El jefe de gabinete de Mazón dijo a la jueza que no lo sacó de El Ventorro en la dana por el «impecable» papel de Pradas
José Manuel Cuenca manifestó que «no protege a nadie» y matizó sus órdenes a la consellera Salomé Pradas, rebajándolas a «una recomendación como compañero de Gobierno»
La jueza de la dana cita al exjefe de gabinete de Mazón para acceder a sus mensajes de WhatsApp borrados
José Manuel Cuenca, jefe de gabinete de Carlos Mazón, no sacó al president del reservado en el restaurante El Ventorro en el que comía con Maribel Vilaplana al mantener la consellera Salomé Pradas una “impecable” gestión de la comunicación de la emergencia de la dana. Así lo afirmó ante la jueza instructora de la causa el pasado 12 de diciembre, según reza el acta de su declaración, a la que ha tenido acceso elDiario.es. Preguntado por si “se planteó sustituir la agenda privada del president de la tarde y ponerse a cargo de la emergencia”, el testigo contestó que “durante todo el día la emergencia funcionaba correctamente” y “se producían rescates”, con una “situación más compleja en Utiel”. “Si hubiera sabido lo que iba a pasar, todos hubieran actuado distinto”, apostilló. Y aseguró que Mazón estuvo “localizado en todo momento”.
En materia de comunicación, la emergencia de la dana estaba “bien gestionada”, a juicio del antiguo alto cargo de Presidencia, mano derecha de Carlos Mazón. El testigo, según explicó ante la jueza en su segunda declaración, consideraba que “con la información de que disponían” no era “necesario, útil, adecuado” que se realizara una comparecencia ante los medios antes de la que protagonizó Mazón a las 21.20, cuando ya había numerosos fallecidos y cientos de ciudadanos permanecían atrapados por las inundaciones.
“Como periodista”, con más de dos décadas de experiencia, “califica que esa tarde se estaba comunicando de manera constante y permanente lo que sucedía en la emergencia”, según reza el acta de su declaración.
Cuenca confirmó, tal como informó elDiario.es el pasado 3 de marzo, que Mazón solo se desplazó hasta el Centro de Coordinación de Emergencias de l’Eliana tras hablar a las 19.43 con Javier Sendra, un alto cargo que estaba sufriendo en ese momento la inundación del Puesto de Mando de la empresa pública Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana (FGV), situado a tiro de piedra del barranco del Poyo.
Mazón “fue [al Cecopi] porque el secretario autonómico le trasladó que había un problema con el metro y entonces decidió ir”, según resumió el exjefe de gabinete.
Por otro lado, el testigo dudó de que “los técnicos tuvieran que recabar la autorización de los políticos para enviar el Es-Alert”.
El Ventorro, restaurante de cabecera de Mazón
José Manuel Cuenca describió El Ventorro como el restaurante en el que Carlos Mazón celebraba los ágapes vinculados con “todas las cosas relacionadas con el PP, incluso comidas con directores de medios”.
El jefe de gabinete manifestó que “no se hacen públicas ninguna de las comidas del president fuera de su agenda pública”. La factura de la comida la abonó el PP valenciano porque era como “presidente del grupo parlamentario” popular en la cámara autonómica.
Mazón, explicó Cuenca, ya había mantenido ágapes en El Ventorro con “tres o cuatro personas más”, además de con Vilaplana, para ofrecerles la dirección de À Punt, la televisión autonómica valenciana. El testigo se negó a detallar la identidad de esos posibles candidatos (“prefiere no decir sus nombres”). Solo detalló que uno de ellos fue Vicente Ordaz, actual presidente de la corporación audiovisual.
Cuenca niega ser “invasivo”
Aquella trágica jornada, que dejó 230 fallecidos, “no dio órdenes ni protestó ni hizo sugerencia alguna” a la consellera, según adujo el jefe de gabinete.
El testigo trató de rebajar sus requerimientos por WhatsApp a Pradas sobre el confinamiento, una de las medidas que se debatía la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) y que en Presidencia se veía con ciertas reticencias.
Cuenca concluyó que “no ha sido invasivo” respecto a otros departamentos del Consell y defendió su ignorancia en términos jurídicos. “Esto es como cuando se hablaba de la prima de riesgo, que no tiene ni puñetera idea de lo que era”, según indica el acta de su declaración a título de ejemplo.
Cuando transmitió las órdenes por WhatsApp a Pradas (“Salo, de confinar nada”), según afirmó, “no hablaba en nombre de nadie”. “Por sentido común”, asociaba “confinamiento a estado de alarma”, en referencia a las medidas gubernamentales de la pandemia de la Covid-19. Por ello, le informó a la consellera de que se estaba consultando a la Abogacía de la Generalitat.
La “coloquialidad” al hablar con la consellera “Salo”
El jefe de gabinete se permitió tutear a la consellera Pradas y dirigirse a ella como “Salo” por una “coloquialidad” al “hablar así entre compañeros”. Sus indicaciones eran “una recomendación como compañero de Gobierno”.
El testigo, según declaró, actuó “de nexo” con el president Mazón, aunque no le comentó nada respecto a la posibilidad del confinamiento de la población.
También manifestó que “no protege a nadie” y que “siente el dolor y quiere colaborar con las víctimas” y lamentó el “escarnio público” que ha sufrido desde que Pradas reveló los whatsapps, “porque da la sensación de que está protegiendo algo”. Tras haber recibido su familia insultos en redes sociales, Cuenca tenía “pánico”.
Se fue del Palau por un “asunto particular absolutamente ajeno”
Cuenca refrendó que abandonó el Palau de la Generalitat y se fue a Benigànim y Xàtiva la tarde de la dana por un “asunto particular absolutamente ajeno”, a pesar de que, aquella misma noche, a la directora general Pilar Montes le dijo que se trataba de un “tema de partido”.
Atrapado en un taxi de regreso a València, se quedó a la altura de la zona de Carlet, “sin batería o sin cobertura”.
También detalló que envió a Pradas el contacto de la alcaldesa de Alginet, Elia Ferrer, que le había llamado para pedirle maquinaria al tener las calles de su municipio inundadas.
La alcaldesa popular, la más joven de España, le dijo que en su municipio había una empresa de servicios: OHL. Cuenca, “casualmente”, conocía al delegado de la constructora, Manuel Blanco, y le instó a Elia Ferrer a ponerse en contacto con él.