El Estado deja de recaudar hasta 51.000 millones por la evasión fiscal en el IRPF

El Estado deja de recaudar hasta 51.000 millones por la evasión fiscal en el IRPF

Un estudio de Fedea apunta a que el fraude en el impuesto de la renta supone entre el 1,5 y 3,7% del PIB, fundamentalmente por aquellos ingresos que proceden de actividades económicas y del capital inmobiliario

España no es un infierno fiscal: la recaudación aumenta pero sigue lejos de las ‘grandes’ europeas

La evasión fiscal en el Impuesto sobre la Renta (IRPF) hizo que el Estado dejara de recaudar entre 21.000 millones y 51.000 millones de euros en 2022, lo que supone entre el 19 y el 47% de la cuota líquida del tributo (es decir, lo que se ha de pagar a Hacienda) o entre 1,5 y 3,7 puntos del producto interior bruto (PIB) de la economía española ese año.

Un estudio de Fedea publicado este lunes calcula los datos de la brecha fiscal (las rentas no declaradas en el IRPF) de las 15 comunidades del régimen común entre 2003 y 2022, a través de una comparación entre las retribuciones que registra Hacienda de declarantes y no declarantes, con la renta real de los hogares procedente de la Contabilidad Regional de España.

El informe, de los investigadores de la Universidad de Zaragoza Jaime Vallés y Anabel Zárate, ve una mejora en el cumplimiento con las obligaciones tributarias desde principios de siglo. Entonces, se declaraba en torno al 70-75% de la renta real, cifras que han aumentado hasta el entorno el 80-85%. Con todo, y a pesar de este incremento en términos relativos, en 2022 se dejaron de reportar 112.000 millones de euros.

“Un volumen comparable a las principales partidas de gasto público”

La investigación calcula para las dos décadas lo que se deja de recaudar en dos escenarios: el mínimo, aplicando la cuota más baja del impuesto, y el máximo, con la referencia más alta. “Estas cifras ponen de relieve que, incluso en el escenario más conservador, la brecha fiscal en el IRPF representa un volumen de recursos comparable al de algunas de las principales partidas del gasto público, lo que subraya la importancia de este fenómeno, desde el punto de vista de las finanzas públicas, y la necesidad de abordarlo”, apuntan desde el think-tank.

El IRPF grava las retribuciones que proceden de distintas fuentes. Las del trabajo “mantienen niveles elevados de cumplimiento fiscal”, en torno al 90%, subrayan los investigadores, gracias a las retenciones que aplican los empleadores en las nóminas.

Pero los mayores “desafíos” para las arcas públicas se encuentran en las rentas procedentes de las actividades económicas y del capital inmobiliario, donde el cumplimiento se situó en torno al 54% en 2022, y del capital mobiliario (como ingresos procedentes de dividendos o de acciones), que rondó el 58,1%.

Usando la horquilla de 2022, el mayor fraude en términos absolutos procedió de las rentas procedentes de actividades económicas o capital inmobiliario, entre 10.230 millones y 26.255 millones (un 48,2% del total), en función de si se contempla la cuota mínima o la máxima del impuesto. Le siguen las del trabajo (entre 8.374 millones y 21.428 millones, el 40,3%), de donde sale el grueso de la recaudación del impuesto; y las del capital mobiliario (entre 2.445 millones y 3.346 millones, el 11,5%).

El coste final para las arcas públicas se redujo en 10.000 millones de recaudación recuperada gracias a las actuaciones de la Agencia Tributaria. En total, esto supuso entre 11.300 millones y 41.300 millones de euros, lo que supuso entonces entre el 0,8–3% del PIB.

El cumplimiento fiscal ha mejorado en todas las comunidades: más en Canarias, Baleares, Andalucía y Castilla-La Mancha, y de manera más moderada en Asturias y Aragón.