Vox niega una ruptura del diálogo en Extremadura y mete presión a Guardiola para que les dé las consejerías que piden: «Ojalá atienda a razones»
El partido de Santiago Abascal asegura que están dispuestos a negociar todo pero insiste en su petición para controlar Agricultura, Industria y Educación con «unos presupuestos ejecutables»
Vox quiere controlar Agricultura, Industria y Educación en el nuevo Gobierno de Guardiola en Extremadura
Vox incrementa desde Madrid la presión al PP para obtener una vicepresidencia y tres consejerías en el futuro Gobierno de Extremadura: Agricultura, Industria y Educación. Según ha informado el portavoz nacional del partido, José Antonio Fúster, han comunicado a sus interlocutores que “no podrán avanzar” hasta que la presidenta en funciones María Guardiola entienda sus exigencias.
No se trata solo de que el PP acepte entregarles esas carteras, ha explicado Fúster, sino que sus consejerías estén acompañadas de “presupuestos ejecutables”. Es decir, no quieren consejerías vacías, sino departamentos potentes, con presupuesto. Y en sectores esenciales para la agenda de la extrema derecha.
“Nosotros creemos que realmente alguien no quiere que entremos en ese gobierno. Creemos que Guardiola no ha entendido bien cuando dijimos que queríamos un cambio de políticas y las consejerías con presupuestos que hicieran posible ese cambio de políticas. Algo no le ha quedado claro a Guardiola y estamos en el camino de que lo entienda. Ojalá atienda a razones”, ha explicado en la rueda.
La tensión ha ido en aumento en los últimos días entre las dos fuerzas de derecha. La semana pasada el líder de Vox, Santiago Abascal, acusó a Guardiola de mantener una “actitud insolente” hacia su partido. “Si la señora Guardiola está ahora en disposición de respetar parte de nuestro programa, habrá acuerdo”, dijo en un acto en Calamocha, en Teruel, durante la precampaña para las elecciones de Aragón.
Después del ofrecimiento de Guardiola a Vox para entrar en el futuro Gobierno, la extrema derecha aceptó iniciar negociaciones y puso encima de la mesa su petición para ocupar las consejerías de Agricultura, Industria y Educación. Abascal también ha afirmado estos días que exigirán una vicepresidencia además de las carteras, después de pasar de cinco a 11 diputados en las últimas elecciones, convocadas por el PP de forma anticipada con el objetivo de una mayoría que les permitiese depender menos de los de Abascal.
Pese a ganar un diputado, el movimiento de Guardiola provocó que la extrema derecha doblase su fuerza en el parlamento extremeño, que ahora negocia con más firmeza su posible entrada en el Gobierno.
Según Fúster, Vox no ha roto ninguna negociación sino que se limita a “comunicar” las exigencias de su partido al PP. “Comunicamos nuestras exigencias o condiciones, que son extraordinariamente razonables, tanto que son las que se aprobaron en Valencia [Comunitat Valenciana]. En ningún caso rompemos nada, sino que seguimos pensando lo mismo: que se puede negociar, que se debe negociar, que queremos y siempre hemos querido. Somos un partido de gobierno, queremos gobernar. Ojalá atienda a razones la señora Guardiola, nuestras condiciones son razonables. No entenderíamos otra cosa que no sea trabajar para llegar a un acuerdo”, ha trasladado en una rueda de prensa tras la reunión del Comité de Acción Polítca (CAP).
Repreguntado por el estado de las negociaciones y por una paralización de esas conversaciones, Fúster ha aclarado que lo que han trasladado al PP no es un “periodo de reflexión” ni un “portazo”. “Lo que decimos es que ahora mismo no vamos a poder avanzar en esta negociación si el PP y la señora Guardiola no entienden, no asumen por entero, lo que nosotros hemos venido a hacer, que es defender con uñas y dientes los votos de Vox”, ha afirmado.
Vox asegura que el plazo para hablar sigue abierto pero insiste en sus condiciones para negociar. “Cuando haga falta y lo que haga falta”, ha dicho el portavoz. “Esas condiciones pasan por tener un presupuesto que seamos capaces de ejecutar para que cambien las políticas”, ha reiterado. “No es una cuestión de una consejería, dos o tres, el problema es el presupuesto, que esas políticas se puedan ejecutar”, ha añadido.