El mejor embajador del español

El mejor embajador del español

Te guste o no su música, sus canciones o su camiseta, hay pocas personas que hayan hecho más por el español y lo que nos une en América y más allá que Bad Bunny

Bad Bunny saca los colores a EEUU en la Super Bowl de los latinos: “Seguimos aquí”

En este tiempo oscuro, la actuación de Bad Bunny en la Super Bowl fue una explosión de color, alegría y personajazos (¡Toñita!). Benito Antonio Martínez Ocasio hizo un canto a su Puerto Rico natal, pero también a la cultura variada que ha dado tanto a Nueva York y a otros lugares que hacen de Estados Unidos la potencia cultural y económica que es. 

La celebración del español ha resonado en todo el mundo. Las clases de español en Duolingo se dispararon justo después de la actuación, que trajo también una reivindicación de la lengua y subió su valor inmaterial. Como se preguntaba un escritor especializado en lingüística en el Guardian hace unos días, ¿por qué se enseña más francés en sus escuelas británicas si el idioma “guay” –y el segundo más hablado del mundo– es el español? Es difícil encontrar a alguien que haya hecho más que el músico en tan poco tiempo por el concepto de hispanidad, latinidad o como se quiera llamar a los lazos que unen a los hispanohablantes. 

Es especialmente chocante, incluso para sus estándares, que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, opte ahora por celebrar el Estados Unidos de Trump para otorgarle la medalla internacional, según anunció durante una ceremonia sobre la hispanidad en Mar-a-Lago, el club y hotel del presidente de Estados Unidos. El mismo que atacó a Bad Bunny porque “nadie” le entendía –los más de 600 millones de hispanohablantes del mundo no debemos llegar a su idea de “alguien”– y ha instalado el terror en su país para cualquiera que hable español o tenga un apellido que suene a español.

Una de las anécdotas chocantes de este tiempo la contaba en El País un profesor universitario con apellido de origen español al que después de 16 años trabajando en Colorado como medievalista le han pedido “los papeles”. Él nació en Estados Unidos y su familia allí se remonta al siglo XVIII, antes de la independencia del país y antes de que llegaran los ancestros de Trump. 

Te guste o no su música, sus canciones o su camiseta, hay pocas personas que hayan hecho más por el español y lo que nos une en América y más allá que Bad Bunny. La propuesta de Más Madrid de celebrar con la medalla internacional al artista latino más exitoso y premiado del momento está más que justificada.

Reconocer en su lugar al Gobierno que representa el ataque más abierto a la hispanidad es una provocación más, pero no hay que olvidar que es una que se hace con dinero y recursos públicos. Ayuso dijo bien que el mundo no se entendería “sin la visión hispana” y alabó la comunidad unida por el español, pero celebrar a quien tanto ha hecho desde hace una década por destruirla es cuanto menos incoherente.