Un hombre fallece aplastado por una roca que ha impactado sobre su vivienda desde un acantilado en Menorca

Un hombre fallece aplastado por una roca que ha impactado sobre su vivienda desde un acantilado en Menorca

El bloque de piedra ha atravesado la terraza de un edificio residencial con tres viviendas, cayendo sobre la habitación en la que la víctima dormía junto a su mujer, quien ha podido ser rescatada con vida de entre los escombros dos horas después del derrumbe

Muere un joven de 18 años en Manacor al quedar atrapado tras derrumbarse el techo de la habitación donde dormía

Un hombre de unos 65 años ha fallecido a primera hora de este martes en Es Castell (Menorca) tras ser aplastado por una roca de grandes dimensiones -del tamaño de un coche- que se ha desprendido de un acantilado. El bloque de piedra ha atravesado la terraza de un edificio residencial con tres viviendas, impactando contra la habitación en la que la víctima dormía junto a su mujer.

En concreto, el desplome ha tenido lugar sobre las 5.00 horas en la zona en la que se ubica la urbanización de la Cala Sant Esteve. La mujer del fallecido, de 62 años, ha podido ser rescatada con vida de entre los escombros dos horas después del derrumbe, tal como han informado los servicios de emergencias. Tras ello, ha sido evacuada en una ambulancia del 061 al hospital Mateu Orfila, donde permanece ingresada con politraumatismos y pronóstico reservado.

En el inmueble residen habitualmente también los hijos de la pareja, que suelen ocupar las plantas superiores, aunque en el momento del desprendimiento estas estancias se encontraban vacías, informa EFE.

Por motivos de seguridad, al menos otras cuatro familias que viven en los edificios colindantes, situados también bajo el acantilado, han sido desalojadas de forma preventiva.

En el operativo han participado desde primera hora efectivos de los Bomberos, la Policía Local, la Dirección General de Emergencias y la Guardia Civil. Hasta la zona se han desplazado también el alcalde de Es Castell, Lluís Camps, y varios concejales del consistorio para seguir de cerca la evolución de la emergencia.

Se da la circunstancia de que, hace apenas una semana, un joven de 18 años falleció en Manacor (Mallorca) tras quedar atrapado por el derrumbe del techo de la habitación en la que dormía. Su hermano menor, de 12 años, fue rescatado con vida bajo un metro de escombros.

También en Balears, un desprendimiento de rocas producido el pasado mes de septiembre sobre un hotel en el barrio de Figueretes, en Eivissa, provocó tres heridos y obligó a desalojar preventivamente a los más de 200 huéspedes que se encontraban alojados en el establecimiento.