Regresa a patrullar el agente de la Ertzaintza imputado por haber golpeado a un hombre en Irún
El ertzaina, a punto de ser condenado y presumiblemente inhabilitado, estuvo primero suspendido, luego relegado en comisaría y ahora ha regresado a las calles
La Ertzaintza negó una ambulancia a un joven al que un agente había propinado un puñetazo y lo ocultó en sus informes
El agente 25145 de la Ertzaintza, que propinó un golpe en la cara a un varón en Irún en 2023 y que ha admitido ya en sede judicial los hechos, como ha adelantado este periódico, vio levantada en febrero del año pasado la suspensión cautelar que pesaba sobre él desde que trascendió un vídeo sobre lo sucedido, en 2024, y ha vuelto al cuerpo. Aunque inicialmente no realizaba tareas de cara al público, según ha expuesto este martes el consejero de Seguridad, Bingen Zupiria –“no está haciendo labores de patrullaje”–, en la actualidad ya trabaja de nuevo en la calle.
El caso ha vuelto a la actualidad luego de que la Comisión de Control y Transparencia de la Policía vasca, un órgano que revisa operativos tanto de la Ertzaintza como de los cuerpos locales, emitiera un duro dictamen sobre este episodio. No solamente censuran el golpe injustificado al joven sino que otros cinco ertzainas y cuatro municipales de Irún, presentes allí mismo, no lo impidieran o atendieran a la víctima. Igualmente, revela que minutos después, tras ser socorrido por otro ciudadano y habiendo pedido asistencia al 112, el mismo agente 25145 hizo que se le negara una ambulancia mintiendo sobre lo sucedido. Nada quedó plasmado por escrito en los informes.
Fuentes judiciales indicaron que en marzo habrá una vista en la que se determinarán las responsabilidades penales del ertzaina, aunque ya ha admitido su responsabilidad en una declaración que tuvo lugar a finales de 2025. La Fiscalía entiende que podría ser encuadrado como un atentado “leve” y no “grave”, lo que le permitiría evitar la entrada efectiva en prisión, si bien sí se expone a inhabilitación.
Temporalmente, este funcionario estuvo suspendido de empleo, aunque no de sueldo. Tuvo una retribución “básica” y una ayuda familiar. Sin embargo, ganó un recurso interno y el propio Zupiria admitió la reincorporación. En un primer momento estuvo en otro puesto, realizando “otras actividades en comisaría”. Ahora, en cambio, ya está de nuevo en Seguridad Ciudadana, haciendo trabajo de calle.
¿Y a partir de marzo? Desde el “absoluto respeto” al informe de la comisión y asumiendo la “obligación” de atender a sus propuestas de mejora para evitar nuevas situaciones de este tipo, Zupiria ha emplazado a la sentencia para determinar el “futuro profesional” del ertzaina 25145.