El Gobierno de Ayuso, sobre la idea de la ministra de Vivienda de aplicarle el 155: «No nos ganan en las urnas y nos quieren meter en la cárcel»

El Gobierno de Ayuso, sobre la idea de la ministra de Vivienda de aplicarle el 155: «No nos ganan en las urnas y nos quieren meter en la cárcel»

El portavoz de la Comunidad de Madrid acusa en falso a Isabel Rodríguez de «acoplarse» en las visitas a las promociones inmobiliarias de la Comunidad, exige la dimisión de Puente y señala a Sánchez como cómplice del terrorismo

Nadie a plena vista podría diferenciar un mitin del PP y las ruedas de prensa del Gobierno de Madrid. Desde la sede de la presidencia de la Comunidad, en la Puerta del Sol, se piden dimisiones de ministros, se acusa a Pedro Sánchez de complicidades con el terrorismo y se afea que la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, acuda a las visitas de promociones de pisos públicos que financia el Gobierno. Todo en una convocatoria, supuestamente para anunciar los acuerdos adoptados en la reunión del gabinete autonómico.

En la de este miércoles se ha aprobado una partida de 80 millones para vacunas, un informe sobre la evolución del turismo en la región y hasta la declaración del cocido como Bien de Interés Cultural en la categoría de patrimonio inmaterial. Con todo, la presentación de los acuerdos de Gobierno arrancó, tras una breve introducción sobre la situación del temporal, con la aprobación de una partida de indemnizaciones a víctimas del terrorismo, que complemente las que aporta el Gobierno central. Se anuncia este miércoles, pero el plazo para pedirlas expira el viernes 6 de marzo. La fecha se hace coincidir con el 30º aniversario del asesinato del dirigente socialista, Fernando Mújica en San Sebastián. Así que el portavoz del Gobierno de Ayuso, Miguel Ángel García Martín, vinculó directamente a Sánchez con los herederos de ETA. Lo hizo así: “En estos 30 años han pasado de luchar por la libertad y llorar a sus víctimas a pactar cn los herederos de Eta y abrirles de para en par las puertas del palacio de La Moncloa y también de todas y cada una de las instituciones. Bildu es el socio preferente y más fiel de Sánchez, que ha traspasado todas las líneas rojas, también en la lucha contra el terrorismo”.

Eso antes de empezar el turno de preguntas. Luego los medios le preguntaron por las palabras de la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, en TVE, donde un par de horas antes había dicho que le “encantaría intervenir con un 155 [el artículo de la Constitución que se utilizó para suspender la autonomía de Catalunya en pleno procés] a la Comunidad de Madrid, que no está cumpliendo sus obligaciones en materia de vivienda”, pero que lo porque no tiene mayoría en el Senado“. García Martín replicó que lo que se pretende es ”meter en la cárcel“ al Gobierno de Ayuso. ”Como no nos ganan en las urnas, nos quieren meter en la cárcel, pero los que están la cárcel son ellos“, dijo en alusión al caso Ábalos, que ha llevado a prisión a los dos últimos secretarios de organización del PSOE.

A renglón ha acusado la ministra Isabel Rodríguez de haberse “acoplado” a las visitas institucionales de la Comunidad de Madrid a las promociones en marcha y citó una prevista para mañana. García Martín se refiere a un acto convocado por el Ministerio de Vivienda sobre un desarrollo de 400 viviendas en Aranjuez que el Gobierno central financia con un 25% de los fondos, en el que los promotores inmobiliarios aportan un 75% y la Comunidad de Madrid cede el suelo Según fuentes del ministerio, el pasado lunes se pactó con la Comunidad de Madrid una visita conjunta a las obras. La tesis del Gobierno de Ayuso es que la ministra “se acopla” a sus actos institucionales, cuando en realidad, la iniciativa de invitar al consejero madrileño partió del Gobierno central, informa David Noriega. García Martín obvió los compromisos de Ayuso que en 2019, en su primera campaña electoral, prometió 25.000 viviendas, de las que solo ha entregado 5.000 y varios cientos han sido devueltas por los adjudicatarios, pero cargó contra el Gobierno de Sanchez: “las 130.000 viviendas que prometió son una estafa”.

El resto de la rueda de prensa siguió la misma senda. Sobre el anuncio de prohibir las redes sociales a menores, el portavoz de Ayuso desconfía: “Todo lo que propone el presidente Sánchez es una trampa[…], no busca la proteción de los menores, está buscando el control de los contenidos de las redes sociales porque una persona que tiene vocación de autócrata le gustaría controlarlo todo, las instituciones, como está haciendo, los propios medios de comunicación y ahora también las redes sociales”.

Cuando se le pidió su opinión sobre la regularización de migrantes, el portavoz de Ayuso se apuntó al bulo de que lo que se pretende es aprovechar sus votos, cuando ya se sabe que los regularizados no podrían votar en los siguientes procesos electorales: “Es un auténtico despropósito, detrás de todo esto lo único que pretende el presidente Sánchez más allá de lanzar un globo sonda es alterar los censos electorales, es lo que está detrás del propósito de esta medida”.

Acerca de las explicaciones del ministro de Fomento, Óscar Puente, sobre el accidente de Adamuz: “Es la falta de previsión y de inversión de su ministerio, había dinero para las sobrinas de Ábalos, había dinero para hacer seugimiento en las redes sociales de aquellos que criticaban al ministro Puente pero no había dinero para inversión y mantenimiento. Oscar puente debe abandonar el minsterio y enseñar la puerta de salida al señor Sánchez”.

El mismo tono empleó en el resto de respuestas a la prensa. Cuando se le inquirió sobre varias protestas sanitarias en Madrid, desvío el tiro hacia la huelga de médicos que según García Martín generó “la incompetencia” de la ministra Mónica García con el estatuto marco.

En su pronóstico sobre el nuevo período de sesiones que se abre en la Asamblea de Madrid después de que el Tribunal Constitucional haya certificado que los vetos de la mayoría del PP conculcaron los derechos políticos de Más Madrid y PSOE, García Martín aseguró que no espera “nada” de la oposición, a la que llamó “palmeros de Sánchez” y entre los que también incluyó a Vox.