El liberal Rob Jetten sella un acuerdo de gobierno con conservadores y democristianos en Países Bajos
Los tres partidos se embarcan en un gobierno en minoría, una rareza en el país, por lo que todavía deberán buscar apoyos parlamentarios para sacar adelante sus planes, que empezarán por la subida del gasto militar
Jetten, el rostro joven socioliberal que ha dado la sorpresa en Países Bajos frente a la extrema derecha
La incertidumbre geopolítica exige estabilidad y consensos. Este es el mantra que, en variadas tonalidades, ha marcado la formación del gobierno que se ha presentado este viernes en Países Bajos. Y el signo será de centroderecha. Liberales (D66), conservadores (VVD) y democristianos (CDA) han alcanzado un acuerdo en apenas tres meses desde la celebración de las elecciones. De momento, una señal de concordia, dados los tiempos habituales de la política holandesa, donde las negociaciones de gobierno más recientes llegaron a alargarse medio año (2024) y hasta nueve meses (2021).
Los tres partidos se embarcan en un gobierno en minoría, una rareza en Países Bajos, por lo que todavía deberán buscar apoyos parlamentarios para sacar adelante sus planes. La coalición de centroderecha suma 66 asientos en el Parlamento y 22 en la Cámara Baja, por lo que necesita 10 y 16 escaños respectivamente para alcanzar la mayoría. Rob Jetten, quien será investido primer ministro el próximo mes, no excluye un papel significativo ni de la ultraderecha ni de la izquierda, con quienes deberá negociar antes de cada votación parlamentaria.
Jetten dio la sorpresa en las elecciones del pasado octubre al empatar a 26 escaños con el ultraderechista Geert Wilders y su Partido por la Libertad (PVV). Los sondeos daban a Wilders como ganador, pero el anhelo de dejar atrás el caos político desencadenado desde que la extrema derecha llegó al poder en 2024 acabó aupando la candidatura del liberal. Jetten superó a Wilders en apenas 28.000 votos y ha liderado por ello las negociaciones de gobierno.
La preferencia de Jetten siempre fue un acuerdo amplio que incluyera a la unión de socialdemócratas y verdes (GL-PvDA), a los democristianos de CDA y a los conservadores de VVD. Sin embargo, la líder de los conservadores, Dilan Yesilgöz, vetó la entrada del partido progresista en la coalición, declarándolo “radical”. Con 38 años, Rob Jetten será el primer ministro más joven de la historia en Países Bajos y el primero abiertamente homosexual. También es la primera vez que los liberales de D66 liderarán el Gobierno.
Recortes para sufragar el gasto militar
La primera gran prueba que deberá afrontar la coalición naciente será hacer cuadrar las cuentas después de que Países Bajos se comprometiera a destinar el 5% del PIB en defensa. El objetivo que los miembros de la OTAN firmaron el pasado verano supondrá para el país un incremento anual del gasto militar de entre 16.000 a 19.000 millones. En el programa de gobierno que hoy se ha presentado bajo el título Manos a la obra, los partidos firmantes rechazan adquirir préstamos junto a los socios europeos —los llamados eurobonos— y fijan un máximo de déficit público del 2%. El gran incremento de la partida militar junto al cumplimento de la disciplina fiscal abocan a recortes, algo que la coalición venía reconociendo durante las negociaciones.
El líder de los de socialdemócratas y verdes, Jesse Klaver, que suma 20 escaños en el Parlamento, ha mantenido la mano tendida para asegurar al Gobierno una mayoría parlamentaria. Los recortes en prestaciones sociales y en sanidad son, sin embargo, la línea roja que la izquierda no quiere cruzar. El partido de ultraderecha JA21, que suma nuevo escaños, aboga en su programa electoral por recortar en sanidad y podría apoyar, junto a otro de los numerosos pequeñas formaciones representadas en el parlamento neerlandés, el ajuste presupuestario.