Aragón mide el avance ultra y pone a prueba la apuesta del PP por adelantar elecciones
Las urnas despejarán la incógnita en este 8F sobre hasta qué punto crece la extrema derecha, que puede condicionar aún más las políticas del próximo ejecutivo. Azcón se arriesga a perder crédito con su estrategia de anticipar comicios y los partidos de izquierdas llaman a la movilización de los votantes
Lo que dice la renta sobre las elecciones en Aragón: quién vota a quién en las autonómicas
El 15 de diciembre, el presidente autonómico, Jorge Azcón, anunció con solemnidad que convocaba elecciones anticipadas “para que Aragón no se detenga”. Casi dos meses después, los aragoneses miden en las urnas la apuesta del PP por tratar de hundir al PSOE de Pilar Alegría, que —al igual que el resto de los partidos de izquierda— apela a la movilización para revertir los vaticinios de las encuestas. Con una extrema derecha desatada, el precio de la gobernabilidad amenaza con dispararse, lo que bloquearía la comunidad.
Todo esto se juegan los más de un millón de aragoneses llamados este domingo a las urnas. Las encuestas coinciden en el patrón: el PP apenas sube, los socialistas se hunden, Vox puede llegar a doblar su número de escaños y, por la izquierda, solo CHA crece. Ahora son los votantes los que deberán hablar en las primeras elecciones anticipadas que vive Aragón.
En una versión doméstica de dilema del prisionero, Azcón optó en diciembre por adelantar comicios con un desenlace en mente: aunque el PP pudiera resultar malparado, el daño causado a los socialistas, liderados por Pilar Alegría, compensaría el riesgo. El temor para los populares es que se les haya ido de las manos. Eso es lo que pareció traslucirse el viernes, donde el PP dio un giro a su estrategia previa, más dirigida a captar todo el voto transversal posible. En el último día de campaña, tanto Azcón como Feijóo cargaron contra la extrema derecha: “Cada voto a Vox permite que el populismo sea quien tenga algo que decir en Aragón”. Y, al mismo tiempo, dieron un claro toque ultra a su acto final, con Los Meconios cantando a la “vuelta al 36” y Vito Quiles llamando “simio” al ministro Óscar Puente entre jóvenes de Nuevas Generaciones.
El PP de Azcón, que tiene 28 diputados en las Cortes de Aragón, sabe que difícilmente podrá subir más de uno o dos escaños, con lo que toda opción aritmética pasaría por Vox, dado que la Coalición Existe —con Tomás Guitarte como candidato— se ha ido diluyendo con el paso de las semanas. Si el fracaso con los presupuestos de 2026 fue la justificación de Azcón para adelantar los comicios, la perspectiva de una nueva negociación con la extrema derecha sería así mucho más compleja.
Porque Vox va a subir con fuerza. Al igual que en Extremadura, el líder de la extrema derecha, Santiago Abascal, se ha convertido en candidato de facto de la formación ultra en este 8F, con el aspirante de iure, Alejandro Nolasco, en un continuo segundo plano. Abascal ha recorrido decenas de municipios aragoneses con actos abiertos y multitudinarios. Desde los siete escaños actuales, los sondeos vaticinan que Vox puede llegar a duplicar su presencia en la Cámara. La ola populista, de carácter global, también se ha desplegado en Aragón.
Control de daños en el PSOE
En el otro lado, el PSOE aragonés intenta apelar a la movilización para tratar de mitigar los daños. Pilar Alegría abre la veda de exministros y exministras convertidos en candidatos de sus comunidades autónomas, dentro de la planificación trazada desde Ferraz, por lo que los resultados de los socialistas en estas elecciones pueden tener unas consecuencias difíciles de calibrar. A nivel interno, la renovación en el partido, tras la derrota del fallecido Javier Lambán en mayo de 2023, ha dejado cabos sueltos y en función del número de diputados que obtenga Alegría surgirán voces críticas.
La candidata socialista, que este sábado ha vuelto a llamar a la participación ante la “competición” de “difamaciones” de PP y Vox contra ella, ha protagonizado una campaña distinta, centrada en actos pequeños, solo con simpatizantes y afiliados, y muy ligada a las redes sociales. El hecho de que haya sido diseñada desde Madrid ha causado mucho malestar en el partido, aunque por ahora estas voces prefieren guardar silencio a la espera de la noche electoral. El último mitin, eso sí, ha servido para insuflar ánimos: la entrada de Pedro Sánchez al acto en Zaragoza, con una sala llena y cientos de personas sin poder acceder, y la arenga del líder socialista ha dado esperanzas a los cuadros de la formación. El sanchismo sigue teniendo tirón.
Ante la quimera de repetir los 23 escaños de Lambán hace tres años, los socialistas se asoman al precipicio: alcanzar o superar los 20 diputados sería un gran resultado; quedarse en los 18 del exdirigente ejeano en 2015 puede servir para armar el relato, pero difícilmente satisfará a los descontentos; y debajo de eso, el abismo.
El lastre de la falta de unidad en la izquierda
Buena parte de la fuga de voto socialista puede acabar en Chunta Aragonesista, cuyo candidato, Jorge Pueyo, ha ofrecido un rendimiento notable, especialmente en los dos debates a ocho en televisión: a ratos, él mismo parecía más líder de la oposición que la propia Alegría. Los tres diputados de la formación en la actualidad se pueden quedar cortos, y el objetivo es aumentar uno en Zaragoza (hasta tres) y otro en Huesca (hasta dos). Insuficiente, en todo caso, para articular una mayoría de izquierdas.
Porque, además, la falta de unidad entre Izquierda Unida-Sumar y Podemos lastrará de nuevo el voto progresista en Aragón. La perspectiva es que los primeros se queden con el escaño que ya tienen en la circunscripción zaragozana o que doblen su representación, mientras que la formación morada lo tiene muy complicado; juntos, es probable que ambos garantizaran más diputados.
Y a esto se suma la agonía de la coalición Aragón-Teruel Existe en los últimos días de campaña, cuando una polémica que ha involucrado a la mujer del candidato, Tomás Guitarte, ha dejado descolocada a la formación. Los sondeos pronostican que no podrá retener los tres diputados que tiene en Teruel, aunque en esta circunscripción se prevé que algunos escaños dependan de un puñado de votos.