Zapatero niega que sus asesorías tuvieran que ver con el rescate a Plus Ultra y dice que fueron «conforme a la legalidad»
El expresidente del Gobierno tiene una «esperanza más fundada de un proceso de cambio positivo» en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por Donald Trump y su apuesta por Delcy Rodríguez: «Hay un nuevo momento, una gran esperanza para Venezuela, y creo que eso lo vamos a confirmar en los próximos días y semanas»
El juez Piña rechaza la querella de HazteOir contra Zapatero después de preguntarle a la Fiscalía
José Luis Rodríguez Zapatero niega que sus trabajos de asesoría para la empresa Análisis Relevante, de la que era propietario su amigo Julio Martínez, que fue detenido hace unas semanas por presunta corrupción, tuvieran que ver con el rescate a la aerolínea Plus Ultra por parte del Gobierno durante la pandemia. El expresidente del Gobierno ha defendido que esos trabajos se desarrollaron “conforme a la legalidad”.
“Ninguna, cero absoluto”, ha contestado el expresidente a la pregunta de si esas labores tuvieron que ver con el rescate a Plus Ultra. El periódico El Mundo publicó este fin de semana que Zapatero cobró 450.000 euros en los últimos años –una media de 75.000 al año– de la empresa Análisis Relevante que dirigía Julio Martínez, que a su vez prestó servicios a la aerolínea Plus Ultra. Los primeros pagos, de acuerdo al periódico de Unidad Editorial, se produjeron en marzo de 2020. También las hijas del expresidente cobraron de Análisis Relevante a través de su empresa, según la misma publicación.
“Realizo en mi actividad privada la prestación de servicios, creo que es un derecho, solo faltaría”, ha respondido el expresidente a los periodistas antes de participar en la presentación del libro ‘Las Huellas de la Transición’ (Catarata). Esos servicios los ejerce “absolutamente conforme, como no podía ser de otra manera, a la legalidad” y “nada tiene que ver” con la aerolínea, según ha afirmado.
A su llegada a El Ateneo, Zapatero se ha pronunciado por primera vez sobre la situación en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Donald Trump y la apuesta por Delcy Rodríguez para pilotar una nueva etapa mandatada por EEUU. El expresidente es optimista respecto al devenir de ese país en los “próximos días y las próximas semanas”.
“Llevo diez años, especialmente los cinco primeros, desde 2015, intensamente vinculado a la situación política de Venezuela, al grave conflicto con momentos muy difíciles. Tras diez años, este es el momento en el que tengo una esperanza más fundada de que vamos a tener un proceso de cambio positivo. Mis sensaciones, y hablo con muchísima gente todos los días –venezolanos de la oposición, del Gobierno–, es que hay un nuevo momento, una gran esperanza para Venezuela, y creo que eso lo vamos a confirmar en los próximos días, en las próximas semanas”, ha pronosticado.
También ha aprovechado para reivindicarse por su labor de mediación, que han provocado graves acusaciones por parte de la derecha española, que le acusa de connivencia con el chavismo. “Este es un momento y una oportunidad para que mucha de la tarea que yo he realizado se vaya conociendo más, porque lo permite la situación. Eso será yo creo que útil, positivo, y además se despejarán algunas de las cosas que se han dicho”, ha expresado.
“Cuando uno tiene un compromiso de tantos años, de miles de días dedicados a que no hubiera un conflicto civil, a que hubiera una posible reconciliación, una sustanciación democrática en todos los órdenes, a que muchas personas salieran de la cárcel, que ha sido una de las tareas fundamentales que he hecho, pues, lógicamente, ese vínculo sigue, y yo creo que van a ver ustedes que va a seguir”, ha anticipado.
“Se sabrá todo”, ha contestado Zapatero a una pregunta sobre su papel en las liberaciones de presos que en las últimas semanas ha decretado el Gobierno de Delcy Rodríguez, que han beneficiado a seis españoles. El expresidente ha apelado a la discreción que requerían “temas tan sensibles y delicados, porque está son situaciones de gran trance para las familias”. “No hay nada que dé tanta satisfacción como conseguir que una persona recupere la libertad y que sus familias se reencuentren”, ha apuntado: “Recuperan con una gran fuerza las ganas de vivir y, además, lo que me parece más importante, las ganas de reconciliar, de reconciliarse. Sin duda alguna, si hay un verbo imprescindible por el que tenemos que trabajar en Venezuela es reconciliar”.
El expresidente ha minimizado los ataques que recibe de la derecha un día después de que el juez haya archivado una querella de la organización ultraderechista HazteOír contra él por narcotráfico y blanqueo: “Tengo mucha experiencia en estas cosas. Creo que lo último que me acusaban de narcotráfico y tortura (…). Creo que la democracia, recordando esos valores, exige el respeto, el respeto al Estado de derecho, el respeto a los procedimientos y las reglas”. “A la democracia le sienta muy mal las insidias, las descalificaciones, las insinuaciones. Yo lo llevo con deportividad, incluso con talante. Creo que todos debemos de contribuir a que esa polarización que algunos intentan mantener viva, no se encienda”, ha rematado.