Claves de la regularización que dará los papeles a cerca de medio millón de personas: cuándo empieza y cuáles son los requisitos
Podrán acogerse tanto solicitantes de asilo que hayan registrado su petición como cualquier extranjero que pruebe haber vivido un mínimo de cinco meses hasta la fecha tope del 31 de diciembre de 2025
Podemos anuncia un pacto con el Gobierno para una regularización extraordinaria de migrantes
Llevaban más de un lustro esperando, negociando, gritando en las calles un lema que en ocasiones llegó a tornarse imposible: “¡Regularización Ya!”, entonaban los colectivos integrantes del movimiento que recopiló más de 700.000 firmas para impulsar la iniciativa legislativa popular. Un acuerdo de Podemos con el Gobierno ha permitido evitar la vía parlamentaria tras su bloqueo en el Congreso, por lo que este martes el Consejo de Ministros inicia los primeros trámites para aprobar por vía de urgencia en unos meses una regularización extraordinaria que pretende reconocer los derechos a cerca de medio millón de personas que ya viven en España,.
¿Qué personas podrán acogerse a ella?
Todas las personas extranjeras que demuestren haber vivido en España durante al menos cinco meses hasta el 31 de diciembre de 2025. También pueden acogerse los solicitantes de asilo que hubiesen registrado su petición hasta esa misma fecha.
¿Cómo podrán probar esa residencia continuada en el país?
Podrán probarlo con “cualquier documento público, privado o una mezcla de ambos”, confirma el Ministerio de Migraciones. Es decir, más allá del empadronamiento, los migrantes también pueden demostrarlo con otro tipo de documentos que evidencien una vida continuada en el país, como facturas de la luz, informes médicos, resguardos de servicios municipales, etc.
El acuerdo entre el Gobierno y Podemos tiene, por tanto, alcance amplio, como solicitaba desde su inicio el movimiento Regularización Ya. De solo haber permitido como prueba el empadronamiento, mucha gente podría haberse quedado atrás debido a las trabas con las que se encuentran las personas sin papeles para registrarse en el padrón.
¿Qué tipo de permiso concederá?
La autorización será de residencia con permiso de trabajo, válida en todo el territorio nacional y para cualquier sector, confirman fuentes oficiales de Migraciones. La autorización inicial será temporal, con una vigencia de un año. Superado ese plazo, los migrantes regularizados por esta vía podrán solicitar uno de los permisos ordinarios regulados en el actual reglamento de extranjería.
¿Y qué pasa con los hijos menores de las familias que lo soliciten?
La solicitud de las familias que cumplan los requisitos conlleva “la regularización simultánea de hijos e hijas menores” que ya se encuentran en España. Y, en este caso, su vigencia será de 5 años en vez del año de duración en el caso de los adultos.
¿Cuáles son los plazos?
Este martes el Consejo de Ministros no aprueba la regularización, sino el inicio de la tramitación de la reforma del reglamento de extranjería que la permitirá. Por ello, su aplicación no será automática. El Gobierno prevé los siguientes plazos:
Entrada en vigor y apertura del plazo de las solicitudes. El Ministerio prevé que los solicitantes puedan empezar a registrar sus peticiones de regularización a partir de abril, aunque esta fecha puede variar.
Admisión a trámite. Una vez registrada, la Administración tiene un máximo de 15 días para admitir a trámite la solicitud. Una vez admitida a trámite, aunque no haya una resolución en firme, las personas tienen un permiso de residencia temporal que les permitirá trabajar y evitará que puedan ser expulsadas.
Estudio en profundidad de la solicitud y resolución. La tramitación de la petición puede durar como máximo tres meses, según Migraciones. La resolución positiva conllevará un permiso temporal de residencia y trabajo de un año.
¿Cuántas personas podrán conseguir los papeles con esta regularización extraordinaria?
El Gobierno calcula que esta medida podrá dar la autorización a alrededor de medio millón de personas, citando los cálculos de los movimientos sociales. Se trata solo de una estimación. Debido a la situación clandestina de los potenciales beneficiados, no existen datos oficiales sobre el número de personas en situación irregular que cumplan con los requisitos de la medida. Un reciente informe de Funcas, think thank de estudios económicos y sociales, estima que en enero de 2025 vivían en España unas 850.000 personas sin papeles. No obstante, los expertos calculan que una parte importante de esa cifra se habría regularizado a lo largo del año pasado, debido a la entrada en vigor de una reforma del reglamento de extranjería que rebajaba los requisitos para obtener un permiso de residencia por arraigo.
¿De qué países procederán quienes opten a esta regularización extraordinaria?
Pueden acogerse personas de cualquier nacionalidad. Atendiendo a los datos sobre las principales nacionalidades en las llegadas de población extranjera de los últimos dos años, todo apunta a qué la mayoría de beneficiados procederán de Latinoamérica. Las personas latinoamericanas están detrás del incremento de la población extranjera no comunitaria de los últimos ocho años, especialmente desde 2022. Según Funcas, suponen el 91% de la población extranjera en situación irregular en 2025.
¿Cúando y cómo surgió la movilización popular para conseguir una regularización extraordinaria?
El germen inicial de la iniciativa para una regularización extraordinaria “sin condiciones” se remonta a 2020 cuando, en plena pandemia, se evidenció la vulnerabilidad extra que sufrían las personas en situación irregularidad durante el confinamiento, pese a que parte de ellos trabajaban de manera irregular en sectores considerados esenciales, como la agricultura o los cuidados. El movimiento Regularización Ya, conformado por un centenar de distintos colectivos y liderado por activistas racializados, tomó fuerza hasta materializar su petición en una Iniciativa Legislativa Popular respaldada por más de 700.000 firmas.
¿Por qué ha tardado tanto?
Tras su registro en el Congreso en 2020, el avance de la ILP ha pasado por altibajos. Su toma consideración fue apoyada por una amplia mayoría parlamentaria (310 votos a favor y solo los 33 en contra de Vox), pero su tramitación quedó bloqueada durante más de un año ante la falta de acuerdo en los requisitos que debían exigirse. Finalmente, un acuerdo con Podemos, formación que ha mantenido contacto directo con los colectivos impulsaros, ha acabado por sacar adelante la iniciativa con el espíritu amplio y que caracterizó siempre la campaña.
El principal problema para sacar adelante esta ley en el Congreso residía en las posiciones enfrentadas dentro del bloque de investidura, con Junts por un lado y los socios de izquierda por otro, tal y como se pudo comprobar en las enmiendas registradas por los grupos. En resumen, se plantearon tres bloques de enmiendas. Las del PP y el PNV, que buscan asociar la autorización de residencia con un contrato de trabajo o algún tipo de actividad económica. Las de Junts, que condiciona cualquier negociación al traspaso de competencias a Catalunya. Y las de las fuerzas de izquierda, pactadas con el movimiento Regularización YA, con la idea de que la ley abarcase el máximo tiempo posible, atado a la futura fecha de entrada en vigor del texto. Informa Alberto Ortiz.
Ahora, con la vía pactada entre Podemos y el Gobierno, saldrá adelante sin necesidad de pasar por el Congreso, con lo que la regularización entrará en vigor una vez que se publique en el Boletín Oficial del Estado.
¿Cuál era la posición del Gobierno sobre la regularización extraordinaria hasta ahora?
Desde que se empezó a plantear la iniciativa, el ala socialista del Gobierno no había mostrado su apoyo directo a una regularización extraordinaria sin apenas condiciones hasta mediados del año pasado. Desde el Ministerio de Inclusión, tanto en la etapa de José Luis Escrivá como en la actual legislatura con Elma Saiz al frente, apelaban a la anterior reforma del reglamento de la Ley de Extranjería como la vía idónea para flexibilizar de forma “estable” el acceso de los extranjeros a los permisos de residencia. Sin embargo, dicha reforma tuvo como efecto algunas lagunas que afectaban especialmente a los solicitantes de asilo que recibiesen una respuesta negativa a su petición.
En primavera de 2025, La Moncloa empezó a ver con buenos ojos la regularización por circunstancias excepcionales.
Cuántas regularizaciones extraordinarias se han hecho hasta ahora?
No es la primera vez que se realizan regularizaciones extraordinarias de estas características. Dos de ellas fueron impulsadas por el Partido Popular (2000 y 2001) y cuatro por el Partido Socialista (1986, 1991, 1996 y 2005). A nivel de la UE se han realizado más de 40 regularizaciones desde los años 90, las últimas en Italia y Portugal en 2020 y 2021, defienden desde el Ministerio de Migraciones.
El PP ha dicho que esta regularización puede colapsar los servicios sociales. ¿Es así?
No. Las personas que podrán ser regularizadas ya se encuentran, viven e incluso trabajan de forma clandestina desde hace más de cinco meses. Por tanto, esos migrantes ya están aquí, ya podían usar los servicios municipales y la sanidad. Ya consumían productos y pagaban impuestos por ello, pero la falta de documentación les impide cotizar. La medida podrá meter en el sistema a alrededor de 500.000 personas, según los cálculos de los movimientos sociales, lo que tendrá un aporte directo en la economía.
También hablan de un efecto llamada. ¿Tiene sentido?
No, porque las personas que llegasen a partir de ahora no cumplen los requisitos y no podrían regularizarse. Los expertos aseguran que no hay evidencia de que estas medidas provocasen un “efecto llamada” tras los anteriores procesos de regularización. Según aseguran, las condiciones y el contexto económico suelen ser más determinantes. Por ejemplo, tras la regularización de 2005, el número de nuevos cotizantes extranjeros se mantuvo estable los primeros años tras la regularización de 2005, cayó a negativo durante la gran recesión y se recuperó a partir de 2014 hasta la pandemia.