El PP se hace con la Presidencia de la Asamblea de Extremadura tras la suspensión de las negociaciones con Vox para un pacto de Gobierno
Manuel Naharro es el octavo presidente de la Cámara legislativa extremeña
El reparto de poder en la Asamblea de Extremadura pone a prueba la resistencia de Guardiola frente a Vox
La fractura entre PP y Vox en Extremadura se ha vuelto a evidenciar este martes durante el arranque de la nueva legislatura, como sucedió en 2023. La negociación para la investidura de María Guardiola para reeditar un Gobierno de coalición de derechas sigue encallada, como se ha demostrado al no ceder el PP sus votos al candidato de Vox a la Presidencia de la Asamblea, Ángel Pelayo, que ha vuelto a ver cómo el control de la Cámara se le escapaba de las manos, como hace dos años.
El PP tampoco ha cedido su puesto en la vicepresidencia primera, mientras que la segunda ha sido para el candidato del PSOE, que ha sumado también los siete votos de Unidas por Extremadura. No obstante, PP y Vox aún tienen posibilidades de reconducir la situación porque los primeros han cedido 10 votos para que Beatriz Muñoz se convierta en secretaria primera de la Mesa y con ello el partido ultra haya obtenido representación en este órgano. La secretaria segunda ha sido para los socialistas y la secretaría tercera para Unidas por Extremadura gracias al apoyo de algunos diputados del PSOE. Todos los grupos están representados en la Mesa, el órgano de control de la Asamblea.
Las derechas tienen un mes ahora para intentar alcanzar un acuerdo de gobernabilidad en Extremadura si quieren evitar un adelanto electoral en Extremadura. Aunque la cesión de poder de PP a Vox en la Asamblea puede verse como un gesto para seguir dialogando, lo cierto es que las posturas están ahora muy alejadas. La formación ultra calificó como un “insulto” la oferta de María Guardiola para entrar en el Ejecutivo de la Junta de Extremadura.