísticas para protegerlo.
Después de que haya trascendido la suspensión, Giraldo ha traslado la “alegría” del Grupo Municipal Socialista, aunque lamenta que hayan tenido que llegar a instancias como presentar una denuncia “para que el Ayuntamiento reaccione, es algo que nunca debería haber pasado”. Exige ahora al Gobierno de Isabel Díaz Ayuso que “agilice los trámites”, “incluya la protección de estos edificos como dos elementos únicos de la historia de esta ciudad” y “se proceda a la restauración”. También llama a “abrir el debate sobre qué ocurre con los edificios desprotegidos que tienen un valor patrimonial intrínsesco”.
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