Los pescadores catalanes se plantan ante la nueva normativa de la UE: “Es imposible cumplir con lo que nos piden”

Los pescadores catalanes se plantan ante la nueva normativa de la UE: “Es imposible cumplir con lo que nos piden”

El sector denuncia que las nuevas exigencias europeas están pensadas para la pesca industrial y no para la flota litoral catalana

La flota asturiana se declara en paro contra el nuevo reglamento europeo de pesca

Un lunes cualquiera, David Albiol se habría levantado a las 4:30 de la mañana para salir a pescar. Pero hoy, al igual que centenares de pescadores en todo el país, ha paralizado su actividad para sumarse a la protesta contra la nueva normativa de la Unión Europea. “Estas exigencias son inviables para un tipo de pesca litoral costera como la catalana”, ha denunciado. En la capital catalana, como en otras ciudades del Estado, decenas de personas se han concentrado frente a la Confraria de Pescadors de Barcelona.

El pulso entre Europa y el sector pesquero parecía haberse relajado después de que, a mediados de diciembre, se lograra negociar el número de días de pesca para 2026, que finalmente se fijó en 143, los mismos que en 2025. Esta era una de las principales reivindicaciones del sector. Sin embargo, la entrada en vigor, a principios de año, del nuevo reglamento europeo ha vuelto a encender el malestar entre los pescadores, al darse a conocer medidas que, entre otras cosas, buscan combatir la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR).

Uno de los puntos más controvertidos obliga a los pescadores a notificar su regreso a puerto con cuatro horas de antelación a través de una aplicación telemática (DEA). Desde la Federació Nacional Catalana de Confraries de Pescadors denuncian que la normativa no se adapta a la realidad de la pesca costera catalana y que responde, en cambio, a un modelo de pesca industrial. “Nosotros estamos a favor de que haya una normativa, pero esta no tiene lógica. Los pescadores catalanes trabajamos a 15 minutos del puerto; no tiene sentido esperar cuatro horas para entrar”, denuncia Luis Cabrera, armador y mecánico patrón de 39 años en el puerto de la capital catalana.

Otro de los puntos que ha generado un fuerte rechazo es la obligación de anotar en el momento el número y el peso de todas las especies capturadas. Hasta ahora, esta información se registraba al llegar a puerto y solo era obligatorio declarar previamente aquellas especies que superaban los 50 kilos. Albiol advierte de la “peligrosidad” de realizar esta tarea a bordo, especialmente en condiciones de mala mar.


Pescadores catalanes protestan frente a las nuevas regulaciones europeas.

Esta exigencia afecta sobre todo a la pesca de arrastre, una modalidad en la que se capturan numerosas especies distintas. Albiol, que se dedica a este tipo de pesca, asegura que no dispone ni del “tiempo” ni de los “recursos” necesarios para anotar todas las capturas durante la faena.

Las movilizaciones de estos días son solo la punta del iceberg de un malestar que arrastra el sector desde hace años. Alba Aguilera, pescadora de 24 años en el puerto de Barcelona, lamenta que “los pescadores siempre se han adaptado a la normativa de la Unión Europea, con tallas mínimas, cuotas o vedas”, y critica que ahora se impulsen medidas que “no están pensadas para la pesca de bajura, sino para la pesca industrial, con barcos que pasan semanas fuera”.


Alba Aguilera, 24 años, pescadora del Puerto de Barcelona.

Aguilera, que además es la única mujer que trabaja actualmente en el puerto de la ciudad, también protesta frente el escaso margen de beneficio del sector: “Vendemos el pescado a un euro y en el mercado lo venden a diez”. A ello se suma la falta de relevo generacional, que pone cada vez más en riesgo la continuidad de la actividad. “No sé qué haríamos sin los trabajadores extranjeros ahora mismo”, añade Albiol.

Según datos de la Federació Nacional Catalana de Confraries de Pescadors, en los últimos años la flota catalana se ha reducido en un 50 %. Desde la entidad aseguran que la presión normativa “les quita las ganas de continuar”.

Otro de los aspectos que genera un profundo malestar entre los pescadores es la “falta de comunicación por parte del Ministerio”. “Impulsan leyes sin contar con el sector y sin dar previo aviso”, denuncia Cabrera, que asegura que los pescadores se enteran de los cambios normativos cuando ya están en vigor o a punto de aplicarse.

En este contexto, el futuro de las movilizaciones dependerá del resultado de la reunión prevista para la tarde de este lunes con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. La Federación Nacional de Cofradías de Pescadores ha trasladado a las cofradías que la continuidad o suspensión de los paros se decidirá en función de las conclusiones de este encuentro.